Responsabilidad del Fiscal en la sustentación de la acusación

Taller “Litigación Oral avanzada para el Proceso Penal Acusatorio”, capacitación para los fiscales del Ministerio Público en el contexto de la implementación del Nuevo Código Procesal Penal, dictándose estos días en diversos distritos de todo el territorio nacional.

Dr. Juan Carlos Manríquez Rosales, Profesor de Derecho Procesal Penal – Chile

He transcrito algunos párrafos a partir del minuto siete, donde el expositor habla de los problemas encontrados en los distritos donde se está implementando el Nuevo Código Procesal Penal; específicamente la responsabilidad del Fiscal en la litigación y en la presentación de la evidencia. 

Vea aquí el video completo.

En cada uno de los distritos que hemos visitado hay problemas diferentes, hay problemas tanto en la etapa de indagación, con la aplicación del principio de oportunidad, con las salidas intermedias, con los acuerdos preparatorios, con las terminaciones anticipadas.

En la etapa intermedia también hay problemas, en la audiencia de control de la acusación, ¿no es verdad?, qué prueba se queda, cómo se lleva la prueba, cómo se organiza, cómo se oferta la prueba, cómo hacer un análisis estratégico de la carpeta investigativa, del expediente de investigación preliminar, antes de escribir la acusación, y de qué manera escribir esa acusación incluso prácticamente, de qué manera ofertar la prueba, de qué manera defenderla en la audiencia de control, y de qué manera comenzar a desplegar esa evidencia en el juicio oral; Uds. saben mejor que yo, que la evidencia no es prueba sino hasta cuando que se la muestra en el juicio oral.

Cuestiones, por ejemplo, tan prácticas que hemos visto en otros distritos, como que hay algunos tribunales colegiados, por ejemplo, que no admiten que los fiscales, en el uso de sus estrategias, en el desarrollo de sus estrategias, en el uso de sus competencias, y más aún en el legítimo ejercicio de su derecho al sostén de la acción penal pública, puedan introducir, tanto y cuanto están interrogando una víctima, testigo, perito, o al acusado que opta por su derecho a declarar en el juicio oral, prueba de complemento que esté ofrecida a mayor abundamiento, o que explica, por ejemplo, una prueba pericial; me refiero precisamente a la posibilidad de exhibir documentos, gráficos, fotografías, filmaciones, informes periciales o partes de ella, informes tanatológicos de medicina forense, informes periciales de balística, etc.; sino que algunos han optado, por ejemplo, por hacer la litigación meramente de carácter verbal, y al final, en el alegato de clausura, o antes de él, permitir la incorporación de esa prueba como si ya el tribunal la hubiera apreciado.

Eso, modestamente, es un hecho en el cual todos vamos a tener que trabajar, con suavidad, con calma, pero tendiendo a variar eso.

¿Y saben porque? se los digo derecho: porque la doctrina tiene un sólo objeto, la doctrina que sirve es la que vale para resolver problemas prácticos, la otra doctrina, la doctrina extremadamente profusa, ¿no es cierto?, la complicada, abigarrada, es elegante, es atrayente, muy interesante, pero muchas veces, y sin ningún demérito, y sin ser mal educado ni maledicente, tiene un sólo poder práctico, que es la de adornar esas noches de frío, con una buena botella de vino y conversar con un par de amigos, para eso sirve a veces quizás la doctrina más abigarrada, pero la doctrina que sirve, es la que sirve para solucionar problemas prácticos.

Y voy derechamente al punto: si Uds. sufren ese problema, al igual que otros que comentaré enseguida, el problema no es sólo de comodidad del tribunal, quien decide recibir la prueba de complemento, la documental, o las pruebas en su trato digital al final del juicio, pura y simplemente, porque durante la sesión pueda pensar que ésta se va a interrumpir, ¿no es verdad?, que apago la luz , que prendo la luz, que corra el video, que saque el CD, que muéstreme la foto, que no le muestro la foto. Lo que vamos a trabajar aquí, es cómo en una sola audiencia, en virtud del principio de concentración, y de economía procesal y de cómo hacer brillar sus habilidades procesales, en este arte de convicción, porque la abogacía no es una ciencia, la abogacía es un arte, y como arte tiene bordes imprecisos; como los orfebres, como los joyeros, nosotros podemos hacer una obra de arte o un mamarracho en el juicio; el único problema es que al joyero que hace un mamarracho no le compran su anillo, al fiscal que pierde un caso con notorio desconocimiento del derecho, no sólo le van a absolver al acusado, sino que los códigos procesales penales hoy día vigentes a nivel de derecho comparado, imponen además, el deber de cobrarle a él, personalmente, los costos del juicio.

Eso es lo que ocurre por ejemplo en el código procesal penal colombiano, en el código procesal penal chileno, si el fiscal pierde el juicio con notorio desconocimiento del derecho, los costos del juicio los paga él; y para que Uds. sepan, a nivel comparado, un juicio oral no vale menos de 25 mil dólares prender la luz e instalar la sala, así que vamos pensando bien entonces, que hacemos, y que no hacemos.

La litigación es un arte, es un arte, como les digo, de bordes imprecisos, es un arte de convencimiento.

Si nosotros no convencemos, o no sabemos convencer, o no sabemos transmitir con claridad, con eficiencia, con capacidad, nuestra teoría del caso, simplemente al juicio vamos a ir a pasear, a pasar un mal rato, y al fin y al cabo a escuchar una sentencia absolutoria que nos va a martillar durante un buen tiempo, en la cabeza, y también en nuestro currículum profesional, seamos francos.

