Eva y Rosario

Por Rosa María Palacios – Publicado en La República el 29 de septiembre de 2013

Por esos extraños juegos del destino, este viernes dos casos policiales tuvieron un desenlace simultáneo. Aunque no se parecen, ni en los hechos ni procesalmente, ambas historias han capturado al público durante años y son parte, hoy, de toda conversación banal. Todo peruano tiene su teoría de “lo que realmente pasó” y está dispuesto hasta al insulto para defenderla.

¿Qué une a Eva y Rosario? ¿Ser mujeres jóvenes, bellas e independientes? ¿El misterio? ¿El conflicto familiar? ¿El drama de la muerte? ¿Pertenecer a un nivel socioeconómico al que se aspira? ¿La fascinación por el morbo y el fisgoneo en la vida ajena? ¿El sexo en su detalle más íntimo? Probablemente un poco de todo esto, que revela mucho más de los prejuicios, estereotipos y vilezas de la sociedad peruana que sobre ellas. Pero, tal vez, es una sola cosa la que las une sobre todas las demás. Venden. Y  venden mucho más si no se las trata con respeto.

El fenómeno mediático, en cualquier plataforma, que generan ambas no tiene precedentes. No recuerdo caso similar de espectáculo tan repugnante por la utilización salvaje de la vida privada para hacer negocio.  Rosario Ponce llegó a la humillación de tener que ver hasta su pericia psicológica, protegida por el secreto profesional, proyectada en la televisión ante millones de televidentes que seguro se relamían de gusto. Eva Bracamonte tuvo que ver ventilada su vida sexual como si de eso dependiera su sanidad mental o mereciera una condena de cárcel por no estar enamorada de un hombre. Rosario ha tenido que ver, con espanto, cómo una turba le tiraba piedras o, entre risas, se vendía su muñeco para ser quemado en Año Nuevo. Eva ha tenido que sufrir una profunda depresión en la cárcel. Y podría seguir.

Sin embargo, lo que el Estado Peruano le ha hecho a estas dos mujeres, a través del sistema de justicia, no es menos indignante.  La Fiscalía de Arequipa ha mantenido el caso de Rosario vivo durante más de dos años. ¿Con qué propósito que no fuera dilatar para mantenerla acosada en un limbo jurídico? Ni una prueba, nada que no sea  “su cara no me gusta”. Salvo que cuenten como prueba los ataques de la familia del enamorado, muerto por un accidente,  que se dedicó a obtener atención para su proyecto político y que requiere tener vivo el caso para ese fin.

El caso de Eva Bracamonte es judicialmente peor. Cuatro años presa sin nada concluyente. Cuatro años. ¿Quién se los devuelve? Y ahora, sale libre pero a enfrentar un nuevo proceso que, si se siguiera la línea argumental de la Corte Suprema, tendría que archivarse de plano por carecer de toda probanza posible.  Nadie en la Corte Suprema la ha condenado. Tres vocales la absolvieron y cuatro pidieron la nulidad del proceso. ¿Cuánto más tendrá que pagar por la incompetencia de un sistema defectuoso?

Ambas han sido víctimas de la corrupción policial que vende pruebas y pedazos de expedientes a una prensa que quiere más sangre. Esa misma Policía que hizo pasar a Liliana Castro por un examen médico legista donde la gracia era desnudarla. Y ninguna se ha fugado ni ha pedido nada que no sea que se respeten sus derechos pisoteados.

Pero, a pesar del horror vivido, ambas tendrán que cargar con el estigma que produce la ignorancia sobre lo que es la inocencia. Un bárbaro llama a Rosario “culpable no probada”.

¿A esos niveles de incivilidad hemos descendido? Todos somos inocentes mientras no se pruebe lo contrario. Esa es la civilización del Estado de Derecho.

Todo lo que ha pasado con Eva y Rosario nos ha mostrado la peor cara del periodismo, del Estado y de la sociedad peruana. A ellas, todo el Perú les debe más que una disculpa.

¿El vicio señalando al crimen?

Si somos consecuentes al periodismo se le aplica entonces el mismo aforismo de Lord Acton: A más poder, más corrupción. ¡Y vaya que la prensa y el periodismo lo tienen!

