El Perito Criminalístico de Parte Vs. El Perito Criminalístico Oficial – Parte III

Lea aquí la parte II

Artículo 176° Acceso al proceso y reserva.-

1. El perito tiene acceso al expediente y demás evidencias que estén a disposición judicial a fin de recabar las informaciones que estimen convenientes para el cumplimiento de su cometido. Indicarán la fecha en que iniciará las operaciones periciales y su continuación.

Con ocasión del nombramiento, el Perito a cargo de emitir el pronunciamiento, cuando éste sea el caso, podrá acceder al estudio de las evidencias que habrá de procesar, sea que obren en la Carpeta Fiscal o en el Expediente, según corresponda, como podría ser el caso de algún documento original incorporado a ellos; de lo contrario, si la evidencia pasible de estudio se encontrara a cargo del Fiscal durante las diligencias preliminares o durante la investigación preparatoria, o a cargo del Juez pertinente, en lugar distinto al expediente, el perito también podrá acceder a practicar sus estudios en el lugar donde ésta se encontrara, en cumplimiento de su función pericial.

Cuando las circunstancias así lo ameriten, como bien puede ser el caso de que el Perito aún no cuente con el acceso a las evidencias objeto de su pronunciamiento pericial y esto se tome algún tiempo, está en facultad de informar al Fiscal o al Juez la fecha en que podrá dar inicio a su labor pericial; y, si de por medio surge alguna circunstancia que motive el corte del proceso de estudio que viene realizando el perito, como bien podría ser debido a verse brevemente afectado en cuanto a su salud, se hará conocer ésta situación, informando a partir de qué momento se reanudarán sus estudios periciales, para así cumplir con el término señalado o solicitado por éste.

2. El perito deberá guardar reserva, bajo responsabilidad, de cuanto conozca con motivo de su actuación.

El perito, que se encuentre llevando a cabo un estudio pericial solicitado por el Fiscal o el Juez, según corresponda, bajo responsabilidad tiene que guardar reserva de sus estudios y resultados logrados. La oportunidad para dar cualquier información o ampliar sus resultados a las partes del proceso, se tiene determinada en la norma procesal. Al respecto, deben por ejemplo tener mucho cuidado los Sres. Peritos –cualquiera sea la calidad jerárquica de los mismos- que sean miembros de la Policía Nacional del Perú, institución en la que por subordinación los peritos sean requeridos por sus superiores para informar a su Comando sobre los “avances” del proceso pericial o del resultado obtenido, no estando obligados a proporcionar bajo éstas circunstancias información alguna; y menos para que ésta información sea dada a conocer al público externo so pretexto de difundir la labor que la Policía Nacional del Perú viene llevando a cabo. Menos aún, si la pericia ha sido requerida a alguna entidad como las que se tienen consideradas en la presente normativa legal (Universidades, Instituciones, etc.), las que tampoco pueden romper éste Principio de Reserva del pronunciamiento pericial.

Artículo 177° Perito de parte.-

1. Producido el nombramiento del perito, los sujetos procesales, dentro del quinto día de notificados u otro plazo que acuerde el Juez, pueden designar, cada uno por su cuenta, los peritos que considere necesarios.

Habiéndose procedido con conocimiento de las partes, al nombramiento del “Perito Oficial” y notificada ésta diligencia mediante el señalamiento de la fecha para la Juramentación y aceptación del cargo; las partes dentro del quinto día de recibida dicha notificación, están facultados para que cada una de ellas, a su vez, puedan poner en conocimiento del Fiscal o del Juez su propuesta de uno o más “Peritos de Parte” de la especialidad que está siendo objeto de pronunciamiento pericial.

Ésta situación, se hace extensiva a cualquiera de los casos contemplados dentro de los alcances del Art. 173° ya comentado, comprendiendo el ámbito de las diligencias preliminares o de la investigación preparatoria, por lo que la parte correspondiente, puede a su vez proceder como se ha comentado, proponiendo su “Perito de Parte” y comunicando por ejemplo al Laboratorio de Criminalística de la PNP o al Instituto de Medicina Legal que el “Perito de Parte” propuesto, se apersonará ante esa dependencia para cumplir con la labor encomendada por la parte que lo ha propuesto, debiendo éstas Instituciones brindar las facilidades del caso para la realización de su cometido.