Entonces cuando los jueces hacen eso, y les reitero, eso no es que esté malo, que sea porque los jueces no quieren trabajar o sean remolones, no, eso ha pasado en todos los procesos acusatorios, puesto que son de avance gradual, se van cambiando las maneras de hacer las cosas, se pasa de la justicia autoral escrita, a una justicia cien por ciento dinámica, ¿no es cierto?, a una justicia que se va haciendo minuto a minuto, que es menos desactualizada, que en teoría debe ser más eficiente, que en teoría debe ser más rápida, pero no de peor calidad; entonces voy al punto, que ya he dicho varias veces que voy al punto, pero quiero ir al punto, estoy haciendo una argumentación circular.

Si a un fiscal no le permiten rendir su prueba, no le permiten desarrollar su teoría del caso, no le permiten lograr que la evidencia se convierta en prueba; el juez va a estar cumpliendo su labor, primero, no está apreciando toda la prueba; segundo, no va poder decir que valoró la prueba, si no le permite incorporarla, ¿cómo va a decir que esa prueba vulnera la máxima de la experiencia, los principios de la lógica, la ciencia asentada, si simplemente se negó a escucharla?.

La prueba que vale es la prueba que se desenvuelve en el juicio, si yo tengo una orden de investigación de una policía especializada que fue al sitio del hecho, que fotografió el lugar, elaboró planos, que levantó evidencia material, que inició una cadena de custodia, la cual apreciaron dos o más oficiales policiales, que llegó a manos de un perito, y en definitiva, todo eso con sus conclusiones termina en un sólo informe consolidado, ¿porqué yo no voy a poder, en la acusación, ofertar, uno, como prueba documental el informe, con las fotografías, los gráficos, los videos, incorporados a la misma, porqué no voy a poder ofertar a esos otros dos policías como testigos, y porqué yo en el juicio no voy a poder exhibirle al perito, o policía o testigo, su propia labor investigativa, si lo he presentado precisamente para que declare ante el tribunal sobre la investigación que realizó tal día, las operaciones practicadas, la prueba encontrada, y las conclusiones a las que arribó?.

¿Porqué tengo que esperar 3 días después?, cuando ese policía ya ha sido liberado, está en otro sitio del suceso, cuando en definitiva los tribunales ya han perdido la posibilidad de concentración, recuerden que la capacidad de concentración de la gente en general disminuye, entonces, ¿porqué yo no voy a poder utilizar ese mismo momento, para exhibirle a ese perito y utilizar su expresión oral, mi interrogatorio directo, o bien de contra examen, salvar las objeciones, introducir la prueba documental exhibiéndole el documento para que lo reconozca, pidiéndole al perito que explique las operaciones realizadas.

Porque la verdad, créanme, es bastante más sencillo que tener un cerebro de una víctima en la mano, ¿no es verdad? con las impropiedades que eso significa, que ver en una lámina los cortes histológicos hechos por un experto tanatólogo, que va a explicar paso a paso, que fue lo que realizó y porqué, por ejemplo, esos derrames, que se denominan hemorragia subparanoidal, son las que explican que efectivamente la muerte de esa persona se debió, ante todo, a un golpe de carácter traumático, que coincide con la fotografía que la policía tomó en el sitio del suceso, que coincide a su vez con los otros hallazgos habidos, por ejemplo, en la ropa del presunto culpable, con el perfil genético de la sangre, con la tierra encontrada en sus zapatos, etc.

Si yo puedo hacer eso en un solo minuto, ¿por qué tengo que esperar durante el juicio y seguir una secuencia?

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Amigo de Rosario la llamó desde su celular

Por Rosario Aronés

Publicado en El Popular el 25 de Abril del 2012

Efraín Matos, el amigo de la universitaria Rosario Ponce, habría mentido a la fiscal corporativa de Arequipa, Rosario Lozada, al decir que llamó a la estudiante cuando estaba supuestamente desaparecida en el valle del Colca desde un teléfono público de la Universidad Agraria de La Molina, cuando en realidad se comunicó con ella desde su celular en Lima.

Así se desprende del informe detallado de las llamadas entrantes y salientes del celular de Matos registradas entre el 4 y 5 de abril del año pasado, entregado a la fiscal Lozada que investiga la muerte del joven Ciro Castillo Rojo en el Colca.

El reporte indica que Matos realizó cuatro llamadas a Rosario Ponce y otras tantas a la mamá de esta, María del Carmen López, a su hermana Carmen Ponce, al teléfono fijo de casa de la mamá de Rosario, a los policías de ESAM, Robert Grandez y Peter Ríos, y otros más.

Sin embargo, Matos Muñasqui había declarado a la fiscal que las llamadas las hizo desde un teléfono público de la universidad y que gastó diez soles.

El teléfono de Rosario es uno de los primeros que aparece registrado en el celular de Matos y la llamada fue realizada el 4 de abril del 2011 a las 11 de la mañana. En esta comunicación es donde Ponce le pide que avise a la Policía.

Lo curioso del caso es que Efraín nunca llamó a Ciro ni a sus padres, pese a que los policías le dijeron que también estaba perdido junto con Rosario.

De otro lado, la mamá de Ciro, Rosario Caballero, acudió ayer a la fiscalía de Lima y se sometió a la prueba de ADN para que ser cotejado con los cabellos encontrados en el cuerpo de su hijo.

Mientras que en Arequipa entregó muestra de su sangre Eloy Cacya.