Perfil de Rosario la define como caprichosa, ansiosa e impulsiva

Análisis. Pericia psiquiátrica y psicológica da algunas luces de los rasgos de su conducta que pudo desencadenar en una discusión con Ciro Castillo Rojo con desenlace fatal. A la decisión de la fiscal, la procesada responde que su pecado fue sobrevivir

Por Carlos Herrera – Publicado en La República el 3 de Noviembre del 2012

“Rosario Ponce López tiene débil control racional de sus impulsos. Es caprichosa, ansiosa, se deja llevar por la situación, aun a pesar del peligro que pueda significar para ella”, señalan las pericias psicológica y psiquiátrica practicadas a Rosario. Este es uno de los indicios que la fiscal de la Segunda Fiscalía Provincial Penal, María del Rosario Lozada Sotomayor, tomó en cuenta para formalizar denuncia en contra de Rosario.

Para Lozada este es un factor importante, que permite esclarecer la causa de la muerte de Ciro Castillo Rojo García Caballero, ocurrida el 5 de abril del 2011 en el nevado Bomboya (Chivay – Caylloma). En la tesis de la Fiscalía se tiene como causa de muerte del estudiante un desbarrancamiento abrupto, provocado por una persona, que en este caso sería Rosario Ponce.

PUDO EMPUJARLO

La pericia psicológica del 6 de mayo de 2011 concluye que Rosario muestra una personalidad estructurada, con tendencia a la introversión, inestable e inmadura. Además rasgos de personalidad dependiente e impulsiva.

También señala que “presenta reacción al estrés agudo con síntomas disociativos (trastorno de personalidad múltiple).

Este perfil ha sido corroborado con las declaraciones vertidas por Juan Pablo Gonzales, Ruth Gonzales y Sara Gonzales, amigos de la pareja. Los tres indican que el 18 de marzo de 2011, en la ciudad de Cusco, Rosario y Ciro discutieron violentamente. Otros testigos que también tuvieron contacto con los estudiantes vieron sus peleas.

También valora la fiscal Rosario Lozada lo señalado por el mejor amigo de Ciro Castillo Rojo, Rubén Bermúdez Dobbertin. Este señala que “Rosario Ponce era “una persona movida”, tenía varios enamorados, no le importaba su menor hijo, y que Efraín Mattos Muñasqui era quien le hacía los trabajos y mostraba mucho interés por ella”.

Estos cuatro elementos de prueba conllevan a la hipótesis fiscal de que Rosario y Ciro mantuvieron una discusión en el nevado Bomboya y que desembocó en una pelea. “Con ello se puede inferir que una persona con dicho perfil puede realizar conductas que pongan en riesgo a terceros”.

ESTUVIERON JUNTOS

Cuando Rosario fue rescatada tenía en su poder el canguro de Ciro. La Fiscalía refuerza su tesis que ella estuvo con Ciro hasta que cayó al precipicio. Ponce declaró que el estudiante siempre lo llevaba con él. En este implemento, Ciro tenía sus documentos personales y dos celulares de Rosario.

Otro elemento que prueba que estuvieron juntos hasta el final es lo dicho por Rosario a la integrante de Bomberos Unidos sin Fronteras (BUSF), Teresa Pillco Condori. Le dijo que Castillo Rojo estaba en la zona de las mochilas con una fractura en el brazo o pierna. Alonso Málaga, también integrante de BUSF, el 15 de abril recibió una llamada de la madre de Rosario, María del Carmen López. Ésta le dijo en forma confidencial que Ciro estaba vivo en una pendiente con una fractura en su pierna o brazo. Sabía ella porque había consultado con una vidente.

La madre de Rosario ha negado esta llamada y Alonso se ratifica en esa versión. El día que encontraron a Rosario, Alonso la escuchó, decía que podía llevarlos al lugar donde estuvo Ciro y orientarlos por donde pudo haber caído.

Estos indicios son considerados por la Fiscalía como un principal elemento de prueba para formalizar denuncia en contra de Rosario Ponce. La fiscal Lozada agrega en su resolución que en esta segunda etapa de la investigación, que tardará 120 días, tratará de afianzar la tesis fiscal y formular una acusación.

“NO SOY ASESINA”

Por su parte, Rosario Ponce cuestionó la actitud de los fiscales que analizan el caso de iniciar una investigación preparatoria por homicidio. “No he cometido ningún delito. Mi pecado fue sobrevivir”.

Ponce cuestionó además que el presidente de la Junta de Fiscales de Arequipa, Jesús Fernández, entregara el informe final de la investigación sobre la muerte de Ciro a la prensa, antes de que a sus abogados. “El fiscal ha vulnerado totalmente mis derechos humanos como investigada”.

En el informe, la fiscal María del Rosario Lozada sostiene que Rosario habría empujado a su ex enamorado, lo que para la acusada es una “ridiculez”.