2. El perito de parte está facultado a presenciar las operaciones periciales del perito oficial, hacer las observaciones y dejar las constancias que su técnica les aconseje.

Dispuestos para la realización de los estudios necesarios, tanto los “Peritos Oficiales” nombrados, como aquellos que prestan servicios en las otras instituciones comprendidas dentro de los alcances del Art. 173° de la norma en comento, el “Perito de Parte”, presente en las instalaciones donde éstos estudios se lleven a cabo, presenciará a sus pares cómo aplican las técnicas, métodos, procedimientos; así cómo utilizan el equipo e instrumental diseñado para el estudio particular; asimismo, podrá a la vez si fuera ese el caso, a “observar” directamente lo que los Peritos ya indicados comprueban o verifican a través del empleo de Microscopios o equipos similares en donde la observación puede ser directa (salvo aquellos que cuenten con un monitor en el que se proyecten las imágenes vistas a través del microscopio). Con ocasión de ésta actuación, podrá observar o cuestionar aspectos propios del procedimiento pericial de los otros peritos y que queden registradas éstas, además de las argumentaciones técnicas que el caso amerite.

3. Las operaciones periciales deben esperar la designación del perito de parte, salvo que sean sumamente urgentes o en extremo simples.

En éste punto, la norma deja claramente sentado que la “práctica de la pericia” (implica todas las diligencias que el estudio pericial requiera) debe esperar que la parte, debidamente notificada sobre el particular, proponga a su “Perito de Parte” para que pueda intervenir como se ha dejado sentado en el numeral precedente. Al hacerse la salvedad de que ésta “espera” no pueda ser llevada a cabo en razón de “suma urgencia” o debido a una “extrema simpleza”; en éste punto habría que dilucidar qué se entiende “practicar una pericia que es sumamente urgente”; solo por citar un caso, tal vez bien cabe la práctica de una “necropsia”, o un “examen preferencial de himen” –en éste último, podemos tener la diligencia complementaria del hisopado vaginal-, o la “toma de muestras para un análisis toxicológico”, ya que en éstos casos la evidencia puede verse alterada o desaparecer.

Pero cómo entender que el procesamiento pericial sea de “extrema simpleza”. Si en el numeral “1.” del Art. 172° nos dice que: “La pericia procederá siempre que, para la explicación y mejor comprensión de algún hecho, se requiera conocimiento especializado de naturaleza científica, técnica, artística o de experiencia calificada”, lo que desde ya implica una operación compleja que facilitará a las partes del proceso un mejor entendimiento de los resultados obtenidos, por parte de un experto o perito. Pues simplemente éste añadido del legislador no tiene sentido; salvo sea el caso de que se pretenda hacer alusión al acto de tomar una fotografía a una evidencia por un Perito en Fotografía Forense, acto que no amerita “sea nombrado un Perito Fotógrafo Forense”; y, estemos obligados a la espera del señalamiento del “Perito Fotógrafo Forense de Parte”, lo que es inaudito. Como podemos apreciar, este término ha sido algo exagerado.

Artículo 178° Contenido del informe pericial oficial.-

1. El informe de los peritos oficiales contendrá:

a. El nombre, apellido, domicilio y Documento Nacional de Identidad del perito, así como el número de su registro profesional en caso de colegiación obligatoria.

Mediante estos datos, lo que se pretende es la identificación plena del perito que está a cargo del pronunciamiento pericial; y, si se trata de un Perito que obra en el ejercicio de conocimientos adquiridos por formación Universitaria que además obliga a la Colegiación para poder ejercer ésta actividad profesional, deberá de consignar en Número de Registro de Colegiación; significando, que inherente a ésta cualidad del perito, está la de encontrarse “debidamente habilitado”; ya que de lo contrario estaría comprendido dentro de los alcances de la última parte del Art. 175°: “1. No podrá ser nombrado perito… Tampoco lo será quien está… inhabilitado en el ejercicio de su profesión”; así que para ello, el Perito que suscribe el informe, además debe de consignar si es que éste al momento de practicar el peritaje, se encuentra “habilitado”; caso contrario su pronunciamiento sería cuestionable, amén de las otras acciones que se podrían practicar en su contra por ocultar la verdad.

b. La descripción de la situación o estado de hechos, sea persona o cosa, sobre los que se hizo el peritaje.

Corresponde a la “fase descriptiva” de lo que es objeto de estudio o de pericia: Escenario de los hechos, cuerpo humano, objeto, etc.

c. La exposición detallada de lo que se ha comprobado en relación al encargo.

