Levantamiento de cadáver irregular y Necropsia con arreglo a ley

Por Guillermo Olivera Díaz

Publicado en el blog Punto de Vista y Propuesta. Prensa Alternativa el 24 de Octubre 2011

Luego de realizado un levantamiento irregular del cadáver de Ciro Castillo Rojo, que debió estar a cargo del fiscal, peritos y otros sujetos procesales, es obligatoria la realización, por peritos, de una necropsia –autopsia, era impropiamente llamada- arreglada a ley, ante la presencia de un representante del Ministerio Público, de las partes que lo soliciten –Rosario Ponce López, lo es y no sus padres-, sus abogados e incluso de peritos de parte, para establecer la causa de la muerte. Así lo establece el Artículo 196° del Código Procesal Penal.

Con las mismas garantías de imparcialidad se ha debido llevar a cabo el levantamiento del cadáver, empero ello no ha sucedido, en violación de lo que establece el numeral 195° del citado Código Adjetivo.

¿Fiscal distante del levantamiento mismo?.- Por información periodística estoy enterado que la Fiscal del caso se mantuvo a regular distancia del lugar donde yacía el cadáver, desde donde no pudo observar nada de su estado físico, de la posición en que fue hallado, características que presentaba y de los pormenores del inmediato entorno, ya que fueron rescatistas entrenados, entre ellos uno contratado por el padre de la víctima, los que en realidad practicaron el levantamiento, manipularon al descompuesto cuerpo una y otra vez para acomodarlo convenientemente con el fin de transportarlo. Incluso escuché a este rescatista de parte conversar por radio con su contratante. Le confirmó que era Ciro, su hijo.

¿Consignará el distante fiscal, en el Acta de Levantamiento, los nombres de los rescatistas que hicieron esta delicada operación ilegal y la información de un sinfín de circunstancias que ellos le brindaron verbalmente del preciso instante del encuentro con el cadáver?. ¿Consignará el estado del cuerpo inerte que tales rescatistas le describieron a su modo? ¿Existe alguna garantía de imparcialidad si uno o más de ellos es pagado por la parte denunciante y además no es un médico o biólogo forense?

Nada de esto quiere la ley procesal que suceda. Por eso reza este Artículo 195°: “El levantamiento de cadáver lo realizará el Fiscal,con la intervención, de ser posible, del médico legista y del personal especializado (se puede prescindir de estos por razones de índole geográfica). El Fiscal, según las circunstancias, podrá delegar la realización de la diligencia en su Adjunto, o en la Policía, o en el Juez de Paz”. No en otros.

Está, pues, facultada la delegación que puede hacer el fiscal encargado de la Investigación Preliminar; empero, no en rescatistas oficiosos, peor aún que los haya contratado y pagado la parte que denuncia el presunto acto homicida en agravio de su hijo.

Si fue ilegal este levantamiento de cadáver, que no lo sea la obligatoria necropsia. ¡Que el infortunado cadáver hable por sí solo, ante el ojo avizor y el escalpelo de los necropsiadores!

Reflexiones sobre el caso Ciro

Por Raúl Wiener

Publicado en su blog el 31 de Octubre del 2011

El director del periódico “serio” que más titulares e historias caprichosas ha producido sobre el caso Ciro Castillo a lo largo de siete meses, escribió el último miércoles: “Pocas veces se ha visto un ´juicio´ sin tribunal llevado a cabo por los medios de comunicación que haya sido tan extenso y parcializado. Si bien es claro que la persistencia y manejo del padre de Ciro ha sido determinante para que el caso no sea archivado… también es cierto que ha venido consistentemente alimentando a la prensa de sospechas sobre Rosario Ponce. Y ha encontrado eco, motivo por el cual mucho se ha especulado sobre su presunta responsabilidad.

“En realidad hasta el momento no hay nada que indique que no se haya tratado de otra cosa que un accidente y, mientras no exista evidencia en contra, deberíamos tener cuidado en no generar un ambiente de linchamiento mediático.

