Probarán inocencia de Rosario Ponce ante Juzgado de Chivay

Abogados sustentarán inocencia por presunto delito de homicidio contra Ciro Castillo-Rojo, el próximo18 de diciembre. Defensa de Rosario probará que no existen elementos que determinen la materialización del delito de homicidio. Diligencias de investigación preparatoria continuarán este miércoles.

Publicado en RPP el 10 de Diciembre del 2012 

Los abogados de Rosario Ponce López, acusada por el presunto delito de homicidio contra Ciro Castillo-Rojo, probarán su inocencia ante el Juzgado de Chivay, en Caylloma (Arequipa) el próximo 18 de diciembre.

El padre de la joven, Eduardo Ponce, quien desde la víspera se encuentra en la Ciudad Blanca, confirmó a través de RPP Noticias, que el juzgado de la provincia cayllomina ya los notificó para la realización de la audiencia del recurso de excepción de procedencia de acción que presentaron.

A través de esta, indicó que la defensa de su hija probará que no existen elementos de convicción que determinen la materialización del delito de homicidio cometido presuntamente por Rosario en contra de Ciro Castillo-Rojo, puesto que ‘es inocente’.

Asimismo, declaró que este lunes se emitió la resolución final de la Fiscalía de Lima, en la que se confirma que los certificados médicos presentados por Rosario Ponce ante la Fiscalía de Arequipa, y por lo que no pudo asistir a algunas diligencias, son verdaderos.

Eduardo Ponce, permanecerá en la ciudad hasta el próximo 20 de diciembre, pendiente de las diligencias de investigación preparatoria del caso.

Para este miércoles 12, fue citada la médico legal Sandra Apaza Tosocahua, quien explicará sobre las lesiones presentadas en el cuerpo del desaparecido universitario; el 14, el perito físico Andrés Chavieri Salazar; y para el 20, el antropólogo forense Roberto Parra.

En la cacería de McAfee, los medios son parte del cuento

A fines de Noviembre, el jefe de edición de la revista Vice, Rocco Castoro, acompañado por el fotógrafo Robert King, lograron obtener en exclusiva la cereza deseada por todos: una invitación a viajar junto con el millonario de la tecnología John McAfee, fugitivo en ese momento.

Por Jeff Wise – Publicado en New York Times el 9 de diciembre del 2012

Años antes, McAfee se había instalado en un refugio en la selva de Belice, rodeado de guardias armados y varias amantes jóvenes; luego, hace unas semanas, con la noticia de que era una “persona de interés” en la muerte de un vecino, McAfee se había dado a la fuga. El lunes pasado, después de varios días de andar a salto de mata, los periodistas King y Castoro publicaron su primer reportaje. Llevaba el chacotero título: “Estamos justo ahora con John McAfee, perdedores”.

Sin embargo, la celebración no duró mucho, en cuestión de minutos, un lector se dio cuenta de que la fotografía publicada con la historia contenía las coordenadas GPS registradas por el iPhone 4S que la tomó, y envió un mensaje por Twitter: “Comprueben los metadatos de la foto. Uuuups …”. Vice rápidamente reemplazó la imagen, pero ya era demasiado tarde. “Uups! ¿Reveló Vice la ubicación de John McAfee con los metadatos de la foto?”, se preguntó en un titular Wired.com. El artículo incluía una vista en Google Earth del lugar exacto donde se había tomado la foto – junto a la piscina en el Hotel Nana Juana en Izabal, Guatemala.

Rapidamente la policía guatemalteca dio con John McAfee. Este fin de semana, él está en custodia y se espera que sea extraditado a Belice, donde enfrentará un interrogatorio en relación con el asesinato de Gregory Faull, un estadounidense de 52 años de edad, quien era su vecino. Abogados de McAfee están apelando su extradición.

Simbiosis McAffe – Prensa descartable

La debacle de Vice fue sólo una variación en la relación entre la prensa, que siempre parece dispuesta a complacer a pintorescos sujetos, y McAfee, que siempre estaba dispuesto a torcer la cobertura de las noticias para sus escondidos intereses. Yo escribí por primera vez sobre McAfee hace cinco años, cuando todavía no era más que un excéntrico pionero de software – un ciudadano de vida aparentemente limpia, que cortejó a la prensa sobre todo para promover su pasatiempo favorito, volar aviones ultraligeros. Desde entonces, su vida ha tomado varios giros siniestros. Justo acababa yo de publicar un largo artículo sobre sus supuestas conexiones con bandas de narcotraficantes beliceños en el sitio web Gizmodo, cuando el 11 de noviembre recibí un escueto e-mail de un policía de Belice, “es posible que le interese saber que hubo un asesinato ayer en San Pedro, Cayo Ambergris y que McAfee es el principal sospechoso.”