Por Ricardo Vásquez Kunze – Publicado en Peru21 el 29 de Septiembre del 2013

Se realizó en Lima la IV Conferencia Anticorrupción Internacional, que fue inaugurada con bombos y platillos el último jueves. Esto ha dado pie para que vuelva a correr mucha tinta sobre el tema de los gobiernos corruptos y el papel de la prensa, el periodismo y la opinión pública como frenos a esta forma de crimen. La corrupción tiene, sin embargo, otro ángulo que pocos tocan: el de la prensa, el periodismo y la opinión pública hoy, y no en los tiempos de Montesinos.

El periodismo es el instrumento por excelencia de la libertad de expresión y, por tanto, de otra aún más sofisticada: la libertad de opinión. Es en ese contexto que el periodismo informa sobre temas y personajes de relevancia pública. Es mediante esta información que el periodismo crea y forma opinión pública, la orienta y la influencia impactando en un gobierno y, por tanto, en la gobernabilidad de un Estado.

Así, se supone que influir sobre la gobernabilidad de un régimen democrático es contribuir a que éste funcione lo mejor posible. Como, siguiendo el aforismo de lord Acton, “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”, el periodismo tiene su amarga fórmula para que los gobiernos democráticos cumplan sus fines: poner el dedo en la llaga para que brote pus.

De ahí se sigue que el negocio del periodismo sea buscar carroña en el sentido de extirparla para la sanación de la cosa pública. Así, el periodismo no construye poder, lo destruye. Esa es su idea de la gobernabilidad en la medida de que entiende que la corrupción es el principal elemento de distorsión del correcto funcionamiento de un gobierno democrático, porque todo poder lleva el germen de la corrupción consigo. De ahí que, a menos poder menos corrupción; luego: mejor funcionamiento de la democracia.

El problema con este cuento es que el periodismo en tanto actividad de la prensa es también y sobre todo Poder. Y si somos consecuentes se le aplica entonces el mismo aforismo de lord Acton: A más poder, más corrupción. ¡Y vaya que la prensa y el periodismo lo tienen!

Así, mientras más poderosa la prensa y el periodismo ya no en una sociedad democrática, sino en la sociedad del espectáculo donde todo lo que importa es divertirse, mayor posibilidad de corrupción allí. Es decir, corrupción entendida como la deformación de su objeto y negocio: informar y formar opinión pública. Se perfila entonces una “gran noticia”: aquella del “vicio denunciando al crimen”; de un lado el Cuarto Poder y, del otro, los tres poderes del Estado.

Cuando Alfred Harmsworth democratizó el periodismo a fines del XIX para ponerlo al servicio del “hombre que tiene prisa”, “dándole al público lo que desea” creó la “opinión pública”. Y la “opinión pública” cimentó el poder de la prensa sobre los gobiernos democráticos para hacerlos menos corruptos, contribuyendo a que funcionen lo mejor posible. Tal fue entonces el sentido de construir gobernabilidad.

Lo que nunca se imaginó Harmsworth fue que “el hombre que tiene prisa” tuviera tanta, en realidad, por abandonar los tediosos caminos de la verdad para pasar a los ligeros senderos de la diversión. El hecho es que la misma filosofía popular que abrió al gran público las puertas de la verdad para con su peso combatir la corrupción de los gobiernos, abrió también las puertas a la corrupción de la opinión pública donde lo último que importa hoy es la verdad.

Caso Ciro y el periodismo irresponsable

Publicado en Blog de Julio Víctor Estremadoyro Alegre el 28 de Septiembre del 2013

Después de dos años y  medio de la desaparición del universitario Ciro Castillo Rojo,  la Segunda Sala de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Arequipa archivó de manera definitiva la denuncia por homicidio presentada por la familia del estudiante en contra de Rosario Ponce López, por la muerte del joven en el Valle del Colca.

Con ello se puso fin a un caso que durante meses desató las peores muestras de un periodismo irresponsable que denunciamos en este blog en más de una oportunidad.

Artículos e informes televisivos prácticamente condenaron a Rosario Ponce, pareja del accidentado Ciro, como su homicida o, por lo menos, cómplice de su desaparición y muerte.

El periodismo practicado por un amplio sector de los medios olvidó uno de los postulados fundamentales de la profesión: nadie es culpable de nada hasta que la justicia lo sentencie.

