Fiscales en el nevado Bomboya

A una semana de que la justicia decida si Rosario Ponce continuará siendo investigada por el delito de homicidio o archivan el caso, un equipo de la Segunda Fiscalía Penal Corporativa de Arequipa y peritos físicos retornaron al nevado Bomboya para recorrer el camino que habría seguido Ciro Castillo y reforzar su hipótesis de que fue empujado por una tercera persona.

Publicado en La Primera el 15 de Abril del 2013

BARAYBAR

José Pablo Baraybar, antropólogo forense del Equipo Peruano de Antropología (EPAF), sostuvo que es difícil precisar que Ciro Castillo fue empujado teniendo en cuenta que su muerte se desarrolló en una superficie con inclinación. En estas condiciones el cuerpo acelerará a medida que va cayendo.

El equipo de fiscales recorrió la zona durante el sábado y el domingo para efectuar un análisis sobre la forma cómo se desbarrancó el exuniversitario, por donde habría llegado al lugar e identificar las lesiones más graves que ocasionaron su muerte.

Estas lesiones, afirmaron fuentes del Ministerio Público de Arequipa, serán empleadas para dar mayor sustento a la hipótesis de que una tercera persona empujó a Ciro.

“La fuerza y el lugar en que cayó indicarían que no se deslizó sino que hubo una fuerza externa que hizo que su cuerpo cayera en un lugar más lejano y con mayor fuerza. Por eso la lesión en la cabeza y la teoría que hubo alguien más en ese momento”, afirmó la fuente.

Critican Diligencia

Gonzalo Bellido Loayza, abogado de Rosario Ponce, criticó al Ministerio Público de Arequipa porque no aceptaron retrasar la diligencia a pesar que fueron notificados solo con un día de anticipación. Detalló que la notificación fue hecha por la fiscal María del Rosario Lozada Sotomayor.

En la acción sólo participaron los representantes del Ministerio Público y un perito físico con conocimiento de los abogados de las partes sin embargo el defensor de Ponce López solicitó que un perito de ellos esté presente en esa diligencia.

En tanto la Segunda Fiscalía Penal Corporativa de Arequipa entregaría hoy los resultados de las pericias efectuadas en el nevado Bomboya y culminaría así la etapa de investigación preparatoria.

Como se sabe este 22 de abril, la Segunda Sala de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia decidirá si Rosario Ponce continúa o no siendo investigada por el delito de homicidio de Ciro Castillo.

No buscaron a Ciro en el Colca

Presumen que policía ni “sinchis” peinaron la zona, lo cual retrasó el hallazgo del cadáver.

Por T. Paredes, publicado en Trome el 10 de Mayo del 2012

Tras meses de investigación, la fiscal María del Rosario Lozada habría llegado a una conclusión importante sobre la muerte de Ciro Castillo-Rojo: Los miembros de la policía que fueron en busca del universitario al valle del Colca no habrían cumplido con su trabajo, al no verificar en las coordenadas que se les asignaron.

Esto quiere decir que los miembros de la Unidad de Salvataje de Alta Montaña de Arequipa y Cusco, y hasta los “sinchis” que llegaron al valle para la supuesta búsqueda del joven habrían dando informes errados a sus superiores y así habrían retrasado el hallazgo del cuerpo.

“Ciro fue hallado en el rango de búsqueda de los efectivos. Ellos, según los informes que entregaron, habían “peinado” la zona. Meses después de esta supuesta búsqueda fue hallado por una empresa particular”, dijo la fuente.

Agregó que de comprobarse esto, los efectivos implicados podrían ser denunciados por el delito de falsedad genérica, en perjuicio de terceros.

De otro lado, se supo que entre los peritajes que falta recabar por la Fiscalía están los resultados de los cabellos hallados en los guantes y la gorra de Ciro, que fueron encontrados 50 metros antes del lugar donde supuestamente habría empezado la precipitación de Ciro.

DENUNCIA

En tanto, el abogado de Rosario Ponce, Jorge Carpio, dijo que denunciarán a las personas que agredieron a su defendida a la salida de la Fiscalía de Arequipa, pues pudieron “hasta haberla matado”. “Un piedrón, un palazo en la cabeza y ¿quién responde? Vamos a tomar medidas, porque los tenemos identificados”, dijo el doctor.