“Ello, al final, podría imposibilitar que la investigación fiscal y judicial sea realmente imparcial. Basta leer los comentarios en las redes sociales y en las ediciones web de los diarios para darse cuenta que, a Rosario Ponce, una parte de la población ya la ha condenado”. (Fritz Du Bois. Perú 21; 26 de octubre de 2011)

Sin embargo, el Viernes 28, dos días después de este editorial casi autocrítico, el diario dirigido por Du Bois titula: “Ella lo vio caer”, con un sobretítulo que indica “Fiscalía analiza esa posibilidad sobre muerte de Ciro”, y una bajada que agrega: “Exámenes determinaron que cayó dos veces. En la primera caída se fracturó un brazo y una pierna, tal como le dijo Rosario a la bombera Pillco. Tampoco se descarta hipótesis de un crimen ya que tierra hallada en su casaca no es de zona donde se le encontró. En el bolsillo tenía una bolsa de marihuana. Hoy será funeral, tras masivo velatorio”.

En resumen un nuevo juicio sin tribunal, en el que la afirmación de las letras grandes, que es lo que la gente lee y comenta, se solapea con la frase de que se analiza “esa posibilidad”. Más aún vuelve a otorgar credibilidad a una de las decenas de historias contradictorias de bomberos, policías, rescatistas, pobladores, con las que se mantuvo el interés en el caso y se alimentó la acusación sobre la chica Ponce. Y va más lejos cuando dice como abriendo un nuevo ciclo de ventas de periódico: “tampoco se descarta hipótesis de un crimen…”, que es lo que la multitud de las redes sociales, las páginas web y las calles de Arequipa y Lima esperaban oír cuando reclaman “justicia” en el caso Ciro, como si alguien se la estuviera robando.

Como para que el cuadro sea completo se agrega finalmente que Ciro llevaba marihuana, o sea que los dos del Colca eran consumidores. ¿Y quién les dio ese dato?, ¿quién trafica con las pruebas, los informes legales que deberían ser reservados y los videos de las pruebas sicológicas que jamás deben revelarse?, ¿es esto pura profesionalidad periodística o un complot para alimentar una noticia que se resiste a ser enterrada con el cuerpo del universitario muerto?

Digámoslo de otra manera, puede ser que al doctor Ciro, padre de la víctima se le pueda justificar haber recurrido al mecanismo de acusar a la compañera de su hijo para crear un caso criminal para que prosiguiera la búsqueda. Quizás es a eso que se refiere cuando afirma que podría disculparse, aunque si lo die se caería de la imagen heroica que ha ganado en estos meses.

Lo que no puede disculparse son los medios que han actuado con motivaciones crudamente comerciales y que por añadidura producen editoriales y comentarios contra el “linchamiento mediático” de una joven cuyo delito principal parece haber sido sobrevivir. Si lo que preocupa es que fiscales y jueces no puedan actuar con plena imparcialidad, y rigurosidad, en un caso como este, porqué se sigue generando sospechas si es que a su vez “no hay nada que indique que no se haya tratado de otra cosa que un accidente”.

¿Qué clase de moral es ésta que pontifica contra lo mismo que se ha venido haciendo durante largo tiempo y que sigue sucediendo como si la maquinaria de la mentira desatada ya fuera mucho más fuerte que las prevenciones morales de un director de moralidad discutible?

Ella tiene la culpa

Un comentario colocado en mi blog respecto a mi artículo “Los muertos del Colca” (La Primera 26 de octubre de 2011), indica lo siguiente: “la muerte pública de la joven, es obra de ella misma y sobre su obra, como sucede con cualquier tema político, policial, deportivo, etc., los medios siempre venden y cada quien a su manera. Yo no creo en una segunda muerte del Colca, baste ver a Giuliana LLamoja paseando después de matar a su madre” (Anónimo, 26.10.11).

