El 4 de Abril

Por Victorio Neves de Baers

Un día como hoy, hace un año, el Lunes 4 de Abril del 2011, Ciro Castillo y Rosario Ponce se declararon perdidos en la ruta que habían emprendido 5 días atrás desde Madrigal teniendo como destino a Tapay.

En realidad, 3 días antes, el 1ero de Abril ya se habían extraviado al apartarse de la ruta correcta, luego de pasar por Malata Vieja, y ascender por algunas horas, ya a los 4500 msnm, en vez de continuar ascendiendo hacia la parte alta y nevada del Cerro Bomboya, donde estaba el sendero caminable hacia Tapay, se internaron en la parte media, la parte más rocosa y escarpada del Bomboya, donde las pendientes van desde 45 hasta 90 grados.

Desde el día 2 de Abril empezaron a percatarse de que la realidad no correspondía con el folleto al cual le habían tomado foto en una tienda en Madrigal, pero esa interrogante no les amilanó en continuar su ruta, así como tampoco la pérdida de las carpas y comida el día anterior, pues ellos pensaban que en cualquier momento su caminata culminaría al encontrarse finalmente con su destino.

El día 4 esa percepción de que la ruta era incorrecta había crecido, como también lo era el hambre que padecían, a pesar de tomar agua de los arroyuelos y comer frutos de la zona; sin embargo, hicieron de tripas corazón, y llamaron temprano, alrededor de las 7 y media de la mañana, a sus respectivas madres, inhibiendo esa sensación de desconcierto que ya empezaba a apoderarse de ellos.

La caminata matinal de ese día sólo les llevó a convencerse de que realmente estaban extraviados, hacia adelante sólo observaban precipicios y rocas, pero nada de Tapay, así que, luego de discutirlo, optaron por lo que creyeron más sabio, pedir auxilio. Llamaron a la Policía de alta montaña sin obtener respuesta, entonces intentaron con Juan Manuel Pichón, el amigo de Ciro que los había alojado en Arequipa, repitiéndose la respuesta, por último llamaron al amigo común, a Efraín Matos, el cual sí contestó, y se encargó de llamar inmediatamente a la policía de Alta Montaña; fue Rosario quien asumió la labor de comunicarse con Efraín y posteriormente con la policía.

Ciro y Rosario se establecieron en el único espacio horizontal cercano, donde apenas se podían acomodar 2 personas para descansar, a los 4000 msnm, ese sitio sería llamado en adelante como “el lugar de las mochilas”, porque allí las dejaron los jóvenes luego de abandonar el lugar.

Efraín informó del extravío de sus amigos a la policía y estableció una comunicación con Rosario y con la policía con el propósito de ubicar cuanto antes a los estudiantes; lastimosamente la policía no logró ubicarlos principalmente porque entendieron que Ciro y Rosario estaban en la ruta a Tapay, es decir unos mil metros más arriba, y allí se dirigieron sus miradas de búsqueda.

Las referencias que tuvo la policía para hacer la búsqueda, fueron “frente al nevado” y “ruta a Tapay”, por eso la policía siempre pensó que probablemente se habían estancado en la nieve en alguna parte de la ruta hacia Tapay que bordea el nevado entre los 4900 y 5000 msnm; si Ciro y Rosario hubieran estado seguros que hace 3 días habían abandonado la ruta a Tapay probablemente no habrían dado eso como referencia.

Posteriormente en la tarde, informaron a los policías que estaban frente a un mirador, y que podían divisar la camioneta de los policías que los estaba buscando, pero los policías seguían dirigiendo sus miradas hacia la parte alta, nevada, del cerro Bomboya, y no hacia la parte intermedia donde los jóvenes se encontraban.

La caída de la tarde fue frustrante para los jóvenes, no habían sido rescatados, la batería del celular estaba agotándose, y no tenían comida apropiada; en palabras de Rosario, era Ciro el que estaba decepcionado y se acostaron sin hallar una respuesta satisfactoria.

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