Malas decisiones en el Bomboya

Enorme montaña es mudo testigo de la muerte de Ciro Castillo

Publicado en el diario El Pueblo el 30 de Octubre del 2011

Es necesario destacar, que el Bomboya es una montaña ubicada al lado derecho del valle del Colca, no sólo es el escenario de una de las tragedias que mantuvo en vilo a todo un país por más de seis meses, sino que también cuenta con unos paisajes espectaculares y la constante presencia de los cóndores hace muy enriquecedora la experiencia para quien llega hasta allí.

“La mala suerte no existe, solo, se toman malas decisiones”, era una de las citas favoritas del fallecido Ciro Castillo Rojo – García Caballero, antes de perderse en la inmensidad del cañón del Colca ubicado en Chivay (Caylloma) junto a su expareja Rosario Ponce López, el pasado 4 de Abril. La desaparición del estudiante universitario mantuvo en vilo a todo el país porque su padre Ciro Castillo Rojo Salas, en una titánica labor, consiguió sensibilizar hasta el más duro corazón para proseguir la búsqueda y finalmente hallar a su hijo.

Los periodistas siempre a la caza de noticias encontramos en el caso la excusa perfecta para contar la historia de una familia que se resiste a perder a uno de sus integrantes en la inmensidad de la montaña. Las historias se pueden contar de mil formas, sin embargo, para conseguir la esencia de la nota los hombres de prensa deben estar en el teatro de operaciones.

Sin embargo, a mí me interesaba conocer la dimensión de la mala decisión de Ciro Castillo, al aventurarse de ir caminando desde el distrito de Madrigal al pueblo de Tapay sin un guía o poblador que conociera la ruta. En el trayecto debía cruzar la inmensidad del cerro Bomboya, espectacular montaña que puede ser apreciada en toda su magnitud desde el Mirador del Cóndor situado en el lado izquierdo del cañón del Colca.

La tarea era muy complicada, pero Ciro y Rosario se aventuraron sin la menor medida de seguridad para evitar una tragedia y ahora conocemos los resultados de su audacia, pero aún se desconoce con exactitud las circunstancias de cómo pereció el joven estudiante de la Universidad Agraria La Molina.

El inicio del recorrido comenzó el pasado domingo en Madrigal, un pueblo pequeño de la provincia de Caylloma, donde todos los habitantes proceden del mismo árbol genealógico, es decir, todos tienen un cierto grado de parentesco. Los pobladores se dedican a la agricultura y ganadería.

Los periodistas intentando acortar el camino de ascenso al Bomboya, decidimos ascender desde el lugar conocido como Relave porque a un costado se ubica un centro minero de extracción de oro. Desde ese punto supuestamente la caminata debía ser menos dificultosa para los citadinos hacia la montaña. Antes de partir, es obligatorio asegurar reservas de agua suficientes para calmar la sed y motivarse para una larga y dificultosa caminata.

Penosamente para muchos –me incluyo– el inicio es una verdadera tortura, no importa si estás acostumbrado a realizar alguna actividad física, porque sientes cómo las piernas no resisten el peso propio, sumado a la mochila donde están los alimentos, carpa, bolsa de dormir y otros. El cerro se hace respetar e impone sus condiciones a sus visitantes, porque quienes quieran conocer la verdadera dimensión del cañón del Colca deben sudar la gota gorda.

El martirio es constante y sólo se puede tomar un respiro en Malata y el descanso debe ser por minutos porque si el cuerpo se “enfría” el deseo de coronar la cima se pierde con las gotas de sudor. La larga caminata, en busca de la noticia continúa hasta el sector conocido como Labra. Algunos colegas solo para alcanzar este punto demoraron cuatro horas.

VISTA PRIVILEGIADA

El Labra se ubica a más de 3 mil metros sobre el nivel del mar y pasado el mediodía ya se puede sentir la fuerza de las corrientes del viento que pueden llegar a hacer perder el equilibrio a una persona que no se siente firme en el suelo, pero sí nos ofrece una vista privilegiada del valle del Colca, pareciera una recompensa a tanto esfuerzo físico.