Respondo: (a) si lo que hizo Rosario Ponce es comportarse inadecuadamente para las circunstancias que le tocó vivir: sonreír demasiado, hacer declaraciones agresivas a la prensa, mostrar poco afecto hacia el desaparecido y su familia, etc., y que ese “error” (o personalidad distorsionada) tiene que ver con el ánimo de hostilidad que la rodea hasta ahora, ¿a qué viene comparar su caso con el de la joven Llamoja que acuchilló a su madre?; (b) los medios no somos reflejo de lo que la gente piensa, sino formadores de opinión. Rosario Ponce no es la primera falsa culpable de los últimos años. Ahí están Abencia Meza, que ha vuelto a la cárcel por dar algunas declaraciones a un medio de comunicación y según dicen por pasarse de copas, a la que nadie le ha probado relación con el crimen de Alicia Delgado pero que ya debe estar sumando casi dos años tras las rejas.

Peor aún el caso del chica Eva Bracamonte, a la que la pueden marcar de soberbia, autosuficiente, lesbiana, etc., pero nadie ha demostrado el vínculo con el asesinato de su madre. Que el supuesto sicario diga que entró a robar por su propia cuenta, prueba que han comprado su declaración según ciertos medios, y que no explique bien como salió de la casa prueba que la hija de la asesinada le abrió la puerta. De este nivel son las acusaciones fiscales en este país, precisamente porque hay linchamiento mediático de por medio y que una opinión judicial que indique otra cosa de lo que es el veredicto popular, parece intimidar de sobremanera a ciertos jueces (sin especular sobre corrupción y tráfico de pruebas)

En resumen como dice Du Bois, el ambiente alimentado por los medios afirma un juicio adelantado sobre las personas, que es lo que aludí cuando dije que en el Colca no sólo murió Ciro, sino se asesinó la honra de una joven madre de 25 años. Y el problema no es sólo con ella, sino que cualquiera puede terminar involucrado por lo que Anónimo dice que es el derecho de los medios a vender a su manera.

Tal vez sea una ilusión querer controlar el exceso en la información con opiniones como la mía y la que han hecho una gran parte de los comentaristas realmente serio del país. La verdad es que las columnas no tienen ni de lejos el poder de los titulares. Pero cuando menos es importante no se cómplices de la competencia de la mentira que hemos visto en relación al caso Ciro.

Héroes y demonios

El hallazgo del cuerpo de Ciro después de casi siete meses es un milagro inesperado, sobre todo porque estaba a punto de cerrarse la investigación fiscal sobre la denuncia por homicidio que el padre planteó cuando no había cadáver ni evidencias que hicieran suponer la existencia de un delito. Pero hay algunas preguntas sobre este milagro que empezarán a hacerse con el correr del tiempo. Adelanto algunas: ¿cómo es que las personas que hacen visitas al cañón del Colca se pueden perder sin que existan controles policiales suficientes para saber donde se encuentran?, ¿cuánto tiempo toma saber que alguien se ha perdido en la zona?, ¿por qué se buscó tanto a Ciro en áreas lejanas del punto donde se halló a Rosario y las pertenencias de ambos, para que luego lo encuentren donde era más lógico que estuviera?, ¿influyeron las informaciones de prensa en la conducta de fiscales, policías, buscadores y otros intervinientes en este caso?

Rosario de fábulas

· Que Rosario y Ciro tuvieron de pronto una pelea –después de toda la felicidad que se muestra en las fotos de la travesía, y la mujer empujó al hombre que rodó por el abismo.

· Que Ciro se hirió en el brazo y en la pierna y no pudo seguir la ruta y Rosario Ponce lo abandonó a su suerte y ahora no quiere reconocerlo.

· Que Ciro fue asesinado por personas ligadas a Rosario: el padre de su hijo, el padre del padre de su hijo u otros, que luego colocaron el cuerpo para simular una caída.