Dado que el examen pericial, permite identificar una serie de “datos” logrados a causa de la aplicación de las técnicas, métodos y procedimientos específicos de un conocimiento particular, es propio que el cuerpo del informe pericial los contenga, evitando como antaño que se “ocultaban datos” logrados por el perito, y no aparecían en la redacción de su informe. Por medio de éste artículo, existe el imperativo para que se cumpla con la transparencia de divulgar todo lo encontrado luego del estudio practicado. En otras palabras, el perito “debe de decir en su pericia todo lo que ha encontrado”.

d. La motivación o fundamentación del examen técnico.

Es la explicación clara sin perjuicio de ser técnica, de los “datos” logrados durante el examen, los que sirven de argumento a la conclusión o conclusiones finales. Esto evita que las conclusiones resulten de “interpretaciones personales” que no tienen un asidero contenido en el propio pronunciamiento pericial.

e. La indicación de los criterios científicos o técnicos, médicos y reglas de los que se sirvieron para hacer el examen.

En pocas palabras, debe de incluirse en el pronunciamiento pericial, el fundamento doctrinario en el que se basa el estudio practicado.

f. Las conclusiones.

Constituyen la parte final del proceso de conocimiento resultante de la investigación pericial, que se espera sea categórica en cuanto a su enunciado, pudiendo no ser extraño que se trate de una conclusión abstensiva, cuando existen factores que obstaculizan llegar a una categorización. Es decir, que al llegar a una conclusión categórica, estamos al frente de una “verdad criminalística”, en otras palabras se ha generado conocimiento.

g. La fecha, sello y firma.

La generación del pronunciamiento pericial, se da en un espacio y en un tiempo; la exigencia del sello será una formalidad para aquellas dependencias o entidades que así lo tuvieran en uso: Policía Nacional del Perú, Instituto de Medicina Legal, etc.; y, la presencia de la firma, hace que lo inserto en el informe pericial quede validado con ésta marca que individualiza al perito interviniente.

2. El informe pericial no puede contener juicios respecto a la responsabilidad o no responsabilidad penal del imputado en relación con el hecho delictuoso materia del proceso.

Es evidente que el perito no tiene facultades para calificar ninguna circunstancia como un presunto delito, para ello lo están las personas procesales correspondientes. No se olvide que el “Perito” no es “Parte” en el proceso.

Artículo 179° Contenido del informe pericial de parte.-

El perito de parte, que discrepe con las conclusiones del informe pericial oficial puede presentar su propio informe, que se ajustará a las prescripciones del artículo 178°, sin perjuicio de hacer el análisis crítico que le merezca la pericia oficial.

Al hacerse referencia al “Perito de Parte” en el presente artículo, se hace alusión a aquel que fue propuesto por alguna de las partes del proceso dentro del término de los cinco (05) días después de la notificación hecha por el Ministerio Público o el Juez, respecto del nombramiento o disposición para la ejecución de un pronunciamiento pericial en particular. Como quiera que éste “Perito de Parte”, interviniera “presenciando las operaciones periciales del perito oficial”, puede darse el caso en que discrepe con los resultados del estudio que estuviera practicando éste Perito Oficial. Lo extraño del articulado estriba en que deja entrever que el “Perito de Parte”, en éstas circunstancias de contradicción de posiciones técnicas “puede presentar su propio informe”; y, la pregunta que de ello surge, es la siguiente: ¿En qué momento la norma dispone que el Perito de Parte si está conforme con el Perito Oficial, puedan ambos suscribir el mismo Informe Pericial?; simplemente ¡En ninguno!. Acaso el legislador cometió un error de interpretación, con el contenido de la última parte del numeral “2.” del Art. 177° que dice: “…hacer las observaciones y dejar las constancias que su técnica les aconseje.”, esto no significa que en el Informe Pericial que formule el “Perito Oficial”, va a hacer constar las “Observaciones” propuestas por el “Perito de Parte”; más bien, éste hecho constará en la correspondiente “Acta de Participación Pericial” que se levante cuando de por medio esté presente el “Perito de Parte”, pues habrá casos en los que éste no haya sido convocado porque las partes no lo consideraron necesario; y, ahí no es necesario dejar constancia vía “Acta” alguna. En ésta “Acta de Participación Pericial”, deberá ser levantada al momento en que tanto el Perito Oficial, como el Perito de Parte participan en la diligencia del procesamiento de las evidencias objeto de pronunciamiento, firmando al término de la misma los intervinientes al acto, documento muy distinto al propio informe pericial oficial o de parte; insistiendo en que es en éste documento en el que conste si “hubo o no observación alguna por el perito de parte”.