Algunos colegas que no pudieron continuar con el trayecto porque la tarde les ganó y si continuaban exponían su integridad decidieron acampar y pasar la noche del domingo, sin sospechar que, al día siguiente disfrutarían del vuelo del majestuoso cóndor. El ave voladora más grande el mundo en ese lugar puede ser observada a escasos metros para deleite de los visitantes y lo mejor de todo es que pasa una y otra vez haciendo más grata e inolvidable la experiencia.

En la cima del cerro los cóndores, en ocasiones, pasan en grupo realizando formaciones como si se tratase de aviones de guerra. Gracias a su estructura aerodinámica los fuertes vientos nunca consiguen perturbar su majestuoso vuelo. Incluso se puede escuchar cuando sus poderosas alas rompen las corrientes de aire generando un ligero silbido. La espectacular experiencia dejó un grato recuerdo a un colega, quien regresó a su casa con una enorme pluma de cóndor.

RETOMANDO EL SENDERO

Regresando al camino para seguir los pasos de Ciro Castillo, el grupo de periodistas descendió por una quebrada donde nace una pequeña senda que desaparece en medio de unos queñuales. El descenso es peligroso para quien no tiene los zapatos adecuados porque un resbalón puede acabar en un grave accidente.

A pesar que desde el Labra hasta Casita Peigh donde la fiscal Rosario Lozada y los policías instalaron su campamento existe una senda definida, lo agreste del camino hace muy dificultosa la caminata donde hay que tener mucho cuidado porque una inoportuna patinada puede llevarte al abismo. A esto se suma los cactus que pueden impregnarse en cualquier parte del cuerpo o las lesiones musculares.

Llegar a Casita Peigh, en mi caso, fue un verdadero alivio porque sentía que los músculos de las piernas ya no daban más y luego de beber todas mis reservas de agua me dediqué a buscar información. Al campamento llegué a las 15:40 horas del domingo.

Por la mañana se había realizado la inspección del cuerpo y era vox pópuli entre los efectivos participantes de la diligencia que Ciro Castillo, había resbalado cayendo al abismo de 600 metros de profundidad.

Mirando a la parte superior de la enorme montaña comprendí que efectivamente Ciro Castillo, no tuvo mala suerte, simplemente tomó una mala decisión que acabó costándole la vida porque iniciar un recorrido por un terreno desconocido sin un guía es una verdadera locura. Cabe indicar que Ciro y Rosario no llegaron ni a la cuarta parte del camino que conduce a Tapay y se perdieron.

DATO

Eloy Cacya, el rescatista que encontró los restos de Ciro Castillo, consideró que si el joven pereció debido a una caída su compañera Rosario Ponce López, debe estar muy agradecida con Dios porque le han dado una segunda oportunidad para vivir y no debe desaprovecharla.

Cacya: “Ciro Castillo se resbaló en el cerro Bomboya”

Nota de Victorio Neves de Baers:

Copio esta entrevista ANTERIOR a Eloy Cacya, porque en los medios se publicaron muchas notas distorsionando sus declaraciones.

Cuando vi el cuerpo de Ciro me emocioné y, mirándolo, le dije: ¿Dónde te has venido a morir? ¿Por qué estabas caminando por estos sitios inhóspitos?

Entrevista anterior a Eloy Cacya

Por Gessler Ojeda – 26 de Octubre de 2011

Eloy Cacya es un hombre de palabra. Cuando sintió que estaba comprometido con la búsqueda de Ciro, no descansó en los más de seis meses que duró esa tarea. Fue quien vio el cuerpo del universitario cuando las labores de búsqueda estaban por terminar. Fue quien, por radio, le dijo al doctor Ciro Castillo que su hijo había sido encontrado en un desfiladero casi inaccesible del cerro Bomboya. Su noble tarea había terminado.

¿Cómo tuviste contacto con el Dr. Ciro Castillo?

