Padre de Ciro Castillo preocupado por presencia de cuestionado coronel en caso de su hijo

“He quedado sorprendido por la presencia del coronel Luis Gárate. Ha sido cuestionado por estar implicado en un caso de tortura”, manifestó el galeno.

Publicado en Perú.com el 4 de Agosto del 2012

El doctor Ciro Castillo, padre del joven que falleció en el Valle del Colca, dijo que quedó sorprendido por la presencia del cuestionado coronel en retiro Luis Gárate Otero, fundador de la Unidad de Salvamento de Alta Montaña (USAM).

“He quedado sorprendido por la presencia del coronel de apellido Garate. No lo habíamos visto anteriormente en la investigación, pero en esta oportunidad se ha hecho presente”, manifestó el galeno a RPP.

En ese sentido, expresó su desconfianza hacia Gárate. “Es un personaje vinculado al servicio de inteligencia y que ha sido cuestionado por estar implicado en un caso de torturas hacia una persona”, agregó.“

Todas esta cosas nos llevan a hacer una asociación con lo que se había denunciado ya en un programa televisivo, de que existía toda una red alrededor de la imputada Rosario, que eran aquellos que estaban realizando el ocultamiento y el entorpecimiento de la investigación desde el inicio”, aseveró.

“Nada acusa a Rosario”

Publicado en Perú21 el 4 de Agosto del 2012

Para Jorge Carpio, abogado de Rosario Ponce, no existen pruebas, indicios y ni siquiera personas que indiquen que su defendida tuvo que ver con la desaparición y la posterior muerte de Ciro Castillo. Por el contrario, enfatiza que las pericias no hacen más que reforzar la tesis de que se trató de un accidente.

“Nunca hubo una tercera persona, nadie planeó la muerte de Ciro, se trató de un hecho fortuito que nadie quería que ocurra. Ellos eran una pareja de enamorados que se fueron de paseo. Ciro dijo que iría a ver las luces de Tapay y nunca más regresó. Rosario, pese a su estado delicado de salud, regresó al Colca para ayudar a la búsqueda, era la más interesada en encontrarlo, no se le puede responsabilizar por su muerte”, aseveró.

Además, agregó que el plazo de la investigación está por terminar. “Solo faltan recibir informes de algunas pericias como el análisis de los cabellos, de los guantes de Rosario y de la laptop de Ciro, pero no creo que sea determinante”, sostuvo.

Fiscalía no tiene pruebas de un homicidio en el caso Ciro

INVESTIGACIÓN AL ARCHIVO. Fuentes del Ministerio Público aseguraron que, de todo lo indagado hasta el momento, se desbarata la hipótesis del crimen y se deduce que el estudiante estaba vivo y se cayó solo.

Publicado en Perú21 el 4 de Agosto del 2012

La Fiscalía no encontró indicios que apunten a Rosario Ponce como autora de algún tipo de atentado contra Ciro Castillo.

Las pericias realizadas por la muerte del estudiante Ciro Castillo Rojo García Caballero no pueden establecer hasta ahora que este haya sido asesinado. Se analizaron las prendas que tenía puestas en el momento de su muerte y también el cadáver, y los informes indican que estaba vivo cuando cayó, por lo que se descarta que hubiera sido asesinado en otro lugar y luego lanzado al precipicio. La fiscal María del Rosario Lozada Sotomayor, quien dirige las indagaciones adelantó que no existen pruebas de un homicidio y dijo que se están analizando los indicios.

Además, los propios peritos aseguraron que las pruebas realizadas no pueden establecer si Ciro cayó accidentalmente o si lo empujaron; sin embargo, guiados por las investigaciones se inclinan por la tesis de la caída accidental. Esa misma idea es la que se maneja en el Ministerio Público, pues no hay forma de identificar a un responsable. “De lo que se tiene, todo parece indicar que Ciro se cayó solo”, indicaron a este diario fuentes de la fiscalía.

Los cabellos

Empero, la fiscal Lozada aún está a la espera de los resultados de la prueba mitocondrial, que es un muestreo de las células de los cabellos encontrados en las prendas de Ciro. Estos serán comparados con los pelos que entregaron una veintena de personas incluidas en las investigación, entre ellas policías, rescatistas y familiares de Ciro y de Rosario Ponce. De ese grupo, al menos 13 muestras atraen la mayor atención y una de ellas es la del coronel en retiro Luis Gárate Otero, quien habría llegado al valle del Colca una semana antes de encontrar a la expareja del joven.

El último jueves, Gárate respondió por cerca de cinco horas las preguntas del Ministerio Público y habría caído en contradicciones. Dijo, por ejemplo, que fue convocado por la Policía para ayudar en la búsqueda de ambos jóvenes, sin embargo, abandonó el Colca después de encontrar a Rosario. En su testimonio también habría negado cualquier relación con el entorno de la muchacha, pero la verdad sería que es amigo de Carlos Ponce, tío de la estudiante.

Sólo indicios

En tanto, los testimonios son el único soporte a los que se aferra la defensa de la familia Castillo Rojo. Ellos ubican al menos tres o cuatro testigos importantes, entre ellos el capitán Jorge Zúñiga Huayta, el oficial que llegó en reemplazo de Robert Grandez, jefe de la Unidad de Salvamento de Alta Montaña (USAM) que estuvo en todo el proceso de búsqueda y rescate de Ciro. Zúñiga ha puesto en cuestión varias de las declaraciones de los policías que participaron en los operativos.

