México: Fiscal compró testigo por 100 dólares

Por Victorio Neves de Baers – 1ero de Abril del 2013

Luego del homicidio de su exesposa en el 2003, Sergio Dorantes, reconocido fotógrafo mexicano -el que más portadas ha publicado en medios internacionales- fue acusado como el principal sospechoso. Ni él, ni su abogado pudieron ver el expediente que lo implicaba por DIECISÉIS meses.

Fue acusado, extraditado y enviado a prisión, y luego de 9 años de iniciado el caso fue liberado porque se encontró que las pruebas fueron insuficientes.

¿Cuál fue la principal prueba para acusarlo del crimen? Un testimonio con lujo de detalles de su presencia en la escena del crimen, elaborado por una Fiscal del caso, y atestiguado por un testigo falso al cual la misma Fiscal pagó el equivalente a CIEN DÓLARES. El supuesto testigo fue un desconocido que no tenía nada que ver con el caso y que la Fiscal encontró en la calle y compró su testimonio por tan poco valor.

El testigo comprado se retractó luego, contó la verdad, y fue condenado por testimonio falso, pero le costó otros 8 años a Dorantes para salir libre.

“María del Rocío García (la Fiscal) le dijo (a Luis Sánchez) que necesitaba un testigo porque quería cerrar una investigación y archivarla, que no le iba a pasar nada porque ella lo protegería y que por declarar le iba a dar mil pesos.”

Dorantes ahora emprende una cruzada para enviar a la cárcel a la Fiscal que le arruinó la vida, además una ONG que se llamará “Culpable sin evidencia”, para ayudar a todos los que pasen por casos similares; cuenta ya con varios casos candidatos a recibir su ayuda. Sin embargo tiene otras luchas: las dificultades económicas, pues no ha podido restablecerse en su profesión, y el aparato judicial mexicano que le impide su afán de saborear la venganza.

Vea la historia completa aquí.

Más malas artes del Ministerio Público Mexicano.