Pasé la información a través de Twitter y en Gizmodo y la noticia cobró vida propia. “Estuvo en todo tipo de sitios Tumblr, la gente hablaba de ello en Twitter, y eso impulsó a muchos de los profesionales de medios a decir, ‘OK, todos hablan de esto, nosotros también deberíamos tener una historia sobre él'”, dijo Mat Honan, escritor de Wired que se ha ocupado del caso.

McAfee pasó a la clandestinidad con una novia de 20 años, pero seguía invisible para todos. En 36 horas, él comenzó una campaña agresiva para cambiar su historia. Empezó llamando a Joshua Davis, un escritor de Wired quien había pasado el verano reportando su perfil para el ejemplar de enero de la revista, y lo alimentó con detalles frescos del escape con actualizaciones cada pocas horas. Davis también publicó vía Twitter actualizaciones minuto a minuto y diariamente su blog.

Los medios de todo el mundo estaban absortos: no era sólo que el apellido del señor McAfee era obstinadamente familiar, una reliquia de los primeros días cuando los usuarios de computadoras instalaban su software para evitar los virus. “Un millonario de la tecnología, un exótico lugar de Centro América, el asesinato, la posibilidad de drogas – la historia justo tiene de todo”, dice Nathalie Malinarich, editora mundial de la página web de BBC News.

Sin embargo, Wired tenía un problema. El asesinato y la fuga de McAfee habían hecho que el artículo impreso de Davis quedara obsoleto antes de que incluso pudiera llegar a los quioscos. Wired y Davis actualizaron el material y lo reformatearon en un e-book que vendió más de 22 mil copias, en cierto momento llegó a ser el número 1 en la lista de no ficción de Kindle.

Las “exclusivas” de Davis no duraron mucho tiempo. A medida que pasaba la semana, McAfee concedió entrevistas telefónicas a más periodistas (aunque no a mí, se negó a comunicarse conmigo desde mi primer reporte en Gizmodo). Luego se dedicó a difundir su mensaje a través de nuevas plataformas electrónicas. Comenzó una cuenta de Twitter y, con la ayuda de un dibujante con quien había hecho amistad en Seattle, un blog. Para mantener fresca la historia, McAfee mantuvo en alto su exposición a los medios y la extravagancia de sus historias. Arregló entrevistas cara a cara, primero con una periodista del Financial Times, y luego con Martin Savidge de CNN. (A ambos se les dijo esperar en algún lugar público y luego de allí fueron llevados a encontrarse con McAfee en lugares desconocidos.) Luego, en un último acto de valentía, invitó a los periodistas de Vice para acompañarlo.

Para los periodistas, una exclusiva de McAfee garantizaba una enorme porción de lectores y espectadores, y mucho interés en las redes sociales. Sin embargo, muchos encontraron el favor con un beneficio ambiguo. McAfee parece entender la dinámica del periodismo suficientemente bien como para saber qué afirmaciones los periodistas se tragarían sin verificar, sin pensarlo dos veces – como su afirmación de que había eludido a la policía enterrándose en la arena y colocándose una caja en la cabeza – aunque su propia versión mejorada la desvió en lo surrealista.

“En cuanto los periodistas comiencen a pensar: ‘Espera un minuto, estamos poniendo en peligro nuestra objetividad y la reputación de este hombre’, él sólo los dejará, y pasará al siguiente”, dice el escritor de Gizmodo Joel Johnson, que se quedó plantado después de la publicación de un artículo que a McAfee no le gustó. “Eso es lo que él me hizo, eso es lo que ha hecho a muchos de los periodistas, y él lo va a hacer con los muchachos de Vice, si es que no lo ha hecho ya.”