También consideran importante la participación de Robert Grandez, pues creen que los errores en el recojo de pruebas y las equivocadas estrategias de búsqueda no fueron producto de simples malas decisiones, sino que hubo una intencionalidad.

La familia Castillo Rojo acusa a Grandez de haber manipulado y ocultado pruebas, además de entorpecer las investigaciones. El otro personaje cuestionado es Luis Gárate Otero, así como también los civiles Moisés Condori Ccama, Justino Alcca Palma y Salvador Arotaype.

Poco en contra

Rosario Ponce es la única acusada directamente por la familia del occiso. Ella ha defendido desde el inicio su inocencia y, aunque incurrió en algunas contradicciones, no existen elementos que prueben su participación en el supuesto asesinato del estudiante.

Una de las declaraciones que puso en duda la inocencia de Rosario, fue la de la rescatista María Teresa Pillco, quien dijo a la Fiscalía que la joven confesó que sabía dónde estaba Ciro, pero la imputada ha negado esa versión.

Hipótesis

– Habría sido un resbalón

Según el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Ciro Castillo habría caminado hasta la zona donde se resbaló, de donde cayó lateralmente. De acuerdo con esta versión, no hay señales de que peleó con alguien.

– Ruta de la droga

El padre del estudiante dijo que sospecha que su hijo pudo haber sido utilizado por desconocidos para recorrer una ruta de traslado de droga. Según él, Ciro podría haber descubierto algo que provocó su asesinato.

– Estudiante abandonado

La defensa de la familia Castillo-Rojo también tiene la hipótesis de que Rosario Ponce habría abandonado a Ciro al encontrarse este herido o grave, lo cual podría generar una denuncia por abandono de personas en peligro.

– Por irresponsabilidad

Para Rosario Ponce, su periplo por el cañón del Colca con su expareja debió haber culminado como una simple “anécdota de dos jóvenes”, pero terminó en una tragedia porque “él se resbaló por tomar la decisión de no ir con el equipo suficiente a una montaña”.

“La muerte de Ciro no debe quedar impune”

Publicado en Perú21 el 4 de Agosto del 2012

“Mi hijo fue asesinado, es imposible creer que pudiera caer accidentalmente al precipicio como indican otras personas. La fiscal debe tener en cuenta todas las pruebas indirectas que surgieron durante las investigaciones, hay muchas contradicciones y muchos hechos oscuros e indicios que apuntan a un delito.

La actuación de la Policía fue cómplice. La participación del mayor Robert Grandez, jefe de la USAM, y también de Luis Gárate Otero, ha sido sospechosa, esta gente que ha estado involucrada en desapariciones de personas puede haber hecho lo mismo con mi hijo. Por eso, no creo que la fiscal se atreva a cerrar el caso, ningún fiscal con dos dedos de frente mandaría al archivo el caso. Mi hijo fue asesinado y tienen que dar con los culpables. Existen incluso testimonios que dan indicios de quienes podrían ser los responsables. Acá ha habido un acuerdo entre varias personas, hay cómplices y todos ellos tienen que ser descubiertos, esa es la tarea de la fiscal.

Si, pese a todo, la fiscal María del Rosario Lozada decide archivar la investigación, tenga por seguro que apelaremos a la instancia superior. No descartamos tampoco una acusación contra la representante del Ministerio Público ante el órgano de control, pero insisto en que los indicios son claros y que, si se actúa correctamente, tendría que formularse la acusación ante el Poder Judicial”.

El pasado oscuro de Luis Gárate

Sospechan de su estadía en el Colca.

Publicado en Perú21 el 4 de Agosto del 2012

La presencia de Luis Gárate Otero en el rescate de Rosario Ponce López resulta sospechosa para la familia de Ciro Castillo Rojo, más aún porque se trata de un oficial de la policía en situación de retiro y por su presunta cercanía con la familia de la joven investigada.

El pasado de Gárate Otero no hace más que atizar estas sospechas y es que cuando el coronel en retiro era mayor de la Guardia Civi,l en 1989, fue involucrado en las desapariciones forzadas de Pedro Eduardo Haro Cruz y César Augusto Mautino Camones, dos agricultores de Huaraz a quienes acusaron de terroristas. Gárate estaba entonces a cargo de una unidad en la Quinta Comandancia de la GC y habría sido quien ordenó el operativo.

Según el informe de la Comisión de la Verdad, Luis Gárate ordenó movilizar la camioneta naranja de placa RE-5508 con dirección al puesto de control de Tacllán y en el trayecto detuvo a las dos personas antes mencionadas.

Según relataron testigos, los civiles estaban en una bicicleta cuando fueron interceptados por la camioneta, de la cual salieron ocho efectivos que los obligaron a tenderse al suelo y luego los subieron al vehículo. Después de eso nunca más los volvieron a ver.

Entre los testigos figuran Ramón Robles Figueroa y sus hermanos Fernando y Catalina, los tres también desaparecieron dos meses después, por lo que no pudieron testificar en las investigaciones realizadas por Eduardo Haro y César Mautino.

El fiscal de Huaraz Hugo Morales Morales tuvo serios problemas para realizar las indagaciones. Ordenó en reiteradas ocasiones que la policía técnica de la Policía Nacional realice las pesquisas, pero no obtenía respuesta. Cuando el fiscal ofició a la comandancia, respondieron, un año y medio después, que por acciones de Inteligencia se sabía que las dos personas en mención estaban escondidas por sus ideas políticas.