Esos medios, manipulados fundamentalmente por las  temerarias afirmaciones del doctor Ciro Castillo Rojo Salas, padre del infortunado joven, desplegaron  una intensa campaña para que Rosario López fuera acusada.

La difamación tuvo efectos en amplios sectores de la opinión pública, que llegaron incluso a reverenciar el ataúd con los restos del estudiante, en demostraciones populares realmente impresionantes e increíbles.

Ahora esos medios y esos periodistas tendrán que pagar las consecuencias: desprestigio absoluto y las acciones civiles y penales que entablen los abogados de Rosario como castigo justo a tanta irresponsabilidad.

Como era de esperar, el doctor Castillo Rojo Salas criticó la decisión final de la justicia.  Será, sin duda, uno de los demandados y su ambiciosa pretensión a ser candidato a la Presidencia del país desbaratada. 

Justicia con cara de mujer

Uno siente que ayer el Poder Judicial en algo se ha reivindicado.

Por Fritz Du Bois – Publicado en Peru21 el 28 de Septiembre del 2013

Las decisiones que adoptaron las salas con respecto a Eva Bracamonte y a Rosario Ponce han compensado, al menos en parte, a dos personas que han sido víctimas de maltratos innecesarios.

En ambos casos la posición de policías, fiscales y magistrados pareció influenciada por algunos sectores de la opinión pública que, con cierto prejuicio, apuntaron el dedo desde un inicio a las jóvenes mujeres involucradas. La primera por tener una pareja homosexual en quien ella se respaldaba y a quien encargó la empresa de su madre al poco tiempo de que esta fuera asesinada. Mientras que la segunda era una madre soltera sin muchas ataduras y cuya evidente confusión luego de haber estado varios días extraviada fue intencionalmente mal interpretada. El hecho es que una ha pasado 47 meses de encierro, mientras que la otra ha sufrido un verdadero infierno durante los últimos 2 años.

Ahora tenemos que de los siete jueces que estudiaron el expediente Bracamonte en la Suprema ninguno ha planteado que el fallo de primera instancia sea confirmado. En lo que respecta a la muerte de Ciro Castillo, que mantenía a Rosario Ponce como sospechosa, luego de múltiples idas y venidas en la actualidad, existe unanimidad de que hace muchos meses que el caso debió haber sido archivado.

Por otro lado, una lección que no debemos dejar pasar de episodios como estos es la dificultad de investigarlos y de administrar justicia de un modo adecuado. Se podría usar esta experiencia para tratar de diseñar procedimientos judiciales que permitan blindar algunos casos mediáticos. En realidad, es poco probable que se pueda actuar con la necesaria objetividad cuando los encargados del proceso son el centro de atención de los medios durante bastante tiempo, lo cual sumado a la presión de los prejuicios que aún arrastramos, sin duda, terminan influenciándolos.

Sala concluye que no hay pruebas para acusar de crimen a Rosario Ponce

Después de dos años y medio de incertidumbre, Rosario Ponce puede respirar tranquila. No hay pruebas para acusarla por homicidio.

Por Carlos Herrera- Publicado en La República el 28 de Septiembre del 2013

La novela terminó con un final previsible. Se archivó en forma  definitiva el caso de Ciro Castillo Rojo García Caballero, un proceso que duró dos años y medio. La Segunda Sala de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia no encontró fundamentos para disponer una acusación a Rosario Ponce, sindicada de haber dado muerte al joven estudiante de la Agraria. La historia se remonta a abril de 2011, cuando Ciro y Rosario Ponce López se perdieron en el valle del Colca. Se extraviaron en el nevado Bomboya cuando pretendieron llegar caminando desde El Madrigal hasta Tapay. De la montaña solo rescataron con vida a Rosario,mientras que Ciro fue encontrado sin vida en octubre de 2011.

En la investigación se tejieron diferentes hipótesis sobre la desaparición y muerte de Ciro, la principal que murió asesinado y no en forma accidental. La fiscal María del Rosario Lozada, inicialmente desarrolló la tesis que el joven fue empujado por su pareja tras una discusión. Lozada trabajó con 116 pruebas y no logró encontrar indicios probatorios, por ello ordenó el archivo. Esta solicitud fue aceptada por el juez Giancarlo Torreblanca. Esta decisión fue apelada por la familia de Ciro y sustentada ayer. Los jueces superiores Sandra Lazo de la Vega y Héctor Huanca no aceptaron la apelación.

