Expertos dicen que caso Ciro seguirá latente por el interés de la población

Novela. Medios de comunicación hicieron de este caso una novela que ya va a cumplir dos años de vigencia desde desaparición en el Bomboya.

Por Carlos Herrera – Publicado en La República el 1 de enero de 2013

Los primeros días de abril de 2011 los estudiantes universitarios Ciro Castillo Rojo y Rosario Ponce se perdieron en el nevado Bomboya, en el Cañón del Colca. Así empezó uno de los casos policiales más mediáticos de los últimos años. La historia fue cobrando interés cuando el 13 de abril de ese año Rosario fue rescatada con vida.

Al principio fue elogiada por su resistencia para sobrevivir en la montaña por nueve días, sin alimento y sin agua. Pero pronto pasó de heroína a villana. Ciro no aparecía por ningún lado, a pesar de los esfuerzos de la Policía de Alta Montaña, bomberos y rescatistas.

Su imagen de “mala” fue alimentada por las acusaciones del padre del muchacho desaparecido, quien meses más tarde (julio de 2011) la denunció por el delito de homicidio. El cuerpo sin vida de Ciro apareció tres meses después, el 19 de octubre.

Increíblemente, casi dos años después, el caso sigue teniendo una amplia cobertura mediática debido a la persistente curiosidad del público consumidor de medios de comunicación, que mantiene el interés por conocer el desenlace de esta historia, que aún parece lejana.

Para el sociólogo y psicoanalista Jorge Bruce Mitrani, la historia de Rosario y Ciro seguirá vigente en los siguientes años. “El caso atiza la curiosidad y las fantasías de la población. Cada uno tiene una historia en su cabeza, un relato extraordinario de lo que ocurrió”. Por su parte, el sociólogo Marcos Obando opina que Ciro y Rosario se han convertido en parte de población. Los ciudadanos tienen en mente la historia de ambos. “Todos están a la espera de las actuaciones de la Fiscalía y lo que pueda decidir el Poder Judicial. Incluso creo que aunque se conozca una resolución judicial final, la historia continuará vigente en la mente de los ciudadanos”.

Bruce agrega que la gente busca ciertos casos, que son mediáticos, como el caso Banchero (asesinado el 1 de enero de 1972 en su casa de Chaclacayo – Lima), para escapar de su realidad. “Las personas utilizan estas historias para construir realidades. El caso de Ciro tiene un especial atractivo no solo por el hecho,  influye bastante el lugar donde ocurrió, que es el Cañón del Colca. Este hermoso escenario es de película”.

Agrega: “El caso captura el imaginario y la realidad pasa a un segundo plano. Por eso, así haya una sentencia inapelable, la gente seguirá manteniendo su verdad. Rosario tendrá  el estigma de Ciro por muchos años. Pero eso es ambivalente porque además le da protagonismo, una oscura celebridad y eso es a la vez atractivo y angustioso”.

Rosario y la prensa

Jorge Bruce y Marcos Obando afirman que hay dos grandes factores que influenciaron para que el caso siga teniendo interés público. Uno es Rosario Ponce y el otro los medios de comunicación.

Bruce afirma que Rosario es una “chica con sonrisita extraña”, que con las declaraciones contradictorias dadas en la investigación acerca de la pérdida y muerte de Ciro, ha causado que se le culpe por ello. En cuanto al rol de los medios de comunicación, Jorge Bruce afirma que “estos casos son  para la ciudadanía una forma de entretenimiento gratuito. Entonces no se extrañen si hacen una miniserie o escriben crónicas de esto. El ser humano necesita historias que lo saquen de la existencia cotidiana”.

Marcos Obando agrega que  los medios le dieron vida a este caso durante todo el 2011 y siguieron en menor nivel el 2012. Afirma que la prensa seguirá recordándole a la población el caso, mientras le siga dando cobertura. “Esto no ha terminado. La investigación fiscal sigue e incluso podría pasar a la instancia del Poder Judicial”.

Ganadores del caso

Bruce sostiene que el caso ha beneficiado a los medios, quienes han vendido más periódicos o captado mayor audiencia en la TV. El padre del muchacho, Ciro Castillo Rojo Salas, incluso es visto como una posible figura política para  futuras elecciones.

Obando agrega que otros de los beneficiados fueron los comerciantes. Estos aprovecharon para comercializar estampas que hacían ver al estudiante como un santo. “No sabemos qué pueda suceder en adelante, pero este caso ha levantado tantas cosas y lo seguirá haciendo, porque la historia no acabó”.

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