Carpio señala que sigue de abogado de Rosario Ponce

Publicado en La República el 31 de Mayo del 2012

El abogado Jorge Carpio Valencia negó que Rosario Ponce López (procesada por la desaparición y muerte de Ciro Castillo Rojo) haya dicho que dejó de ser su representante en la ciudad de Arequipa. Indicó que son los medios de comunicación los que sacaron este tipo de conjeturas.

El letrado indicó que conversó con su patrocinada después que se publicara en un programa televisivo un reportaje donde Rosario cuestionaba a su abogado, por supuestamente dar declaraciones referidas a su vida privada.

“Hoy (ayer) conversé con Rosario y el doctor Miguel Cabrera. Ninguno me dijo nada referido a este tema. Hablamos sobre la reunión que se tendrá con la escritora australiana que tiene interés en editar un libro en inglés sobre la travesía de Rosario en el Cañón del Colca (Chivay – Caylloma)”.

Acotó que si en algún momento termina su relación laboral con Ponce, él no tendría problemas en decirlo.

La muchacha mala de la historia

Por Eduardo Adrianzén – Publicado en La República el 30 de Mayo del 2012

Me presto un verso del poema de María Emilia Cornejo (1949-1972) para tratar de entender las “razones” –por llamarlas de algún modo- del odio jarocho que mucha gente siente por Rosario Ponce, odio azuzado por cierta prensa que la difama para vender periódicos, mandando al diablo la credibilidad y la ética. Lo concreto es que aunque mil investigadores y mil fiscales concluyan que ella no mató a Ciro Castillo ni hay pruebas de delito alguno, igual ya la condenaron como a bruja en la Edad Media.

La detestan por ser una mujer que no llora. Porque siguió con su vida. Por ser madre soltera. Por haber tenido otras parejas antes del difunto. Porque defiende su privacidad ante los moralistas que se creen con derecho a meter las narices bajo sus sábanas. En fin, por el terrible crimen de ser más hábil -o más suertuda- y sobrevivir a un hombre en una situación límite.

Quizá es lo que más arde, tal vez allí está el puntapié en el escroto del machismo nacional: que ella no murió “a pesar” de ser una chica liberal que se fue de paseo con un chico sin estar aparentemente loquita de amor por él.

Es lo opuesto a las telenovelas, donde la “malvada” muere y el héroe se salva. La antítesis de la Virgen María venció al Cañón del Colca, y en cambio el galán resbaló y perdió la vida. ¡Tiene que ser una asesina! grita el Coliseo romano. Y todos los misóginos aplauden.

A Ponce no le interesa ser la viuda de Castillo. Su único “error” fue no dar alaridos y jalarse los pelos por él apenas la rescataron. ¡Cuántos problemas se habría ahorrado si fingía un show de dolor para conmover a la platea! Ya saben, mujeres: en pleno siglo XXI, las lágrimas todavía salvan de las hogueras mediáticas.