Ciro Castillo y Rosario Ponce nunca se separaron

Publicado en Peru21 el 3 de Noviembre del 2012

El joven habría muerto la tarde del 5 de abril, el último día que ambos estuvieron en la zona de ‘las mochilas’, según se desprende de la resolución de la fiscal María del Rosario Lozada Sotomayor.

Rosario Ponce López y Ciro Castillo Rojo nunca se separaron y el muchacho no habría muerto buscando las luces de Tapay, como declaró la expareja del universitario fallecido.

Ello se concluye en la resolución con la que la fiscal María del Rosario Lozada Sotomayor formalizó la investigación preparatoria a Ponce.

La magistrada considera que la muerte de Ciro se produjo la tarde del 5 de abril, el último día en que él y Rosario estuvieron juntos en la zona de ‘las mochilas’, en el Bomboya. Además, se determinó que el cuerpo del joven tenía 150 gramos de heces compactas, lo cual indicaría que comió 10 horas antes de su deceso.

Padre de Rosario Ponce critica a fiscal de Arequipa

Eduardo Ponce pone las manos al fuego por su hija. Eduardo Ponce afirmó que prolongada investigación afectó el derecho de su hija. Antropólogo José Pablo Baraybar indicó que es difícil saber si Ciro fue empujado cuando la superficie es inclinada.

Publicado en La Primera el 3 de Noviembre del 2012

El padre de Rosario, Eduardo Ponce, defendió la inocencia de su hija acusando al Ministerio Público de Arequipa de dilatar la investigación por un año y medio solo para encontrarla culpable y de filtrar información para algunos periodistas que sabían del contenido de la resolución fiscal antes que los abogados de ambas partes.

A pesar que la conclusión fiscal acusa a su hija por homicidio simple, don Eduardo Ponce conversó con LA PRIMERA revelando que el mismo juez encargado del control de plazos le llamó la atención al representante del Ministerio Público por haber demorado un año y medio para emitir un informe.

Por ese motivo, señaló el progenitor de Rosario, el magistrado decidió que coordinará periódicamente con la Fiscalía para saber de las diligencias y los avances de la investigación en esta etapa.

“Se afectó el derecho de mi hija con una investigación por tanto tiempo. Nuestro abogado recibió el informe dos días después pero cuando acudimos a la audiencia del control de plazos los periodistas ya sabían de los resultados. Solo la Fiscalía pudo filtrar esa información y debe responder por eso. No nos parece justo”, afirmó el padre de Rosario. Indicó, además, que el informe tiene fecha del 29 de octubre pero les fue entregado recién el 31.

Sobre el informe fiscal se disculpo de hacer comentarios porque es una investigación reservada pero sí se refirió a la conclusión que indica que su hija tiene reacciones temerarias que pueden poner en peligro a terceros.

“Todos ustedes (los periodistas) saben que han estado tras de mi hija por todas partes, tomando fotos, pidiendo declaraciones y nunca mi hija ha reaccionado mal, incluso estando con su hijo, por eso nos sorprende esta afirmación de la fiscal”, concluyó Eduardo Ponce.

Por su parte, Rosario afirmó en una radio local que su pecado “fue sobrevivir” y, al igual que su padre, criticó a la Fiscalía de Arequipa. “El fiscal Decano de Arequipa, Sergio Fernández Alarcón, entregó el informe final de la investigación sobre la muerte de Ciro a la prensa antes de que a nuestros abogados, eso no es correcto”, afirmó.

CUESTIONA PERICIA

José Pablo Baraybar, antropólogo forense del Equipo Peruano de Antropología (EPAF) sostuvo que es difícil precisar que Ciro Castillo fue empujado teniendo en cuenta que su muerte se desarrolló en una superficie con inclinación. En estas condiciones el cuerpo acelerará a medida que va cayendo.

Para el especialista, lo importante es saber cómo determinan que fue empujado pero criticó que el Ministerio Público haya llegado a la conclusión que el derrapamiento de Ciro “se produjo por aceleración provocada por fuerza motriz de terceros”, es decir que fue empujado.

“Las lesiones del cuerpo de Ciro corresponden a un derrapamiento, tiene desgarros en la ropa propia de un derrapamiento que pudo ser provocado porque trató de descender por esa zona. La fiscal, que yo sepa, no es una física para concluir que fue empujado”, afirmó Baraybar.

La justicia chicha

Por Raúl Wiener – Publicado en La Primera el 3 de Noviembre del 2012

Si los casos Abencia Meza y Eva Bracamonte me parecen de un abuso fiscal-judicial realmente excesivo: se condena sin pruebas objetivas, bajo la presunción de que un crimen “de esa magnitud” no puede ser cometido por un Mamanchura o un “payaso” cualquiera, y que los aspectos dudosos del caso no van a favor de las acusadas sino en su contra (que es a lo que llaman indicios, pero no son sino imprecisiones), el tema de Ciro Castillo desborda lo imaginable y termina por confirmar que nuestras autoridades judiciales a lo que más temen es a fallar en contra de la prensa chicha, esa que ahora mismo está titulando que a Ciro lo empujaron desde el cerro y que luego Rosario se echó a languidecer en una cueva hasta que la encontraran en pleno proceso de deshidratación. 