Hecha la salvedad al respecto, vemos que la presente norma obliga al “Perito de Parte” a presentar su “Informe Pericial” con una estructura que se ajusta a lo preceptuado en el Art. 178°; pero además le faculta a llevar a cabo “un análisis crítico que le merezca la pericia oficial”. Tenemos entonces que por un lado las formalidades imperativas para la pericia oficial, deben también cumplirse en la pericia de parte; y, como añadido, si éste “Perito de Parte”, dejó sentada su correspondiente “Observación”, en lo que estimamos deba de ser el “Acta de Participación Pericial”, es el momento en que dentro de su Informe Pericial de Parte, incluya un acápite en el que justamente argumente científica y técnicamente la posición doctrinaria que éste esgrime y que se contrapone al informe oficial, identificando las vulnerabilidades teórico aplicativas del Perito Oficial, que lo han conducido a una posición opuesta la que el Perito de Parte está sosteniendo.

Significa entonces que el “Perito de Parte”, únicamente podrá remitirse a argumentar lo observado a la pericia oficial, definitivamente ¡No!; y, esto ¿por qué?; pues porque el Perito de Parte no debe de concluir la redacción de su pronunciamiento pericial, en tanto no tome conocimiento del Informe Pericial del Perito Oficial, ya que de darse el caso de que en él encuentre otras posiciones técnicas contrarias a las que ha identificado el Perito de Parte, pues simple y llanamente, tendrá que considerarlas también en el acápite correspondiente de su pronunciamiento pericial. Es decir, que el Informe Pericial de Parte, es culminado y presentado al Fiscal o al Juez, con posterioridad a la presentación y notificación de la misma a las partes, como parte del debido proceso; pero cuidando que sea dentro del término de Ley.

Artículo 180° Reglas adicionales.-

1. El Informe pericial oficial será único. Si se trata de varios peritos oficiales y si discrepan, cada uno presentará su propio informe pericial. El plazo para la presentación del informe pericial será fijado por el Fiscal o el Juez, según el caso. Las observaciones al Informe pericial oficial podrán presentarse en el plazo de cinco días, luego de la comunicación a las partes.

El presente numeral deja en claro que es un solo informe pericial el que se redacte por los peritos oficiales (cuando estos son dos o más para una misma especialidad criminalística); y, de darse el caso que entre éstos no lleguen a unas conclusiones también únicas, se les faculta para que emitan su propio informe pericial, con las conclusiones respectivas. Cuando la norma expresa que: “El plazo para la presentación del informe pericial será fijado por el Fiscal o el Juez, según el caso.”, surge la duda sobre lo siguiente: Si ya en el Art. 174°, numeral “2.” se consigna: “La disposición o resolución de nombramiento precisará…, y fijará el plazo para la entrega del informe pericial, escuchando al perito y a las partes.”, cómo entender que se vaya a otorgar un “nuevo plazo”, que entendemos que sería para los “otros peritos oficiales que hayan entrado en contradicción”, lo que no tiene nada de lógica, por cuanto ya tuvieron conocimiento del plazo que se les confirió para emitir su pronunciamiento pericial, el que por más que sea discrepante, debe de culminar y ser presentado dentro del término fijado; y, no esperar otro. Estimamos que la presente frase no es coherente con el texto del articulado precedente.