La petición de la familia de Ciro tenía como base que el juez de Primera Instancia, Giancarlo Torreblanca, no tomó en cuenta informes de peritos que indican que Rosario habría empujado a Ciro, además de la conclusión de la Fiscalía que indica que Rosario vio caer a su pareja. Para los magistrados estas premisas carecen de fundamento.

Explican que las pericias que hace mención la defensa de Ciro, que son los informes del perito forense Roberto Parra (concluye que empujaron a Ciro) y Sandra Apaza (dice que alguien golpeó al joven antes de caer), fueron refutadas por otras pericias, además que ambos documentos tenían incongruencias. Entre los informes que lo rebaten figuran los peritajes de Edmundo Miranda y Alcides López. Ambos concluyen que Ciro cayó solo y murió.

Lazo de la Vega y Huanca acotaron que era preciso indicar que tampoco existía una prueba que demostrara que Ciro y Rosario estuvieron juntos cuando éste cayó. Dijeron que ello es solo una conclusión de la fiscal, más no hay una evidencia directa. Tampoco se demostró que ambos jóvenes pelearan y que haya sido el móvil para cometer el crimen.

Según las declaraciones vertidas por personas que conocieron a ambos, indicaron que fueron pocas ocasiones que los vieron discutir.  Por eso se procedió al archivo.

Error de apelación

El juez superior y presidente de la Segunda Sala de Apelaciones, Fernán Fernández Cevallos, emitió un voto distinto. El magistrado indicó que no compartía la decisión de sus colegas. Dijo que la apelación presentada por los abogados de la familia de Ciro: Juan de Dios Medina y Félix Palacios, nunca debió aceptarse. Explicó que ambos se constituyeron en el proceso como actores civiles, por ende su defensa debió centrarse solo en el resarcimiento económico causado por la muerte de Ciro, más no inmiscuirse en la pena por el delito de homicidio, “esa es potestad de la Fiscalía”.

Fernández llamó la atención a los abogados Medina y Palacios. Les solicitó leer más la jurisprudencia y los plenarios que cada año emite la Corte Suprema, sobre el rol que cumple cada uno de los actores del nuevo modelo procesal penal.

Al término de la audiencia, Juan de Dios Medina, abogado de la familia Castillo Rojo – García Caballero, indicó no estar de acuerdo con la resolución. No descartó llevar el caso a la instancia de la Corte Suprema. Sobre ello, el abogado de Rosario, Gonzalo Bellido, dijo que no hay argumentos para tratar el caso en la Suprema. Indicó que no existe una violación de derechos en la investigación.

Cambio de leyes

Ciro Castillo Rojo Salas señaló que pese al archivo de la investigación, él mantiene en su mente que alguien causó la muerte de su hijo. “Como el caso de mi hijo existen cientos en el país. Por ello urge la necesidad de que alguien haga algo por cambiar estas leyes, que no logran demostrar la verdad.” Para cambiar las normas, el médico no descartó ni ratificó una posible postulación al Congreso o la Presidencia de la República. Indicó que no era el momento oportuno para tocar el tema.”Todos somos políticos”.

Padre de Ciro Castillo: “Hemos sido víctimas de la incompetencia del Estado”

El doctor que encontró el cadáver de su hijo en el Colca, criticó que el caso haya sido archivado

Por Gustavo Kanashiro Fonken – Publicado en El Comercio el 28 de Septiembre del 2013

Han pasado dos años y medio desde aquel 4 de abril de 2011 en el que Ciro Castillo Rojo y Rosario Ponce López se extraviaron en el Valle del Colca. Él fue hallado muerto al fondo de un precipicio y ella fue la principal sospechosa del presunto asesinato, pero después de todo este tiempo, la justicia decidió ponerle punto final al caso. Se archivó la denuncia por falta de evidencias, decisión que no ha hecho más que avivar las tensiones entre ambas partes.

“Mi esposa, mis hijos y yo lo tomamos de la peor manera. Es una tremenda injusticia que después de dos años, después de haberles entregado el cuerpo, después de ocho meses de búsqueda y haber presentado casi 200 pruebas directas e indirectas, concluyan que no hay evidencia suficiente”, dijo para elcomercio.pe el padre del joven, el doctor Ciro Castillo Rojo. Quien encabezó las acusaciones contra Rosario aseguró que no se quedarán con las manos atadas y que seguirán tomando medidas legales para anular el archivamiento del caso. “Vamos a tomar las acciones que la ley nos ampara y, por otro lado, las acciones que la ética y la justicia nos aconseje”, comentó.

