La peregrinación por las profundidades del Colca

Tapay. Está ubicado en uno de los márgenes del cañón. Además de vivir con el desafío de la geografía este poblado de 700 habitantes lucha por mejores condiciones de vida. Esta crónica da cuenta del apoyo de la agrupación Yachay.

Por Jorge Malpartida Tabuchi

Publicado en La República el 2 de Mayo de 2012

Cuando sea grande, el pequeño Martel Quico quiere ser chofer de ómnibus porque no le gusta caminar. Este niño de 10 años vive en el distrito de Tapay, provincia de Caylloma, en la margen derecha del Cañón del Colca, uno de los más profundos del mundo. Desde Madrigal rumbo a este poblado se perdió y murió desbarrancado Ciro Castillo Rojo. “No me gusta vivir aquí. Tengo que ir a cuidar las mulas, ir al cerro, ver las alpacas y los borregos. Caminar demora mucho y cansan los pies”, cuenta en tono de queja Martel.

Para llegar aquí, desde el distrito de Cabanaconde, a la izquierda del cañón hay que descender a pie por un camino empinado y pedregoso durante tres horas, cruzar un puente de madera sobre el río Colca y subir nuevamente por hora y media a lomo de mula hasta divisar este poblado con 31 familias, la mayoría dedicadas a la agricultura y, ocasionalmente, al alquiler de bestias de carga para viajeros. Martel estudia el quinto de primaria en la Institución Educativa 40418. El colegio tiene dos aulas e igual número de profesores que se encargan de enseñar a 15 alumnos de todas las edades. Con los escasos recursos y materiales de trabajo donados tratan de educar a estos niños, pero cada vez hay menos matriculados.

SIN PERSPECTIVAS

En Tapay no hay posta médica, tampoco conexión a Internet, biblioteca, el colegio secundario no funciona; se levantó la infraestructura física y la dejaron así; las redes de desagües recién se construyen. A excepción de las frutas y verduras que siembran los pobladores, el resto de alimentos deben traerlos desde Chivay o Cabanaconde, luego de un día de viaje. Por las noches, el único entretenimiento es ver televisión. Debido a este panorama, la mayoría de niños de Tapay, cuando termina la primaria, migra a las ciudades para continuar sus estudios y tener mejores perspectivas laborales. Los destinos preferidos son El Pedregal, Arequipa y Lima.

Desde 2008, la Asociación Yachasunchis Pukllasunchis (Yachay) visita este distrito, abandonado por el Estado, para llevar útiles escolares, servicios de odontología y programas de educación para niños y padres de familia.

Según Rómulo Leanderas, presidente de Yachay, hace un par de años reunían hasta 35 niños en sus campañas pero ahora son menos los que participan. Con los gastos de transporte y alimentación del equipo, ya no es rentable venir hasta aquí.

Esta mañana de sábado la gente de Yachay ha traído desde Arequipa un cargamento de cuadernos, temperas, papelotes y libros donados para escolares como Martel. Además, han jugado un partidito de fútbol, hecho un par de dinámicas de teatro e impartido una breve clase sobre la importancia de no dejar los estudios por dedicarse al trabajo.

“La idea no es hacer asistencialismo. Una de las condiciones para entregar las donaciones es que los niños que las reciban estén matriculados. Ante todo queremos formar buenos ciudadanos”, aclara Leanderas.

ECONOMÍA DEL LUGAR

El teniente alcalde del distrito, Bernardo Taco cuenta que el presupuesto promedio que maneja una familia tapeña es de 200 soles al mes. La agricultura es de subsistencia y se realiza en minifundios. Maíz, habas, quinua y frutas como durazno, tuna, manzana y palta es lo cultivado.

Otros se dedican a la venta de cochinilla, pero los 60 soles que les dan por la venta de un kilo de este insecto (que se usa como base para la fabricación de colorantes) no compensa el costo del viaje de un día y medio hasta Arequipa.

El padre de Martel tiene 5 mulas y las utiliza para transportar carga o a los turistas que se aventuran a visitar este poblado de casitas de piedras y barro, al pie del nevado Seprigina. Unos 80 soles cobran por el viaje de ida y vuelta sobre estas bestias, pero este ingreso no es constante ya que Tapay aún no se ha posicionado como destino turístico.

Martel sabe que antes de ayudar a su papá en el trabajo, tiene que terminar todas sus tareas. Le han dicho que debe ser profesional y llegar más lejos que sus padres. Es probable que en un par de años se vaya de Tapay rumbo a la ciudad. “Ya conozco Arequipa. Es muy grande, no me gusta, me puedo perder”, confiesa este niño, todavía desconcertado.

Turismo puede ser opción

Según Leanderas, aunque la fruta de Tapay es deliciosa, no es competitiva con la que se produce en otras zonas de la provincia.

“Una opción es desarrollar el turismo. Generalmente son los mochileros los que se aventuran a bajar el Cañón del Colca pero no suelen subir hasta Tapay porque no hay mucha infraestructura ni hospedajes”, dice.

Cerca a la zona existen las Cataratas de Waruro y unas ruinas preincas de importante valor histórico.

El teniente alcalde Taco, indica que se tiene proyectado construir una carretera para que los vehículos ingresen a la zona y se dinamice el comercio.

Por otro lado, la Asociación Yachay llevará ayuda a Tapay en los meses de setiembre y diciembre. También tienen proyectos en Chaiña, provincia de Condesuyos.

Los interesados en apoyarlos pueden escribir al correo: rleanderas@yachay.org.pe

Más información sobre las campañas de la asociación en: yachasunchispukllay.blogspot.com

Deje un comentario (no es obligatorio el email)

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s