El doctor estaba en mi pueblo, Pinchollo, buscando a su hijo el viernes 9 de abril. Allí recién me entero que se había perdido Ciro. El doctor preguntó por el parlante del pueblo si alguien había escuchado voces en medio de la llanura. Decía que iba a dar una recompensa. Yo fui hacia donde estaba él y le dije que soy guía oficial de montaña. Entonces me dijo: Búscamelo a mi hijo, se ha perdido entre Madrigal y Tapay.

¿Qué le dijo Ud.?

Le pedí algo de información. Me respondió que cualquier dato me lo daría la Policía de Alta Montaña. Yo insistí por más detalles, pero me dijo: Si quieres alguna recompensa, busca a mi hijo primero. Se le notaba un tipo medio sobrado, duro.

Entonces, la primera impresión del papá de Ciro no fue tan buena…

Así es. Pero sentí que metí la pata al decirle que era guía de montaña. Tuve un cargo de conciencia y pensaba: busco al muchacho o no. Finalmente, me animé a ir un sábado en la mañana, pensando que iba a regresar al día siguiente para votar, pero me quedé en la montaña.

¿Alguna vez te pagó?

La tercera vez que volvía del cerro Bomboya recién me dio algo. Le pedí algo más para arreglar mis zapatos y para comer, y sólo me dio 5 soles.

Si no te era rentable, ¿Cuál era tu afán de participar en la búsqueda de Ciro?

Eso tampoco lo entiendo yo. No fue el dinero, más fue por mi carrera, porque mi imagen sale en la TV y en los diarios, en eso soy honesto. Sin embargo, ver lo que sufrían los familiares de Ciro también me motivó. Lo vi al doctor Ciro, al principio, bien elegante y altivo, pero después se fue apagando pese a que no desistía en su búsqueda. No podía dejarlo solo.

¿Cómo se da la búsqueda donde encuentran a Ciro?

Luego de que la fiscal Lozada programara una nueva diligencia en la zona de Las Mochilas, el doctor Ciro y Cristian, de la empresa Soluciones Verticales, programaron unos días de búsqueda en la zona y me pidieron que fuera con ellos.

¿Qué crees que pasó? ¿Por qué el cuerpo fue hallado en una zona tan inaccesible?

Yo pienso que Ciro estaba perdido y que ha intentado cruzar hacia el otro lado de la montaña. Sin embargo, esto es muy difícil. Incluso para mí, que tengo experiencia. La verdad que el cadáver estaba en un lugar muy complicado de ver. Hay algo raro allí.

Desde el sitio donde estuvo caminando, hasta donde lo ubicaron, ¿Cuántos metros hay?

Hay una pared de 300 metros, después viene una pequeña terraza de piedra.

O sea, ¿Cayó esa distancia y luego rodó un poco hasta donde lo hallaron?

Sí… más o menos. Pudo haberse caído, sin duda, pero de allí a que rodara hasta donde lo encontramos, sí lo veo un poco difícil.

¿Tú qué crees: Que se cayó o que lo empujaron?

Sinceramente, yo creo que se ha caído, que se ha resbalado.

Entonces, Rosario Ponce tendría razón…

Posiblemente.

¿Qué sentiste al ver su cuerpo después de tantos meses de incesante búsqueda?

Me sentí emocionado, lo miré y le dije: Ciro, ¿dónde te has venido a morir? ¿Por qué estabas caminando por esos lugares?

¿Es cierto que soñaste con él días antes de ubicarlo?

Sí… pero no le dije a nadie. En mi sueño vi un camino y restos óseos.

Durante los casi siete meses de búsqueda, ¿Alguna vez estuvieron cerca del cuerpo?

En el mes de mayo estuve buscándolo por la zona. Incluso, percibí un olor nauseabundo. Recuerdo que la tierra estaba mojada y vi una huella enorme de un puma y me fui rápido. Pero sí vi el acantilado donde hemos hallado a Ciro. Lo que pasa es que no tenía equipo ni ayuda para descender.

¿Cómo ves el trabajo que realizaron los “Topos de México”?

Son expertos en búsqueda y rescate, pero el problema es que el tipo de terreno les causaba muchos problemas. No estaban acostumbrados a desfiladeros tan rocosos e inestables.