· Que Rosario y Ciro estuvieron en un pueblo y la chica se enredó a tomar con policías, a los que Ciro les incriminó y éstos en respuesta lo asesinaron.

· Que Rosario no tenía las quemaduras de piel que se producen en esas regiones ni el grado deshidratación correspondiente, por lo tanto fingió estar perdida porque algo tenía que ocultar.

· Que Rosario nunca quiso a Ciro, por eso no se le ha visto llorar y sonríe cuando declara.

· Que de repente no lo mató, pero no dice la verdad.

Cronología

Día 31 de marzo: Ciro Castillo Rojo y Rosario Ponce son vistos por última vez en las alturas del Colca según la versión de un poblador que se cruzó con ellos.

Día 4 de abril: La pareja se separa para buscar ayuda. En Lima se denuncia la desaparición.

Día 13 de abril: encuentran a Rosario Ponce López es encontrada en una cueva del nevado Bomboya y la trasladan en helicóptero a Arequipa.

Día 16 de abril: los equipos de búsqueda llegan a la cifra de 50 brigadistas que operan entre las zonas de Tapay y Madrigal. El papá de Ciro Castillo los acompaña.

Día 19 de abril: Regreso de Rosario Ponce al Colca para ofrecer detalles sobre la desaparición de Ciro. El Ejército se suma al equipo de rescate.

Día 21 de abril: Se ofrece recompensa por información sobre el paradero de Ciro y llegan numerosas informaciones que inducen a conclusiones falsas.

Día 9 de mayo: Rosario Ponce hace declaraciones ante el fiscal Leonel Angulo sobre la zona en la que se perdió Ciro y es sometida a exámenes.

Día 9 de junio: La Junta de Fiscales Provinciales de Arequipa, informa que evalúa todas las evidencias obtenidas para determinar si se formaliza la denuncia, en caso de que haya indicios de un delito.

Día 7 de julio: El padre de Ciro Castillo Rojo formaliza denuncia por homicidio en contra de la novia de su hijo, Rosario Ponce López, por ser la última persona que lo vio con vida. Se aproximan los cien días de la desaparición.

Día 23 de agosto: Se inicia la reconstrucción de la desaparición con la asistencia de Rosario Ponce y sus padres, que abandonan la caminata luego de algunas horas.

Día 2 de septiembre: Cambian al fiscal encargado del caso, y nombran a María del Rosario Lozada Sotomayor , como coordinadora del equipo fiscal para este caso.

Día 6 de septiembre: Se dicta un plazo máximo de 120 días para continuar las investigaciones fiscales que concluirán si no se encuentra el cuerpo del desaparecido.

Día11 de octubre: Se anuncia el final de las investigaciones que se cerrarán cuando concluya una última tentativa de búsqueda. La diligencia termina tres días después sin hallar al desaparecido.

Día 16 de octubre: Un cuerpo es divisado por socorristas que indican que podrían ser los restos de Ciro Castillo. Las grabaciones del estudio psicológico que se le practicó a Rosario Ponce que incluye declaraciones sobre sus conversaciones íntimas con Ciro, son divulgadas violando la ley.

Día 23 de octubre: Los socorristas levantan el cadáver en una zona del nevado Bomboya, sin presencia de la fiscal, que esperó el cuerpo en otra zona. El día siguiente el cuerpo llega a Arequipa y es reconocido por su padre.

Día28 de octubre: Ciro es enterrado en Lima, luego de ser velado en Arequipa y en el distrito de Pueblo Libre en Lima.

Los muertos del Colca

Por Raúl Wiener

Publicado en su blog el 26 de Octubre del 2011

Una mujer que despacha sola una inmensa tienda con una extraña variedad de productos: medicinas, alimentos, librería, etc., comenta a la señora que está a mi lado y a la que está atendiendo en su pedido:

– Pero, ¿usted sabe quién lo mató?
– No, no lo sé.
– El anterior esposo, el padre del hijo.
– Pero esas son especulaciones.
– No, el tipo se enteró que estaban juntos y fue hasta donde estaban y lo mató.