El cuento desgastado

Vice parecía permanecer en gracia con McAfee, incluso después de la metida de pata que puso en peligro su libertad. Después de que el secreto de su ubicación se difundió a través de Internet, McAfee rápidamente se puso en línea para afirmar que la fuga de datos fue en realidad una malversación intencional. King, el fotógrafo de Vice, apoyó esta idea en los medios sociales. Esto equivalía a “tapar un error con otro peor” escribió luego Honan en un post de Wire la semana pasada, “King aparentemente mintió en su página de Facebook y Twitter con el fin de proteger a McAfee.”

En un comunicado, Vice dijo que no haría comentarios sobre la presentación de su reportaje del caso McAfee.

“La fuga que nosotros reportamos estuvo desde el comienzo llena de desinformación, rumores, mitos alimentados desde la social-media, mentiras descaradas y en general de rarezas”, dijo la revista. “A pesar del obvio júbilo de muchos medios de comunicación en condenarnos inmediatamente, Vice ha decidido esperar y hablar con las personas de nuestro equipo quienes estuvieron realmente en el terreno y que por lo tanto podrán decirnos lo que pasó realmente, y no caer los mismos rumores, mitos y la locura en que esta historia ha consistido desde el principio. ”

En efecto, mientras McAfee parece decidido a alargar su drama todo el tiempo que pueda, algunos de los periodistas que lo han cubierto dicen que ya fue suficiente. “La gente trata de comportarse éticamente”, dijo Johnson, quien escribió su mensaje final sobre McAfee hace tres semanas. “Y él les exprime hasta el punto donde les hace quedar como tontos.” Y añade: “Sé que como periodista yo no puedo contar esto, así que tengo que dejar este cuento”.

Exigen audiencia para evaluar archivamiento del caso Ciro

Solicitud. Padre de Rosario Ponce señaló que esta semana se debe definir fecha para que fiscal argumente denuncia.

Por Carlos Herrera – Publicado en La República el 10 de Diciembre del 2012

La audiencia donde se definirá el archivamiento o no de la investigación que sigue la Fiscalía por la muerte de Ciro Castillo Rojo García Caballero, debe definirse en los siguientes días. El padre de la acusada Rosario Ponce López, Eduardo Ponce, señaló que al concluir la huelga de trabajadores del Poder Judicial la semana pasada, el juez de investigación preparatoria de Chivay, Jean Carlo Torreblanca, debe fijar la fecha de la diligencia.

Ponce explicó que hace más de 20 días, junto a sus abogados Gonzalo Bellido y Miguel Cabrera, ingresaron un pedido de excepción de improcedencia de acción. Esta figura legal obliga a la Fiscalía a que en audiencia única fundamente los indicios en que basa la sindicación de un delito que se le hace al investigado, en este caso Rosario Ponce. Para la defensa de Rosario, el Ministerio Público no tiene pruebas que demuestren que ella tiene alguna implicación en la muerte de Ciro en el nevado Bomboya (Caylloma) en abril del 2011.

Fuentes de la Fiscalía explicaron que sí tienen indicios que implican a Rosario Ponce en la muerte de Ciro. Entre estos se encuentra la existencia de dos guantes que no son de Ciro, que fueron encontrados a metros del cuerpo del estudiante. Consideran, asimismo, las declaraciones contradictorias de Rosario, entre otros.

No entiende diligencias

En cuanto a las diligencias que la Fiscalía lleva adelante en la investigación por la muerte de Ciro, el padre de Rosario Ponce se mostró confundido por las constantes citaciones que se hace a policías y pobladores de Caylloma. Manifestó que muchos ya han declarado en más de dos oportunidades y se les sigue citando. También mostró su extrañeza en el elevado número de personas a las que se ha solicitado muestras de ADN.

“Fiscal cita a los mismos testigos”

Publicado en Peru21 el 10 de Diciembre del 2012

Eduardo Ponce, padre de Rosario, advirtió que la Segunda Fiscalía Penal Corporativa de Arequipa comete excesos al citar, reiteradas veces, a los mismos testigos del caso Ciro para que amplíen sus manifestaciones.

“También me parece extraño que se deba pedir muestras de sangre a los mismos testigos. Creo que la fiscal María del R. Lozada no tiene cómo sustentar su acusación contra mi hija porque muchas personas declararon hasta tres veces”, dijo Ponce, quien arribó ayer a la Ciudad Blanca para conocer al detalle el por qué se acusa a su hija de homicidio.