Ciro me dijo que iba a morir joven

Don Ciro habló con Trome después de enterrar a su hijo. Dice que lo ha soñado con mucha pena.

Por Óscar Torres – Publicado en el diario Trome el 30 de Octubre del 2011

¿Cómo escribir esta entrevista sin emocionarse y no dejar deslizar una lágrima? Los periodistas no somos de palo. Pensemos por un minuto que ese hijo, Ciro, pudo haber sido el nuestro. La Plaza de Armas de La Punta, en el Callao, fue muda testigo de nuestra conversación. En la previa, el doctor se disculpó: “No los hago pasar a mi casa, porque como entenderán, tenemos que poner todo en orden y mi familia está cansada y sumamente acongojada”. Vaya si lo entendemos. Los impertinentes éramos nosotros, pero informar es nuestro oficio.

Para nosotros, en Trome, es un honor conversar con usted, doctor Ciro Castillo, y lo felicitamos por ser un “padre coraje”

Para mí, es el honor de estar con ustedes, porque Trome es uno de los diarios que ha seguido el caso de Ciro y no ha cruzado esa línea que media entre la noticia y el escándalo. Por lo tanto, les agradezco también muchísimo.

¿La historia se terminó?

Acabo de venir del cementerio, he bajado del carro y usted me está entrevistando. La historia no termina, porque la historia hay que concluirla. Estamos en la etapa de acumulación de pruebas y hemos encontrado la prueba más grande que es el cuerpo del delito.

La gente se pregunta en la calle, ¿de dónde saca tanta fortaleza?

Es la fuerza que tenemos todos en situaciones extraordinarias y el sustento que uno tiene es su familia. En este caso, muy particular, es la población que me ha dado su apoyo.

¿Qué le pasó por la mente cuando vio el cadáver?

Primero, era el cadáver de mi hijo. En segundo lugar, el cadáver iba a hablar.

¿Qué más pensó?

Los cien primeros días pensé que la persona que acompañó mi hijo (Rosario) era absolutamente inocente, cosa que después de esos cien días pensé que no era así.

Después de estos seis meses, ¿qué dice su corazón?

Que tenemos que seguir buscando la verdad sin rencores, sin necesidad de estar buscando culpables, sino más bien dejar que la justicia los encuentre.

¿En algún momento de esos interminables 206 días perdió la esperanza?

Nunca perdí la esperanza, tenía que aparecer, así como ahora digo que la verdad se tiene que abrir paso respecto a ¿cómo fue que murió él? Y si hay culpables, ¿quiénes son? Eso se va a saber, de eso estoy absolutamente seguro.

¿Era buena la relación con su hijo, porque cuando los chicos crecen ya no es lo mismo?

Siempre ha sido buena, a pesar que hubo publicaciones, entrevistas que han tratado de desprestigiar la memoria de mi hijo, desprestigiar la relación conmigo. Decían que yo era un alcohólico, que le pegaba a mi esposa. Que mi hijo consumía marihuana, es decir, lo hacían porque habían visto que el apoyo popular era masivo hacia una causa justa, y esa era y es mi gran fortaleza.

¿Cómo lo recuerda a Ciro?

Como un muchacho joven, tierno, amable, cariñoso, libre. De buenas costumbres, muy sincero.

¿Cuál fue el regalo que más recuerda que le dio?

Él me regaló una chaqueta que hasta ahora la tengo.

¿Cómo va a ser su vida sin él?

Aprendiendo a hacerla. No sé todavía cómo vamos a hacer.

Era el que llevaba su nombre

Mi hijo mayor, mi primogénito (se emociona).

¿Por qué le decían “Cuchito”?

Por el abuelo, por el padre de mi esposa que le decían “Cochocho”. Entonces, a él le decían “Cuchito”.

¿Lo ha soñado últimamente?

Sí lo he soñado con mucho cariño y últimamente con mucha pena

¿Le habló alguna vez sobre los planes que tenía a futuro?

Te voy a contar una cosa que es increíble. Mi esposa lo puede corroborar sin decirle que yo te lo dije. Cuando un día le pregunté: “Hijo, ¿y qué piensas hacer en el futuro?” Él me dijo: “Yo no tengo mucho futuro, porque voy a morir joven”. Así como me escuchas, daría la impresión que era una persona premonitoria de su vida.

Y a su mamá, ¿qué le decía?

Mi mujer le preguntó lo mismo y ella me dijo: “Oye, “Cuchito” me ha dicho que él no se preocupa de nada porque va a morir joven”. Por supuesto, en otras ocasiones, él nos dijo que se iba ir a Canadá. Estaba aprendiendo a hablar en francés, pero en dos ocasiones dijo eso.

Lo hemos visto muy fuerte, ¿ha llorado desconsoladamente?

Yo he llorado bastante, lo que pasa es que soy de una formación de los 50, cargada de machismo, donde decían: “El hombre no debe llorar y si llora, debe llorar a escondidas”. Pienso, ahora, que no debería ser así, pero a veces no puedo actuar, sino como aprendí a ser.

¿Qué significa Rosario Ponce para usted?

La última chica que caminó con mi hijo en el Colca.

La ciencia médica es una cosa, las investigaciones forenses también, pero qué le dice su sentido de padre, ¿su hijo se cayó o lo empujaron?

Yo he presentado una denuncia por homicidio contra los que resultaran responsables, no necesaria y exclusivamente contra Rosario Ponce, sino contra todos aquellos que resultaran responsables, porque creo que en este caso ha habido, además de actores, autores directos o indirectos. Existieron cómplices, entonces, es lo que he presentado y me ratifico en esa forma de pensar. Hasta ahora no ha podido ser demostrado lo contrario.

¿Qué le diría a esos padres que engendran hijos y los tienen abandonados?

No les diría nada, porque simplemente no son padres.

Si tuviera la oportunidad de estar un minuto frente a su hijo, ¿qué le diría?

No le preguntaría nada, simplemente le diría que lo amo mucho. Cuando lo recuerdo ahora a mi hijo, lo recuerdo desde el día que nació hasta el último día que nos vimos (se emociona).

Y ahora, como familia, ¿cómo se van a recomponer?

Cuando tú entierras, que es lo que nos acaba de suceder, no lo entierras del todo. Lo habrás metido en la tierra, pero no lo has enterrado todavía en tu pensamiento, ni creo que lo entierres nunca. Es un momento muy triste. Todos pensamos en lo que pasó. Tenemos pena de la soledad en la que se quedan los muertos, a la intemperie, pobrecito, lo abandonas en un camposanto, oscuro. Es un concepto simplista, pero no podemos desprendernos por muy intelectuales que seamos, porque es lo que nos pasó cuando regresamos del cementerio.

Gracias y el nombre Ciro proviene del griego y quiere decir “El gran señor”. Eso es lo que usted significa para nosotros, muchas gracias por concedernos la entrevista

Gran señor ha sido mi hijo. Fue un hombre muy bueno. Me duele mucho que no esté vivo. Y gracias a ti por la entrevista, quisiera terminar con una frase que me la dijo él: “Llamamos mala suerte a nuestras malas decisiones”.

Un comentario en “Ciro me dijo que iba a morir joven

  1. De veras… alguien puede creerle al Trome? Ah, si… los miles de consumidores que tiene el amarillista pasquín este. La contraportada sola ya justifica la china que pagan. 😛

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