Lo más interesante era que parecía hablar en serio como si alguien le hubiera convenido de que esta era la versión correcta entre las decenas que circulan en el ambiente sobre el caso Ciro y que se ha reactivado y multiplicado con el hallazgo del cadáver.

En Arequipa hay grupos de presión sobre la morgue de esa ciudad con carteles que indican que Rosario Ponce es la asesina, que dan la impresión de estar reclamando a los forenses que no se vayan a equivocar y en una de estas presentan una conclusión diferente.

La madre de Ciro ha dicho que todo indica que a su hijo lo mataron. Y el fiscal de la nación ha twiteado la fórmula: ya encontramos a Ciro, ahora encontraremos la verdad.

Poco importa en este caso que los peritos hayan advertido que sino hay una bala, una cuchillada o alguna otra herida clara, va a ser imposible discernir si murió porque cayó o porque lo lanzaron, si estuvo vivo en la parte baja o llegó muerto a su posición final. En esencia que el cuerpo no va a entregar tanta verdad como dice el Dr. Peláez.

El problema de este caso es que los medios han inducido a un prejuzgamiento y que salir de este caso con la sencilla conclusión de que dos jóvenes se perdieron y uno de ellos salió en busca de ayuda y en extravío buscó la vía del río, sucumbiendo por hambre, frío o sus heridas, resulta casi inaceptable en el estado actual de conmoción en que se encuentra la sociedad.

No hemos estado pendientes por casualidad durante seis meses de la suerte de una sola persona, mientras se multiplicaban los crímenes, accidentes y otras muertes violentas, que se han olvidado rápidamente, y todos seguíamos atentos a las actividades del Dr. Ciro, las declaraciones de su esposa trasmitiendo un dolor continuado, los hermanos peleando con Rosario Ponce, etc.

¿Por qué era tan importante este caso? En realidad porque admitía todo tipo de interpretaciones como la que reseñé al inicio, todas verosímiles, sobre todo si se partía de la premisa de que en medio de la preocupación generalizada lucía la sonrisa precisamente de la que debía estar más compungida y deseosa que su novio aparezca.

Ya hemos visto otras veces prejuzgar por la actitud del presunto culpable: Abencia Meza, Eva Bracamonte, entre otros. Pero en cada una de las historias inventadas había por lo menos un choque de versiones y de intereses en juego. Pero en el caso del Colca, lo que es más que evidente es que los dos jóvenes hicieron el viaje juntos y en el intento de llegar a alguna parte perdieron contacto y se fueron sintiendo cada vez en mayor riesgo. Una situación límite como esa explica sus decisiones y las circunstancias en que fueron encontrados con una diferencia de seis meses.

¿Dónde entra ahí la teoría del asesinato?, ¿con qué motivación?, ¿cómo podría alguien eliminar a Ciro en el lugar donde lo hallaron y aparecer luego en una cueva en las alturas? El problema es que razonar así no vende diarios ni aumenta la sintonía de los programas de televisión. Y, claro, lo mejor es creerse su propio cuento. Así no se siente remordimiento sobre la segunda muerte del Colca, que es la de la figura pública de Rosario Ponce.

La verdad que desapareció en el Colca

Por Raúl Wiener

Publicado en su blog el 31 de Agosto del 2011

Si lo del Colca fue un plan premeditado para victimar y desaparecer a Ciro Castillo, protagonizado por la joven Rosario Ponce, como parecen creer las personas que le gritan asesina y los medios que alimentan el linchamiento, entonces debe haber sido algo muy cercano al crimen perfecto.

Sin móviles, cadáver, signos de violencia, proporción física entre presunta víctima y victimario, terceros implicados, etc. Y con, la ahora acusada, apareciendo herida y debilitada en una zona en la que pudo morir si no recibía ayuda a tiempo. Armar un escenario así para cumplir una designio mortal, requiere de una inteligencia superior y de muchos recursos que nadie ha visto ni de lejos.