Siguen culpando a Rosario

Y es que, para la familia del universitario, que no se declare como culpable a Rosario no responde a la lógica y es producto de una irregularidad tras otra. “La misma Fiscalía se contradijo porque primero la acusó y luego se desdijo. Hemos sido víctimas de la incompetencia del Estado y de la cobardía de una fiscal(María del Rosario Lozada) que se convirtió en una obstrucción para la justicia”, dijo el padre del fallecido.

Después de casi 900 días llenos de acusaciones contra la ex pareja de Ciro Castillo, la familia sigue convencida que ella empujó al joven a su muerte, y aseguran que no son los únicos. “Afecta a la gran cantidad de personas como nosotros que piensan, sienten y creen que Rosario sabe que tiene mucho que ver con la muerte de Ciro. A nadie se le va a pasar por la cabeza que ella ignora absolutamente todo”, añadió.

Un respiro para la acusada

La justicia de Arequipa archivó el caso y le dio un respiro a la familia de Rosario, quien hace poco egresó de la universidad y ahora es una profesional. “Sus padres y ella están tranquilos porque es algo que se esperaba. No es extraño ni sorpresivo, esperábamos el archivamiento porque no hay pruebas, no se cometió delito. Todo se armó en base a dichos de terceros, el clásico ‘teléfono malogrado’”, dijo para elcomercio.peel abogado de la familia Ponce López, Miguel Cabrera.

Para Rosario, fueron dos años y medio de acusaciones en su contra, de sospechas y de cuestionamientos para alguien a quien la justicia arequipeña ha confirmado como inocente. “La Fiscalía contribuyó para ejercer presión y para que el caso se extienda todo este tiempo. La muerte es lamentable pero no es pretexto para buscar un asesino”, comentó el letrado.

Lo que queda

El abogado de la familia de Ciro, Juan de Dios Medina, evitó declarar pero nos comentó que sigue conversando con el padre del fallecido, evaluando qué medidas tomar. Pero quien asumiera la defensa en Lima de los deudos, Mario Amoretti, considera que ya no queda mucho por hacer. “Que una investigación recomiende un archivamiento, que se apruebe con un juez y que la sala ratifique esto hace muy difícil que la Corte Suprema pueda imponer que se amplíe la investigación”, dijo al respecto.

Padre de Ciro Castillo: Me siento estafado y engañado por la justicia

Publicado en Peru.com el 27 de septiembre del 2013

El padre del joven fallecido en el Valle del Colca conversó brevemente con Peru.com acerca de la orden del Poder Judicial de archivar definitivamente el caso de su hijo.

Lima. Además de no estar de acuerdo, comentó que le parece injusto que el colegiado de la Segunda Sala de Apelaciones de Justicia de Arequipa haya decidido declarar infundados los recursos impugnatorios interpuestos por los abogados de su familia.

“No estoy de acuerdo, porque me parece un acto injusto. Con tantas pruebas que hubo, en tanto tiempo no se ha evaluado muy bien la culpabilidad de Rosario Ponce. No creo que esta señorita no tenga nada que ver en la muerte de mi hijo”, dijo al portal de todos los peruanos.

Enfatizó que la decisión de la mencionada sala del Poder Judicial es “superficial y apresurada”. Además, aseguró sentirse “desprotegido, estafado y engañado” por la justicia.

“Me siento desprotegido, estafado, engañado por la justicia. He perdido un hijo, pero además estoy empezando a perder la fe en la justicia”, señaló.

Finalmente, el galeno dijo conocer que existe todavía “un nivel de apelación y eso tendré que evaluarlo con mi abogado”.

Desinformación de “El Comercio”

A las 2:17 pm de esta tarde el decano de nuestra prensa en su edición en línea presenta la noticia de la decisión de la corte en Arequipa. Inserta en un párrafo la decisión del Juez de Chivay de hace casi dos meses.

