Análisis filosófico sobre el caso de la muerte del joven Ciro Castillo

Por Víctor Montero Cam – Publicado en el blog Holismo Planetario en la Web el 5 de Noviembre del 2012

Me niego a pensar que sea necesario dar tantísima cobertura mediática en la TV peruana al caso del asesinato del joven Ciro Castillo. ¿Los peruanos debemos ocupar tanto nuestro tiempo para seguir día a día este tipo de noticias? Existen problemas económicos, sociales educativos más importantes y urgentes que deberían ser investigados y comentados por especialistas y por el público general. ¿Acaso no mueren todos los días jóvenes de clases menos privilegiadas que ni siquiera merecen una pequeña noticia en algún diario? ¿La exigencia de justicia entonces depende de cuánta capacidad tengo para demandarla ante los poderes del Estado? ¿Depende de cuánto poder económico o de cuánta influencia pueda ejercer para hacer valer mis derechos?

Entiendo y considero legítimo  el deseo de justicia de los padres y familiares de Ciro, pero creo que será muy difícil, dadas las circunstancias del caso, probar la inocencia o culpabilidad de su expareja Rosario Ponce. La única manera absolutamente cierta de probar la culpabilidad de Rosario sería que el fallecido Ciro se nos presentara y pudiera relatar exactamente cómo fueron los hechos. Pero eso no es posible. La distancia entre la vida y la muerte aún siguen siendo un misterio para los seres humanos. Los muertos no se pueden comunicar con los vivos y éstos no pueden viajar al más allá si no están muertos.

¿Hasta cuándo seguirá esta historia que se ha convertido en una telenovela? Además, considero que el caso en mención es una cuestión de interés privado y que no debería tener el protagonismo que se le da en la esfera pública. ¿Por qué el caso Ciro Castillo se ha terminado convirtiendo en un asunto de interés público? Debería seguir su curso natural –su judicialización- sin tanta cobertura mediática televisiva, ya que no es un asunto de interés nacional sensu strictu, sino el caso de un supuesto crimen que debería merecer una crónica policial y seguir su curso –como se ha dicho- en el fuero privado junto con otros miles de casos similares.

Sin duda este caso es un ejemplo más -muy en consonancia con los tiempos actuales- de publificación del ámbito privado. Defender esta postura no significa, de ninguna manera, defender la inocencia absoluta de Rosario Ponce. Creo que en este caso asegurar una inocencia o culpabilidad absoluta está fuera de lugar. Es muy difícil probar lo uno o lo otro porque no hay evidencias concluyentes.

Por eso mucho más bien le hacemos a la memoria de Ciro dedicándonos a reflexionar sobre problemas más importantes como la desigualdad socioeconómica, la pobreza, la crisis familiar, la crisis del matrimonio, perversión moral del sistema social, entre muchos otros. El caso de la determinación de las causas de la muerte de Ciro Castillo, en mi opinión, adquiriría más consistencia si se puede entender a la luz de cuestiones más generales e importantes para el desarrollo de nuestro país y de todos los peruanos. El mejor tributo a los muertos es preocuparnos por reflexionar sobre el sentido de la vida y sobre cómo debemos hacer mejor uso de nuestro tiempo y, en consecuencia, de nuestra vida.