Pero hay algo en lo que todo el mundo está de acuerdo: la chica Ponce ha hecho todo lo posible para levantar sospechas sobre sí o por lo menos para caerle antipática a la gente y construirse una opinión pública en contra. Todos hablan de sus contradicciones e incoherencias, que no apuntan a inteligencia maquinadora sino a inmadurez y falta de sentido de realidad que le impide entender lo que la perjudica. La última fue decir que ya no quiere a Ciro por culpa de su familia, porque todos venimos con nuestra propia familia. Justo lo que quería cierta prensa para hacer nuevos titulares. Insensible, canalla, le han respondido los medios que venden con este caso. Y puede ser que hasta esos adjetivos tengan sentido, pero esa conducta no acredita la sospecha criminal que pesa sobre ella.

No lo hace justamente porque lo obvio en la historia del Colca es que los enamorados se perdieron y uno de ellos no pudo seguir la marcha y el otro siguió la ruta tratando de encontrar ayuda. Así es como se entendía el drama los dos primeros meses. Que la chica fuera encontrada viva era un milagro, que probaba que mejor era esperar que seguir andando sin destino. Para que esta clara imagen se dañara, hubo que esperar que Rosario Ponce empezara a negarse a declarar y regresar a la zona, y que el padre del desaparecido pasara a quejarse por la indiferencia e indolencia de su compañera. Pero si debajo de un caso que no ofrecía dudas había un crimen oculto, planeado al detalle para no dejar huellas, ¿cómo se explica que la asesina cerebral termine autoincriminándose con actitudes infantiles, sonrisas inoportunas, declaraciones casi idiotas?

Que Rosario parece culpable porque no parece sufrir por su expareja y no es solidaria con los padecimientos de su familia, es casi lo mismo que anotar que la chica Bracamonte es soberbia y fría lo que hace sospechar que no hubiera tenido escrúpulos para ordenar matar a su madre; o que Abencia es arrebatada y seguro que acabó con Alicia Delgado. Y así sucesivamente. Lo trágico de todo esto es que se trata de personas que tienen el derecho de presunción de inocencia y sobre las cuales no existen pruebas sólidas, salvo indicios fragmentados, pero sobre todo hay un test sicológico que parece indicar cómo le corresponde a actuar a una mujer y que cada una de estas “culpables” violó en su momento. Y por eso algunas de ellas han sufrido carcelería sin juicio por largos períodos.

No sé, por cierto, qué haría en la posición del papá de Ciro, cuya voluntad es admirable y encaja en muchas otras epopeyas de deudos familiares que se crecen en la desgracia que he conocido de cerca. Y no sé que haría en el lugar de los padres de Rosario. Lo que sí entiendo es que a los demás nos toca tratar de entender respetuosamente los profundos abismos del dolor humano y ayudar a que la herida cierre. Me temo que algunos colegas están apostando a que siga abierta.

Acusadores hacen nueva denuncia a Rosario

Bertha Velásquez Heredia, fiscal Provincial de Lima, abrió una investigación contra Rosario Ponce, supuestamente por falsificar documentos con el fin de no presentarse a una diligencia judicial cuando se buscaba a su pareja sentimental Ciro Castillo Rojo en el valle del Colca, en julio del 2011.

Ayer, el doctor Ciro Castillo Rojo Salas acudió, en compañía de su abogado, Mario Amoretti, a la DININCRI de Lima y ratificó su denuncia contra la expareja de su hijo fallecido.

El médico señaló ante la policía que la joven se burló de la Fiscalía de Arequipa al entregar certificados médicos falsos para no presentarse a la diligencia de reconstrucción de los hechos que se iba a realizar para lograr encontrar el cuerpo de su hijo. Pues en esa fecha se apareció en una actividad de pasacalle en Lima, lo que demostraba que estaba bien.

