Cuando la mala prensa se junta con un irresponsable

El insufrible padre del infortunado Ciro

Publicado en el blog “Tío Juan” “Historias de periodistas y de periódicos” el 26 de Agosto del 2012

Por Juan Gargurevich

Amigos: ¿ustedes no suscribirían este párrafo?:

“Delirando, fabricando conspiraciones, cada vez menos creíbles, alentado por la prensa chicha, el padre del infortunado estudiante Ciro Castillo Rojo sigue empeñado en escribir una novela plagada de agravios para quienes no se suman a sus teorías incriminatorias. Es hora de que alguien le diga algo”.

El texto es de la talentosa periodista María del Carmen Yrigoyen y pertenece al reportaje “Castillo de naipes” que publicó en la última edición del semanario “Hildebrandt en sus Trece”.

Y tanta razón tiene la colega que hoy mismo el diario “Ojo” proclama a todo lo ancho de su primera página la última (o penúltima) grosería del doctor Castillo: “Lo mataron y ocultaron”, insistiendo en su delirante teoría del asesinato de su hijo.

Aquí no se han respetado honras, informes, pericias, nada. Lo único que podría calmar el ansia mediática del doctor Castillo es que los jueces envíen a la cárcel a la igualmente infortunada Rosario Ponce que, por supuesto, ya tiene la vida deshecha.

Los diarios “Trome” (sostén del grupo “El Comercio”) y “Ojo” (del grupo “Correo”) son desde hace casi un año los especialistas en recoger las versiones del padre y lanzarlas con pasmosa irresponsabilidad, como por ejemplo “Ella sabe dónde está el cadáver”, “Asesina”, “Lo mataron en Madrigal” y un largo etcétera que no debe repetirse por mínima vergüenza ajena.

Podrían alegar los colegas de esos diarios que se han limitado a trasladar al público lo que afirma el médico. Pero una razón así convalidaría entonces la irresponsabilidad periodística. Repitan a terroristas, asesinos, total… los periodistas somos meros mensajeros.Esta posición es inaceptable. El periodismo debe ponderar la calidad de la afirmación y decir si la información es relevante, creíble, válida, útil y sobre todo si no mancha honras ajenas.

Antes de que hallaran el cuerpo de su hijo Ciro, el doctor Castillo hizo un mejor hallazgo: los medios, la TV, la prensa chicha, todos dispuestos a recoger lo que dijera, todo lo que sea útil para alimentar ese periodismo que ha convertido el drama en un show lamentable.

¿Qué sigue? La madre está enferma y, claro, por culpa de quienes mataron a Ciro, etc. Pobre doctor Castillo. Hasta que no haga su duelo personal, como bien dice Yrigoyen, su hijo no descansará en paz.

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“Comandante sabe cómo murió Ciro”

Dice papá de estudiante tras ponerse a derecho Hermosa Mariluz

Publicado en Ojo el 26 de Agosto del 2012

‘Se va cerrando el círculo en torno a la muerte de mi hijo en el Colca’, en el que están comprometidos altos oficiales de la Policía Nacional y su expareja Rosario Ponce, afirmó don Ciro Castillo-Rojo, al conocer que el comandante PNP Alfonso Hermoza Mariluz, jefe de la Unidad de Salvamento de Alta Montaña, en Lima, se ha puesto a derecho ante la fiscal María del Rosario Lozada, de Arequipa.

Afirmó que Hermoza sabía muchas cosas, no sólo el lugar donde fue encontrado el cuerpo de Ciro, sino también cómo murió y cómo pretendieron ocultar su cuerpo para hacer creer que fue un accidente.

Sostuvo que es muy sospechoso que haya sabido la ubicación del cuerpo, por intermedio del oficial retirado de la Marina Sergio Pérez Ramírez (el adivino Renato Portal) y no ordenó su rescate. En ese sentido, dijo que Pérez Ramírez sabía muchas cosas porque formaría parte de un círculo de oficiales vinculados al Servicio de Inteligencia, entre ellos el exsuegro de Rosario, Carlos Abad Poggi. ‘Lo de adivino es un cuento’, dijo.

Lo cierto es que Hermoza Mariluz tiene que declarar ante la Fiscalía de Arequipa el martes 28, no sólo sobre por qué no dio cuenta de la ubicación del cuerpo, sino también de todos los infructuosos operativos de búsqueda.

Hasta Jorge Carpio, abogado de Rosario Ponce, afirmó que Hermoza debe saber muchas cosas, aunque sólo del accionar policial, puesto que su patrocinada había indicado el lugar por donde deberían buscar a Ciro y no le hicieron caso.