Bajo el título “Caso Ciro Castillo fue archivado de manera definitiva”

Luego de una audiencia que se extendió por más de cinco horas, la sala presidida por el juez Giancarlo Torreblanca declaró infundada la apelación de la familia del estudiante en relación a al pedido de archivamiento presentado por la Fiscal María del Rosario Lozada.

http://elcomercio.pe/actualidad/1636747/noticia-caso-ciro-castillo-fue-archivado-manera-definitiva?ft=grid

 

nota_el_comercio

Jueces de Arequipa ratificaron decisión de archivar caso Ciro

La Segunda Sala de Apelaciones declaró esta tarde infundado los recursos impugnatorios presentados por la familia Castillo Rojo.

Publicado en RPP el 27 de Setiembre del 2013

La Segunda Sala de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Arequipa declaró infundado el recurso impugnatorio interpuesto por los abogados de la familia Castillo Rojo, para evitar que la investigación por la muerte del estudiante Ciro Castillo Rojo se archive.

Los jueces Fernand Fernández, Sandra Lazo y Héctor Huanca, después de cinco horas de audiencia determinaron por mayoría ratificar que la investigación por la muerte de Ciro Castillo Rojo sea archivada definitivamente.

Con dos votos a favor los jueces ratificaron la Resolución 005-2013 emitida por el Juzgado de Chivay el 6 de agosto que declara fundado el recurso de sobreseimiento solicitado por la fiscal María del Rosario Lozada Sotomayor de la Segunda Fiscalía Penal Corporativa de Arequipa.

Miguel Cabrera, abogado de Rosario Ponce, investigada durante casi dos años por el delito de homicidio simple contra su exenamorado Ciro Castillo Rojo, manifestó estar satisfecho por la decisión adoptada por la Sala de Apelaciones.

“Los abogados nos tomaremos un receso para luego iniciar acciones civiles y penales contra los que resulten responsables en las acusaciones infundadas que se realizaron contra mi defendida”, indicó Miguel Cabrera.

En tanto, Juan de Dios Medina abogado de la familia Castillo Rojo indicó que apelarán a una segunda instancia, porque se hallaron nuevas evidencias por ello se solicitará casaciones.

Ciro Castillo Rojo: ¿Creen que Rosario ha dicho la verdad?

 Por Ibón Machaca – Publicado en Correo el 27 de Setiembre del 2013

“¿Creen que Rosario ha dicho la verdad?”; el Dr. Ciro Castillo Rojo, lanzó esta interrogante ante los jueces superiores buscando una respuesta consistente que explique comó murió su primogénito.

El doctor Ciro Castillo mostró su indignación por cómo se han desarrollado todas las investigaciones preliminares por el Ministerio Público, y de manera premonitoria señaló que el caso podría ser archivado.

“Por como se lleva el proceso, considero que el caso se archive”, sin embargo expresó que continuará luchando para conocer la verdad de los hechos.

Estas declaraciones las brindó tras la audiencia realizada en La Corte Superior de Arequipa, en horas de la mañana, donde asistió con su abogado defensor Juan de Dios Medina.

También estuvo presente la defensa de Rosario, representada por el abogado Gonzalo Bellido.

A esta audiencia no asistió la madre de Ciro, Rosario García por encontrarse delicada de salud.

Juan de Dios Medina, adelantó prever que podría reabrirse el caso, si es que la sala decide archivar el proceso, porqué dijo que existen indicios que no quiso detallar.

Archivamiento de caso Ciro Castillo en suspenso

Por Ibón Machaca – Publicado en Correo el 27 de Setiembre del 2013

A las 8:37 horas, la Segunda Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Arrequipa, inició la audiencia, donde la defensa de Ciro solicitó la impugnación de la resolución emitida por el juzgado de Chivay; para que el proceso no sea archivado y se mantenga la investigación vigente.

Durante el desarrollo de la audiencia, la defensa de Ciro argumentó que el Ministerio Público al momento de solicitar el archivamiento no valoró debidamente los medios de prueba.

Sin embargo estos cuestionamientos fueron desestimados por el Dr. Roberto Reynaldi Román, Fiscal Adjunto Superior de la Tercera Sala, quien respaldó la decisión de la fiscal Rosario Lozada en primera instancia.

Ante el debate los jueces superiores Fernán Fernández, Héctor Huanca y Sandra Lazo, han solicitado una hora para poder emitir su veredicto final.