Su abogado, Mario Amoretti, dijo que si la joven acudió al cerro Bomboya seis días después de ser encontrada con vida, el 19 de abril y acompañada de altos mandos policiales y en un helicóptero, fue porque no estaba enferma. Lo curioso del caso es que tres meses después, cuando la fiscal Rosario Lozada la citó para una diligencia de reconstrucción, ella presentó certificados médicos que  informaban que tenía estrés post traumático.

Fuente: Diario El Popular – 17 de Febrero 2012

Abogado Carpio solicita Control del Plazo

El abogado de Rosario Ponce, Jorge Carpio, ha solicitado una audiencia de Control del Plazo de la investigación.

¿Qué es el CONTROL DEL PLAZO?

El nuevo Código Procesal Penal vigente en Arequipa declara entre sus objetivos que la justicia se tramite con celeridad, es decir que para que sea justa tiene que ser rápida, (tanto para el acusador como para el acusado). El mero hecho de estar sometido a juicio, habrá significado una cuota irreparable de sufrimiento, gastos y aun de descrédito público para el acusado; y en menor grado para el acusador.

El derecho a un proceso sin dilaciones indebidas, es una garantía y a la vez un derecho. El fiscal es el director de la investigación, y entre sus atribuciones está la de diseñar la estrategia de la investigación de acuerdo a la naturaleza del delito, y es quien determina si un caso se declara complejo o no.

En este proceso la Dra. Lozada ha declarado el caso complejo, y de acuerdo al Art. 342 del NCPP, extendido su investigación por 8 meses.

El abogado Carpio está solicitando un CONTROL DEL PLAZO, interpretando que el artículo en cuestión habla de 8 meses como extensión TOTAL de la duración de la etapa de investigación, y no de un plazo ADICIONAL.

Vea aquí el capítulo del Código Procesal Penal al que se hace referencia.

Fuente: RPP, 17 de Febrero 2012

Código Procesal Penal – Conclusión de la Investigación Preparatoria

SECCION I – TÍTULO V
CONCLUSIÓN DE LA INVESTIGACIÓN PREPARATORIA

Artículo 342 Plazo.-

1. El plazo de la Investigación Preparatoria es de ciento veinte días naturales. Sólo por causas justificadas, dictando la Disposición correspondiente, el Fiscal podrá prorrogarla por única vez hasta por un máximo de sesenta días naturales.

2. Tratándose de investigaciones complejas, el plazo de la Investigación Preparatoria es de ocho meses. La prórroga por igual plazo debe concederla el Juez de la Investigación Preparatoria.

3. Se considera proceso complejo cuando:

a) requiera la actuación de una cantidad significativa de actos de investigación;

b) comprenda la investigación de numerosos delitos;

c) involucra una cantidad importante de imputados o agraviados;

d) investiga delitos perpetrados por imputados integrantes o colaborares de bandas u organizaciones delictivas;

e) demanda la 96 realización de pericias que comportan la revisión de una nutrida documentación o de complicados análisis técnicos;

f) necesita realizar gestiones de carácter procesal fuera del país; o, g) deba revisar la gestión de personas jurídicas o entidades del Estado.

Artículo 343 Control del Plazo.-

1. El Fiscal dará por concluida la Investigación Preparatoria cuando considere que ha cumplido su objeto, aun cuando no hubiere vencido el plazo.

2. Si vencidos los plazos previstos en el artículo anterior el Fiscal no dé por concluida la Investigación Preparatoria, las partes pueden solicitar su conclusión al Juez de la Investigación Preparatoria. Para estos efectos el Juez citará al Fiscal y a las demás partes a una audiencia de control del plazo, quien luego de revisar las actuaciones y escuchara las partes, dictará la resolución que corresponda.

3. Si el Juez ordena la conclusión de la Investigación Preparatoria, el Fiscal en el plazo de diez días debe pronunciarse solicitando el sobreseimiento o formulando acusación, según corresponda. Su incumplimiento acarrea responsabilidad disciplinaria en el Fiscal.