Tanto palacio, para tan poca justicia

¿Cómo romper el círculo vicioso que supone el que tengamos malos postulantes a jueces en gran parte por tener un mal PJ…?

Publicado el 3 de Marzo de 2012 en El Comercio

El nuevo presidente del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) ha hecho muy bien en resaltar lo grave de que solo el 20% de los postulantes a jueces pase el examen de conocimientos exigido como primer paso del proceso de calificación, pese a tratarse de una prueba que, como puede confirmar cualquier abogado normalmente competente que le dé un vistazo, coloca la valla a una altura más bien modesta.

No obstante lo anterior, quien verdaderamente sale jalado anualmente en el examen de la CNM es el Poder Judicial existente. Y es que si, con excepción de algunos meritorios quijotes, ninguno de los buenos estudiantes de Derecho del país intenta dedicarse a la profesión judicial, buena parte de la culpa está en lo que ha hecho de esta carrera el Poder Judicial (PJ). Es decir, en la corrupción, la mediocridad y el consiguiente desprestigio que suelen reinar en nuestras cortes y juzgados. ¿Quién quiere entrar a una institución que, según sondeo de Transparencia Internacional, obtiene el máximo puntaje de corrupción en opinión de nuestros compatriotas?

Es cierto que los sueldos que se pagan en el PJ no se acercan a los que los buenos alumnos podrían llegar a ganar en el sector privado, pero ese no es el problema central: existen otras entidades estatales, como las reguladoras, en las que sucede lo mismo y en ellas sin embargo, sí son captados exponentes de nuestro mejor talento jurídico. Después de todo, a los profesionales jóvenes, y sobre todo a los destacados, suele importarles, además del dinero, trabajar en lugares que los motiven, que puedan respetar y que les den prestigio.

Lo que nos pasa a los peruanos con el PJ es igual a lo que le sucede a los pueblos del mundo que llevan décadas viviendo al lado de un desastre ecológico – como un relave abandonado o un derrame que nunca se limpió–. Lo asumimos como parte del paisaje, sin que ello escandalice especialmente a nadie, aunque intentamos evitarlo en nuestro camino diario, a costa de dar grandes rodeos para ello.

Es inconmensurable, sin embargo, lo que pierde el Perú día a día, año a año y década a década con esta situación. Comenzando porque estos “grandes rodeos” son costosos, como lo prueban las inacabables horas de abogados que, en los contratos de cuantía, deben gastar las partes en el intento por blindar sus términos de cualquier futura lectura irracional o mañosa del PJ. Y continuando, principalmente, por el hecho que no contar con un PJ confiable – honesto, eficiente y buen técnico jurídico– significa tener sometidos todos nuestros derechos a un irrenunciable nivel de incertidumbre.

Todos sabemos que el día en que alguien decida desconocer el derecho que nos da la ley y no entregarnos la casa que le compramos o no pagarnos las cuotas del préstamo que le dimos, no podremos predecir con ningún grado de razonabilidad si el juez nos dará la razón o si nos la dará a tiempo y sin costarnos en el camino más de lo que vale el derecho que reclamamos. Esto hace que en nuestro país nadie dé por cierto nada y todos estemos, por tanto, dispuestos a invertir menos de lo que podríamos en cualquier cosa que esté sometida a la jurisdicción peruana. Dicho de otra forma: gracias al estado del PJ pende una amenaza constante sobre todos los derechos que existen en el Perú, castigando su valor y, en consecuencia, el del país entero. Un lujo curioso para un país que sigue teniendo al 31% de su población viviendo en la pobreza.