¿Es cierto que hallaron huellas en la zona del rescate?

Eso sí no he visto. Lo único que yo observé fueron huellas de venado junto al cuerpo.

El 4 de Abril

Por Victorio Neves de Baers

Un día como hoy, hace un año, el Lunes 4 de Abril del 2011, Ciro Castillo y Rosario Ponce se declararon perdidos en la ruta que habían emprendido 5 días atrás desde Madrigal teniendo como destino a Tapay.

En realidad, 3 días antes, el 1ero de Abril ya se habían extraviado al apartarse de la ruta correcta, luego de pasar por Malata Vieja, y ascender por algunas horas, ya a los 4500 msnm, en vez de continuar ascendiendo hacia la parte alta y nevada del Cerro Bomboya, donde estaba el sendero caminable hacia Tapay, se internaron en la parte media, la parte más rocosa y escarpada del Bomboya, donde las pendientes van desde 45 hasta 90 grados.

Desde el día 2 de Abril empezaron a percatarse de que la realidad no correspondía con el folleto al cual le habían tomado foto en una tienda en Madrigal, pero esa interrogante no les amilanó en continuar su ruta, así como tampoco la pérdida de las carpas y comida el día anterior, pues ellos pensaban que en cualquier momento su caminata culminaría al encontrarse finalmente con su destino.

El día 4 esa percepción de que la ruta era incorrecta había crecido, como también lo era el hambre que padecían, a pesar de tomar agua de los arroyuelos y comer frutos de la zona; sin embargo, hicieron de tripas corazón, y llamaron temprano, alrededor de las 7 y media de la mañana, a sus respectivas madres, inhibiendo esa sensación de desconcierto que ya empezaba a apoderarse de ellos.

La caminata matinal de ese día sólo les llevó a convencerse de que realmente estaban extraviados, hacia adelante sólo observaban precipicios y rocas, pero nada de Tapay, así que, luego de discutirlo, optaron por lo que creyeron más sabio, pedir auxilio. Llamaron a la Policía de alta montaña sin obtener respuesta, entonces intentaron con Juan Manuel Pichón, el amigo de Ciro que los había alojado en Arequipa, repitiéndose la respuesta, por último llamaron al amigo común, a Efraín Matos, el cual sí contestó, y se encargó de llamar inmediatamente a la policía de Alta Montaña; fue Rosario quien asumió la labor de comunicarse con Efraín y posteriormente con la policía.

Ciro y Rosario se establecieron en el único espacio horizontal cercano, donde apenas se podían acomodar 2 personas para descansar, a los 4000 msnm, ese sitio sería llamado en adelante como “el lugar de las mochilas”, porque allí las dejaron los jóvenes luego de abandonar el lugar.

Efraín informó del extravío de sus amigos a la policía y estableció una comunicación con Rosario y con la policía con el propósito de ubicar cuanto antes a los estudiantes; lastimosamente la policía no logró ubicarlos principalmente porque entendieron que Ciro y Rosario estaban en la ruta a Tapay, es decir unos mil metros más arriba, y allí se dirigieron sus miradas de búsqueda.

Las referencias que tuvo la policía para hacer la búsqueda, fueron “frente al nevado” y “ruta a Tapay”, por eso la policía siempre pensó que probablemente se habían estancado en la nieve en alguna parte de la ruta hacia Tapay que bordea el nevado entre los 4900 y 5000 msnm; si Ciro y Rosario hubieran estado seguros que hace 3 días habían abandonado la ruta a Tapay probablemente no habrían dado eso como referencia.

Posteriormente en la tarde, informaron a los policías que estaban frente a un mirador, y que podían divisar la camioneta de los policías que los estaba buscando, pero los policías seguían dirigiendo sus miradas hacia la parte alta, nevada, del cerro Bomboya, y no hacia la parte intermedia donde los jóvenes se encontraban.

La caída de la tarde fue frustrante para los jóvenes, no habían sido rescatados, la batería del celular estaba agotándose, y no tenían comida apropiada; en palabras de Rosario, era Ciro el que estaba decepcionado y se acostaron sin hallar una respuesta satisfactoria.