En el caso de la última parte del texto del presente numeral, se dice: “Las observaciones al Informe pericial oficial podrán presentarse en el plazo de cinco días, luego de la comunicación a las partes”. Aquí, las “Observaciones” a las que se hace alusión, no se refieren a aquellas que se encuentran contenidas en la pericia de parte, que fueron materia de constancia en el “Acta de Participación Pericial”, cuando alguna de las partes o todas, han propuesto a un “Perito de Parte”; sino que se trata de otro documento pericial, que se denomina “Informe de Observaciones a Pericia … (Balística, Grafotécnica, Papiloscópica, Biológica, Toxicológica, etc.)”; y, que se debe de generar, si así lo considera necesario alguna de las partes del proceso, cuando “no ha propuesto Perito de Parte o no se ha tenido oportunidad de ello, por ejemplo para los casos de las pericias practicadas de modo urgente o en extremo simples”. En éste caso, las partes al encontrarse con un informe pericial de ésta naturaleza, tienen una última alternativa, recurrir a un “Perito Particular” (entiéndase que no se le menciona como “Perito de Parte”, por cuanto ésta calidad es adquirida dentro del proceso, lo que no sucede con el “Perito Particular” que es ajeno a éste) de la especialidad del informe pericial oficial, para que luego de verificar lo que el perito oficial ha consignado en su documento, “constate algunas vulnerabilidades” de la técnica, métodos o procedimientos aplicados y los ponga en evidencia, debidamente argumentados, concluyendo al respecto. Esto es justamente porque quien debiendo de presentar las “Observaciones”, como es el Abogado patrocinante, no es quien para cuestionar o controvertir contenidos eminentemente técnicos de diversas especialidades de la Criminalística, estando obligado a recurrir al Perito especialista. Téngase presente que el documento que contiene las “Observaciones”, no es la realización de una “Pericia Criminalística de Parte”, sino eso mismo, unas “Observaciones” a lo ya practicado.

2. Cuando exista un informe pericial de parte con conclusión discrepante, se pondrá en conocimiento del perito oficial, para que en el término de cinco días se pronuncie sobre su mérito.

Como es lo apropiado, también el perito oficial, tendrá la oportunidad de pronunciarse respecto de las “Observaciones” que habiendo quedado sentadas en la correspondiente “Acta de Participación Pericial”; e ilustradas en el cuerpo del informe pericial de parte, se hacen respecto de su posición teórico aplicativa particular, argumentando debidamente su posición doctrinaria, siendo bastante claro y objetivo en ella; todo esto dentro del término de los cinco (05) días.

3. Cuando el informe pericial oficial resultare insuficiente, se podrá ordenar su ampliación por el mismo perito o nombrar otro perito para que emita uno nuevo.

Este caso se presenta cuando los datos contenidos en el informe pericial oficial, no contienen la información esclarecedora necesaria que permita tener una idea cabal sobre lo que éste perito ha practicado y qué lo ha conducido a las conclusiones sostenidas; es entonces, ante ésta situación, en que el Fiscal o el Juez, dispondrán para que el perito oficial “amplíe” su informe, pero tal ampliación no consiste en “rehacer su informe”, sino avocarse a un “punto en particular” que es materia de la duda o incertidumbre surgidas; ya que de lo contrario, si es que se le pide que se pronuncie en “algo más” ajeno a lo que fuera su “Objeto de Estudio”, estaríamos hablando de un pronunciamiento pericial totalmente distinto, para el que habría que obrar nuevamente como en un inicio (nombramiento de perito). Puede ser el caso de que el objeto del pronunciamiento fue la determinación de si una firma proviene o no de la persona “X”; y, dentro del cuerpo del informe el perito tuvo la ligereza de manifestarse sobre que los trazos constitutivos de esta firma se encontraban “debajo” o “subyacentes” a un texto mecanográfico o de otro trazo del texto del contenido del documento, en éste caso lo último expresado constituye “distinto objeto de estudio”, por lo que no cabría disponer que se “amplíe” su informe; siendo lo procedente un nuevo nombramiento para tal determinación.

Artículo 181° Examen pericial.-

1. El examen o interrogatorio del perito en la audiencia se orientará a obtener una mejor explicación sobre la comprobación que se haya efectuado respecto al objeto de la pericia, sobre los fundamentos y la conclusión que sostiene. Tratándose de dictámenes periciales emitidos por una entidad especializada, el interrogatorio podrá entenderse con el perito designado por la entidad.

En principio, la norma no especifica que este “examen” sea únicamente para el “Perito Oficial”, lo que lo hace también extensivo al “Perito de Parte”. En su oportunidad, ambos deberán proceder a “Sustentar” todo lo inherente a la técnica, métodos y procedimientos empleados; así como también, hacer conocer con mayor amplitud la fundamentación doctrinaria en la que respaldan su estudio pericial.