Todos los estudios forenses y el informe de la morgue apuntan a que lamentablemente el joven Ciro Castillo sufrió un accidente cuando trataba de buscar ayuda para su novia que se había quedado esperándolo cuando ya no pudo continuar la marcha para intentar salir del laberinto en que se habían metido al querer atravesar el Cañón del Colca, sin conocerlo y sin técnicas de desplazamiento en zonas de altura. 

Pero la fiscal prefiere tomarse 120 días o quizás ocho meses más (como ha dicho) para seguir tomando muestras de sangre y ADN a todos cuantos pudieran tener relación con la pareja que se perdió entre las montañas. 

Y es que Ciro no pudo haber muerto por accidente, porque sino dónde queda el heroísmo de su padre, aclamado por tanta gente en Arequipa, y en qué lugar ponemos al nuevo integrante del santoral del Colca al que ya se le están imputando diversos tipos de milagros, menos el de haber salvado a Rosario de lo que podía ser una muerte segura. 

Y es precisamente de no haber muerto que la acusa el médico Castillo Rojo dentro de lo medular de su denuncia. Sobrevivió más allá de lo normal, ergo es una asesina, porque no le ocurrió lo que le pasó a su hijo.

Esto, que podía ser un asunto de dificultad para asimilar su propia tragedia, se convierte en una difamación grosera cuando pasa el tiempo y se pone en juego La Libertad y el derecho a recuperarla tranquilidad para una joven mujer de la que se puede decir casi con absoluta certeza que no mató a nadie.

En el Perú, el juicio previo de la prensa y de la gente excitada por los medios influye decisivamente en los procesos, ya no hay cómo negarlo. No es que cualquier información, digamos lo que diga esta columna, pueda tener impacto sobre los que investigan, juzgan y condenan. 

Pero sí una cadena sistemática de titulares, qué importa si desafían la lógica y el buen gusto. Igual siguen. Porque lo que ha vendido Rosario Ponce en los dos últimos años no hubiera existido si realmente “El Trome”, “Ojo” o “El Popular”, hubieran razonado seriamente tomando en cuenta la hipótesis mil veces más probable de que se trató de un accidente desgraciado, de esos que son siempre posibles en un área peligrosa como el Colca. 

La cobardía fiscal consiste en ponerse del lado de donde vienen los aplausos y donde están los medios que les interesa mantener abierto el caso. A ellos les ha regalado la prórroga. ¿Qué vendrá después?

Analizarán guantes y fotos

Publicado en Peru21 el 2 de Noviembre del 2012

La Fiscalía ha programado 16 nuevas diligencias en la etapa de investigación preparatoria. Algunas son:

– Realizar un examen físico, biológico y de ADN a los tres guantes encontrados cerca del cuerpo de Ciro.

– Levantar el secreto de las comunicaciones de los teléfonos de Ciro Castillo Rojo, Rosario Ponce y de la Policía de Salvamento de Alta Montaña de Chivay.

– Realizar pericias de cuatro fotografías para que se informe si pudieron ser tomadas en automático.

– Solicitar un informe sobre el estado físico y de salud de una persona que estuvo sin alimentarse por más de ocho días en condiciones climatológicas extremas.

– Extraer muestras de sangre de 24 efectivos policiales, entre ellos los de la USAM, y hacer la prueba de homologación con el resultado de ADN de los cabellos encontrados en las prendas de Ciro.

– Ampliar la declaración de cuatro policías de la USAMpara que indiquen el lugar exacto donde encontraron objetos de la pareja.

– Ampliar la declaración del antropólogo forense Roberto Parra Chichilla sobre su pericia que concluyó que Ciro cayó a causa de una fuerza exterior.

– Ampliar la declaración del coronel Edmundo Miranda para que explique por qué uno de los guantes hallados no tenía raspaduras ni huellas de tracción.

Annie Lennox – Into the west – El Señor de los Anillos

Recuéstate, tu dulce cabecita está agotada.
La noche cae, has llegado al final del viaje.

Duerme ahora, y sueña con los que vinieron antes que nosotros.
Te llaman desde lejanas costas.

¿Por qué sollozas?
¿Qué son estas lágrimas sobre tu rostro?
Pronto te darás cuenta de que tus miedos van a desaparecer.
Estás a salvo en mis brazos, sólo duermes.

¿Qué ves en el horizonte?
¿Por qué llaman las blancas gaviotas?
Cruzando el mar, una pálida luna se eleva.
Las naves han venido para llevarte a casa.

Y todo se volverá cristal de plata,
Destello en el agua.
Todas las almas se marchan.

La esperanza se desvanece
En el mundo de la noche,
Entre sombras que caen del tiempo y de la memoria.

No digas que todo ha terminado.
Blancas costas nos llaman.
Volveremos a encontrarnos.
Y estarás aquí en mis brazos,
Solo durmiendo.

Y todo se volverá cristal de plata,
Destello en el agua.
Las naves grises zarpan hacia el oeste.