¿Cómo romper el círculo vicioso que supone el que tengamos malos postulantes a jueces en gran parte por tener un mal PJ, y el tener un mal PJ en gran parte por tener malos jueces? Hasta ahora el sistema de justicia ha tragado como un hoyo negro todos los millones y esfuerzos que, durante décadas, se le han lanzado para reformarlo. Acaso el tema no esté, pues, en intentar romper el círculo, sino en irlo achicando. Esto es, en tomar una parte del sistema judicial –por ejemplo los juzgados de una especialidad dada– y someterla a un proyecto piloto que le suba los sueldos y, sobretodo, que la separe del resto del sistema y su mala fama. Así, ese sector del PJ podría verse como apetecible para el joven talento mientras que, paralelamente, habría que establecer un filtro que obligue al CNM a escoger los jueces del sector solo entre los mejores alumnos de las facultades más destacadas. De esta forma se podría crear una isla de eficiencia que tendría la capacidad de ir avanzando, sector por sector, al resto del PJ.

En cualquier caso, está claro que toda iniciativa de cambio tiene que venir del PJ, con lo que su presidente es tal vez la persona con la responsabilidad más seria del país. Después de todo, no importa qué tanto desarrollo construyamos; lo haremos más lento de lo que podríamos y la construcción siempre será incierta y temblorosa, mientras la piedra angular que yace bajo todo el edificio permanezca rota.

14 comentarios en “Tanto palacio, para tan poca justicia

  1. Para saber que en el PJ y en el MP peruano existe gran corrupciòn y numerosos delincuentes de saco y corbata que hacen lo que quieren con el concepto de “justicia” no hay que meter tanto floro. Por supuesto que hay honrosas excepciones como la Dra. Lozada. Pero Victorio: Què tiene que ver esto con el caso Ciro? Tu blog no està dedicado a ese caso? Acaso esas “generalidades” que publicas en forma de “articulos” larguisimos son solo para rellenar espacio? Aunque para ser justos, si bien es cierto que nuestra justicia, por el lado del estado està podriha hasta los h…uesos, cabe señalar que, en gran parte, los “colaboradores” para que la situaciòn estè asi por los siglos de los siglos son aquellos otros maleantes de terno, llamados “abogados” que con las triquiñuelas habituales basadas en su “conocimiento del Derecho” son capaces, como ya dije antes de beatificar a la Chola Vicky y canonizar a Momòn o al Loco del Martillo. Todo es cuestiòn de quièn ponga màs plata en la mesa (o bajo la mesa, para ser màs precisos). Ya lo dije antes: Un buen abogado es capaz de convertir a los perros en gatos y a los gatos en perros. Y como dijo don Vito Corleone: “Para los objetivos que quiero lograr, me es màs ùtil un solo abogado hàbil que cien hombres armados con rifles”.

    • Pues es importante el artículo. Importante para algunos profesionales que debemos entender como funciona Perú, si nos conviene creer en el país, y sobretodo porqué queda claro que el final de esta historia des de la perspectiva judicial puede estar cerca o lejos de la verdad.

    • Pues es importante el artículo. Importante para algunos profesionales que debemos entender como funciona Perú, si nos conviene creer en este país.

  2. p.d.: Mi concepto sobre la Dra. Lozada no variarà asì declare finalmente que “Ciro se cayò solito”. Su conducta procesal, salvo por su excesiva tolerancia para con citados reticentes, ha sido completamente honesta y apegada a la ley. Si decide no acusar a nadie por este caso (cosa que creo poco probable, alguien de todos modos “pagarà pato”) serà porque no hallò los elementos necesarios que justifiquen que el caso pase a denuncia fiscal.

  3. Rita: Existimos profesionales que ya sabemos còmo funciona el Perù. De toda una vida. No es bueno publicitarse uno mismo como “profesional” para intentar “diferenciarse” del resto que supuestamente no lo son. No digo que lo estès haciendo, pero creo que lo que un determinado opinante de este foro sea o la especialidad que ostente, es irrelevante. Creo que en la web “todos somos iguales”. Y aquì lo que importa es saber còmo muriò Ciro. No si tal o cual forista es arquitecto, contador, ingeniero, antropòlogo, etc.