Por otra parte; y, al inicio de la diligencia, deberá el perito absolver todo lo inherente a su “Acreditación” (formación técnica o profesional, supervisión previa al ejercicio pericial, experiencia pericial propiamente dicha, complementación de conocimientos, investigación científica en el tema, etc.), ya que la pericia ha sido hecha por un “Perito” del que no conocemos absolutamente nada y que mejor oportunidad para comprobar su “idoneidad” para la absolución de temas como el tenido bajo su conocimiento.

Y, de modo especial, expondrá el tema particular de la doctrina que satisface los requerimientos propios de lo que fue motivo del “Objeto de Pericia”.

Es evidente que para el caso en el que la pericia fuera solicitada a una entidad como las que se tienen previstas en la norma, quien será objeto del examen pericial, sea el perito o peritos que han suscrito el pronunciamiento remitido por la mencionada.

2. En el caso de informes periciales oficiales discrepantes se promoverá, de oficio inclusive, en el curso del acto oral un debate pericial.

Como ya se tenía en cuenta para el caso en el que los peritos oficiales entren en discrepancia total o parcial en cuanto a sus pronunciamientos, es conveniente que entre éstos se lleve a cabo el denominado “debate pericial”. Téngase presente, que respecto de lo controversial, éstos peritos no han tenido ocasión de hacer una ampliación de “observación” alguna, como sí le corresponde al “Perito de Parte” en su pronunciamiento pericial, observación que se traslada al perito oficial para su absolución. Siendo que en éste caso los peritos oficiales son los que entraron en discrepancia; y, al no haber tenido opción para aclarar o ampliar sus controversias, es oportunidad para ello.

3. En el caso del artículo 180° 2, es obligatorio abrir el debate entre el perito oficial y el de parte.

Lo otro, está dado por la controversia entre el perito oficial y el perito de parte; sin embargo, respecto de ésta controversia, ambos ya se han pronunciado al respecto, el perito de parte en un acápite aparte de su pericia; y, el perito oficial, luego del traslado de ésta observación controversial. Entonces el debate estaría dado para brindar explicaciones de mayor amplitud sobre lo que ha sido motivo de controversia.

02. ¿En quién confiar?

Vemos entonces que por su parte el Ministerio Público prácticamente cuenta como “Peritos de Cabecera” con los miembros del Instituto de Medicina Legal y de los Laboratorios de Criminalística de la Policía Nacional del Perú, sobre los que acciona con prontitud y oportunidad para absolver sus requerimientos periciales.

El problema para él, estriba en tener la certeza de que tanto en preparación, respaldo tecnológico, como en infraestructura se encuentren al alcance de las exigencias, pero la puesta en vigencia de éste nuevo sistema procesal penal, como lo habíamos ya manifestado en un inicio, nos mostró las vulnerabilidades que se mantienen latentes.

Por ejemplo, pareciera que los delitos se van a cometer todos en la Capital de la República o de escasas Capitales de Departamento, en donde se cuenta con una variedad de peritos de las instituciones mencionadas, así como del equipamiento e instalaciones; lo que permite acceder a la gran gama de pronunciamientos periciales con oportunidad; sin embargo, podemos apreciar en mérito a la progresiva entrada en vigencia del Código Procesal Penal en los distintos Distritos Judiciales ya en uso del nuevo sistema, que éste hecho los ha sorprendido con insuficiencia de peritos, carencia de medios técnicos y hasta de la experiencia necesaria para casos particulares, afectándose la calidad de los pronunciamientos periciales. Sobre la marcha, se han convocado procesos de incorporación para implementar al menos en el Instituto de Medicina Legal, nuevos profesionales para en algo satisfacer la demanda, aunque sin experiencia en el campo forense; sin embargo por parte de la Policía Nacional, esto no ha sucedido así, ya que vemos que cada vez, hay menos personal dedicado a labores periciales en las dependencias de Criminalística; sino preguntémonos ¿Cómo van en las Provincias?, en donde ni siquiera se cuenta con especialistas o al menos conocedores idóneos para el procesamiento de la escena del crimen; y, de las demás áreas criminalísticas, ni que hablar.

Esta situación, que desde ya hace vulnerable al propio Ministerio Público, tiene su correlato, pero en mayor magnitud en el Abogado de la Defensa, quien en uso de su derecho, pretenda incorporar un “Perito de Parte” para que le permita verificar justamente esa calidad del pronunciamiento pericial a cargo de los peritos oficiales, no disponiendo siquiera de propuestas profesionales idóneas para su causa ¿Dónde encuentra Peritos Médicos Forenses, Biólogos Forenses, Químicos Forenses, Balísticos Forenses, Papiloscopistas Forenses, Grafotécnicos, Peritos en Explosivos Forenses, etc.?, simple y llanamente no los tiene mayormente a disposición, quedando entonces sometidos a las propuestas incluidas en la Carpeta Fiscal. Por tanto ¿Podrá hacer un uso adecuado del Principio de Contradicción?

