Rosario Ponce culpa a la prensa por su despido en Ayacucho

La expareja de Ciro Castillo fue cesada del área de catastro rural de la Dirección de Agricultura de dicha región debido al acoso de ciertos medios de comunicación.

Publicado en Peru21 el 14 de julio del 2013

Tras graduarse recientemente como ingeniera forestal,Rosario Ponce consiguió trabajo en el área de catastro rural de la Dirección de Agricultura de Ayacuho. Sin embargo, fue cesada de su cargo pocos días después debido al acoso de ciertos periodistas, quienes incluso llegaron a meterse a su centro de labores para grabarla.

“Lastimosamente gracias a la falta de criterio y de tino de ciertos periodistas sacaron dónde trabajaba, cuánto ganaba, cuál era mi cargo. Dieron mi ubicación exacta simplemente para que un ladrón venga y me robe o alguien pueda ir y hacer daño. No tomaron en cuenta mi seguridad personal”, señaló la expareja de Ciro Castillo al programa #EsNoticia.

“Además, a qué entidad, sea pública o privada, le va a gustar que todos los medios de comunicación estén en su puerta todo el día plantados simplemente porque quieren filmar a una persona”, añadió.

“No solo estaban en la puerta de entrada, estaban dentro de la institución con cámaras para filmar a Rosario Ponce cómo salía de su primer día de trabajo y, gracias a esta barrabasada que hace este periodista, me he quedado sin trabajo”, exclamó.

Rosario Ponce: “Ya es tiempo que dejen descansar a Ciro”

Por M. Zubieta – Publicado en Correo el 14 de Julio del 2013

Ante la posibilidad de que la historia de Ciro Castillo Rojo sea llevada al cine, Rosario Ponce López dijo que ‘ya es tiempo que dejen descansar a Ciro’.

‘Cada quien es libre de hacer lo quiera, la cuestión es no dañar la dignidad de las personas. Ya es tiempo que dejen descansar a Ciro’, declaró la joven para Domingo al Día.

Además reveló que escribió un libro acerca de su historia en el valle del Colca en abril del 2011, pero que todavía no lo publicará hasta que lo lea su hijo.

Rosario también contó que fue despedida del trabajo que encontró en Ayacucho por culpa de la prensa. ‘La prensa no te deja hacer un trabajo correcto porque incomoda al personal o la entidad. Ellos deben respetar tu espacio’, dijo.

Caso cerrado herida abierta

Caso emblemático de mal periodismo: Ciro Castillo.

Por Augusto Álvarez Rodrich – Publicado en La República el 14 de julio de 2013

Cuando la fiscal María del Rosario Lozada le ha pedido al juez que archive la investigación por la muerte de Ciro Castillo Rojo, dos años después de la tragedia, es oportuno que los medios hagan una autocrítica por la cobertura de este caso, especialmente por el daño ocasionado a Rosario Ponce, a la familia del muchacho fallecido y al propio oficio.

Quizá se pudo llegar antes a la misma conclusión de no ser por las versiones disparatadas que algunos medios lanzaron con irresponsabilidad, buscando circulaciones y ratings antes que acercarse a la verdad.

No está en duda la legitimidad de la atención de los medios por esta noticia, pues la prensa responde a la necesidad de información de la gente. A los periodistas no nos gusta aceptar que el periodismo es un negocio a la caza de altas circulaciones y ratings, lo cual no tiene nada de malo si esto se hace con ética.

El periodista tiene muchos compromisos –con el medio en que trabaja, la gobernabilidad o sus lectores o audiencia– pero, antes que todo, está el compromiso con la verdad, lo cual debe ser innegociable.

Ahí radica el problema en la cobertura de este caso. Cuando el periodista cree que la verdad no puede interferir con un ‘buen’ titular o reportaje –evaluados solo por su impacto en el rating–, se tritura el compromiso prioritario con la verdad.

Rosario Ponce podrá tener, como toda persona, actitudes peculiares pero nunca hubo pruebas de que sea una asesina. Sin embargo, un sector de la prensa –empujado por la lectoría y el rating– no tuvo el menor reparo en acusarla, condenarla y hostigarla para construir un reality show irresponsable.

Se llegó al extremo, incluso, de divulgar material estrictamente privado como el de sus declaraciones en la cámara Gesell, lo cual es una grave violación de la intimidad y de la privacidad. Esa no fue una decisión periodística sino comercial, guiada por el dinero y no por la búsqueda de la verdad, que es lo que un periodista responsable debe hacer.

La prensa le hizo un gran daño a Rosario Ponce –y a su familia– al acusarla con argumentos deleznables. Ella seguramente podrá recuperarse y salir adelante, pero el daño a la familia de Ciro Castillo es peor.

Además del hecho de que la muerte de un hijo constituye una pérdida irreparable, algunos medios se dedicaron, en busca de impacto noticioso, a inventar hipótesis disparatadas que eran hechas suyas, en medio de su dolor y angustia, por el propio Ciro Castillo padre, alimentando, sin fundamento, la posibilidad de que Ciro hijo estuviera vivo y, luego, cuando encontraron su cadáver, de que haya sido asesinado.

Y, en el camino, el daño mayor fue para el periodismo, el cual sufrió un severo desprestigio.