    • De acuerdo: lo importante es cómo murió Ciro y cómo y quien sabian algo que no han contado.
      Pero imaginemos que soy una cineasta y quiero trabajar en Perú. El cómo se desarrolla este tema me influye. Y digo, pues no voy. Si me pasa algo malo, no harán justicia. No puedo estar segura que es un estado de derecho maduro.
      Y este caso, por lo que sea, es seguido fuera de´vuestro país. Importa para vosotros y importa para vuestra reputación en el extranjero. Puedes no estar de acuerdo, pero es así.
      Los italianos tenemos fama de mafiosos y vosotros podeis tener fama de inoperantes.

      • En cuanto a la justicia, por décadas los peruanos creemos muy poco en nuestro sistema judicial, sobre todo los de menos recursos económicos.

        Desde que tengo uso de razón, todos los gobiernos, entiéndase partidos que llegan al poder, incluyen como uno de sus puntos principales la reforma del Sistema Judicial, pero la verdad nunca se ha apreciado un cambio que llame la atención.

        Sin embargo, se puede decir que el Ministerio Público, con este Nuevo Código Procesal Penal está dando un paso adelante sobre el Poder Judicial y la Policía, aunque los resultados se verán a muy largo plazo.

      • Rita: Aquì “chocaste con Chocano”. En Perù los italianos (soy hijo de padre italiano, con nacionalidad italiana y peruana, conozco Italia y a muchos italianos) no tenemos fama de mafiosos. Eso serà en otras partes. No puedes generalizar. Ni actuar influida por lo que ves en las peliculas. Supongo que no conoces el Perù. Si te has sentido “ofendida” en realidad no te pido disculpas. Tòmalo como mejor te parezca. Me parece de muy mal gusto publicitarse a sì mismo como “profesional” intentando diferenciarse de los demàs, como si la opiniòn de tal o cual persona, por el hecho de tener un cartòn universitario tuviera mayor importancia que las de los que no pudieron estudiar una carrera. La web es democràtica y las opiniones de cada quièn son respetables, refutables y factibles de ser o no creìdas. Y nada màs. Para finalizar te dirè lo que leì hace mucho tiempo en un libro de un autor peruano (Ricardo Palma, Tradiciones Peruanas): Era, por si acaso, el Siglo XIX. No habian aviones aùn.: “Es posible que en el Perù todo sea malo. Malisimo. Pero lo que si no hay que negar es que tenemos buenos puertos. Para que aquellos amigos extranjeros que no les guste el Perù puedan irse ràpidamente por donde vinieron”.

        p.d.: Como dice un antiguo proverbio: “Dime de què presumes y te dirè lo que te hace falta”. Un cartòn en cualquier universidad, no garantiza nada. Creo haberlo mencionado antes, pero por experiencia propia, conozco contadores pùblicos que al egresar de la U. no sabian todavia hacer un balance.

      • p.d.: Con respecto a “justicia inoperante” creo que en Italia el llamado “il cavallieri” (que ya todos sabemos a quièn nos referimos) desde siempre ha tenido una añeja vinculaciòn con la mafia. Pero jamàs serà tocado y las investigaciones al respecto segùn los propios italianos, han sido solamente una payasada.

  4. p.d.: La estructura de este foro a veces “varìa”. Por eso se “descuadra” la pàgina y no se puede poner el nick (a veces).

  5. Rita: Nàpoles tiene fama de ciudad “liberada” por la Camorra. Pero el tour ofrecido por los operadores internacionales “Nàpoles, Capri, Pompeya” es altamente demandado por los sudamericanos y en realidad, uno de los màs fascinantes de los tours europeos. Nadie tiene miedo a que la mafia o quien sea “lo deje a medio camino”. Hay que ir con el cuidado necesario, eso sì. Como en todo lugar. Italia, con mafia y todo, es uno de los principales destinos turisticos europeos. Totò Riina existe, pero eso no impide que tengamos que dejar de ver a la bella Italia.

    (Totò Riina ya està preso, pero su “leyenda” sigue viva) Y sus sucesores son iguales o peores que èl.

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