Por otra parte, vemos que los requerimientos periciales hechos por parte del Ministerio Público o la Policía Nacional, tienen los costos asumidos por el propio Estado, ya que su infraestructura y personal de peritos se encuentra a cargo de éste; sin embargo el inculpado, si pretende a solicitud de su Abogado Defensor, proponer sus “Peritos de Parte”, va a tener que solventar él o sus familiares los costos que demande la contratación de los mismos cuando se encuentre en ésas posibilidades ¿Y, si no las tiene?. Claro, “la justicia penal es gratuita”; obvio, porque no correrá con las remuneraciones de la Policía, Fiscales y Jueces, claro puede accederse al Defensor de Oficio quien también es rentado por el Estado; pero cuando no; y, ¿qué de sus peritos de parte?.

El otro asunto se presenta cuando la pericia es solicitada para que sea hecha por una de las “instituciones” igualmente consideradas para ello, ¿quién asume los costos fijados por ellas?, éste es un hecho que aumenta más ésta problemática.

Vemos entonces que la realidad nos pone ante situaciones en algo desiguales y que no se nos diga que “hay igualdad de armas” en la lucha procesal. Igualdad sería, si también el Estado corriese con los gastos de los honorarios periciales del perito de parte, lo que es utópico.

Lea aquí la parte IV

2 comentarios en “El Perito Criminalístico de Parte Vs. El Perito Criminalístico Oficial – Parte III

  1. amigos ignorantes, lamento informarles que el cuerpo no puede ser exhumado.

    PUNTO 1. aL MOVILIZAR EL CUERPO DE cIRO Castillo Rojo Garcia Caballero a la ciudad de Lima por vuelo comercial, su cuerpo he tenido que ser embalsamado y pasar por procesos de higiene, eso lo pueden revisar en cualquier pagina web de aerolineas comerciales. Tiene que cumplir con ciertos estandares, entonces el cuerpo ha sido totalmente alterado. Ya ven ignorantes no se puede, ni se podra exhumar un cuerpo embalasamado y modificado.

    PUNTO2. A la hora de la necropsia que le practicaron al difunto, ambas partes tenian derecho de contar con un perito forense, la familia Castillo Rojo tuvo su perito en dicha sala mientras se practicaba la necropsia, asi mismo como bien es conocido el Gran Doctor de ano Ciro, tb estuvo presente y pudo objetar. Al tener perito de parte por parte de la Familia Castillo Rojo, y al no objetar nada durante la necropsia, solo confirma que la necropsia se hizo de acuerdo a procedimiento. No tiene lugar a reclamo ahora el doctorcito de pacotilla, solo le queda hacer uno mas de sus escandaletes, para variar.

    PUNTO 3. En el ministerio publico se encuentran cada parte, es decir, organos, dedos, sangre, pelo, todo lo hallado encontrado en el cuerpo de Ciro, incluyendo su ropa, y ello deberia de estar bajo cadena de custodia. Es asi entonces que si en algun momento se quisiera hacer nuevas pruebas, NO ES NECESARIO EXHUMAREL CADAVER, NO ES NECESARIO HACER UN SHOW MEDIATICO,AL CONTRARIO CONSIDERO YO QUE DEBERIAN DEJAR DESCANSAR A CIRO EN PAZ.

    PUNTO 4. Los unicos que no ocntaron con perito de parte en dicha necropsia fue Rosario Ponce, ella es la unica como parte que tiene el derecho de refutar la necropsia y solicitar se hagan nuevos examenes.

    PUNTO 5. De acuerdo a ley. el magnanimo Ciro Casatillo Rojo SAlas, no puede hacer nada, mas que rezar por la difunta alma de su hijo, dejarlo descansar en paz y pedir perdon a la sociedad, a Rosario, a su familia, y atodas aquellas personas que les ha faltado el respeto.

    Se que van a borrar este comentario, ya que son asi de cabritos.SOLO PONEN BLASFEMIAS EN ESTA PAGINA.

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