Inseguridad y corrupción, una necia tendencia a simplificar las cosas

Por José Antonio Alfageme – Publicado en altavoz.pe el 15 de Abril del 2014

Estamos viviendo problemas complicados en el campo de la seguridad y de la corrupción; en muchos casos, ambos problemas se juntan. Esta semana, como las anteriores, se suceden noticias que enlutan a familias inocentes y sustraen dineros que deberían mejorar la vida del ciudadano común. Es como una serie de TV que repite sus capítulos, cambiando actores y locaciones.

Estamos hablando de problemas que son parte del escenario nacional y continental desde hace mucho tiempo; que se nutren de conciencias desfiguradas, autoridades débiles, cómplices activos o pasivos de los depredadores; de espectadores distraídos, que no alcanzan a darse cuenta del drama, salvo cuando les toca. Entonces, ya es tarde.

Sin embargo, las autoridades, los salvadores de la patria, nos ofrecen unos mejorales y unas tazas de caldo como forma de solución. Algunos lo creemos y saludamos los espejitos y piedras de colores ofrecidos y pensamos, crédulamente, “ahora si se acabará”. Pero esto nunca sucede, la “serie” se repite a diario como una saga sin fin.

Nos centramos en Ancash, en Orión o en la banda del choclito y con eso dormimos más tranquilos. Pero no es suficiente.

La Corrupción

Está por doquier en la administración pública. A veces sólo son robos “al paso” o “al menudeo”; otras, son mafias “hechas y derechas”. Cajamarca fue famosa, hoy sólo es casi un recuerdo. No sólo “Conga no va”, sino que varios escándalos que aparecieron siguen sin sancionarse; y sigue retrocediendo, mientras otras regiones crecen. Y los otros gobiernos regionales, y los municipios, ¿se cree que no aprenden nada, de lo bueno y de lo malo? ¿Por qué será que aparecen autoridades u opositores, muertos o que huyen asustados? ¿Por qué aparece tanta competencia, tentando los ansiados cargos? ¿Por amor a la patria?

Qué nos dicen “nuestros salvadores”, que el problema está en Ancash, y ahí se dirige toda la artillería (no se sabe por cuánto tiempo). Mientras tanto existe, “vivita y coleando” en, quién sabe cuántos, otros lugares.

La Inseguridad vial

Ahora resulta que Orión tiene la culpa. La alcaldesa metropolitana, sacando cuerpo como todo político que se respete, nos dice que Callao es el culpable por dar permiso a Orión. Primero, ¿es Orión solamente? Entonces, que nos diga cuáles empresas del ramo sí manejan bien. Segundo, ¿se habrá dado un paseo por las rutas centrales o más dispersas, para ver cómo manejan, prácticamente todos, micros, combis, taxis, motos y “gente decente”? Las luces, semáforos, señales de pare, senderos peatonales y hasta los policías, son para muchos, adornos simpáticos, y nada más…

Además, quizás Ud. no se enteró, las mismas empresas que hoy matan gente, lo seguirán haciendo en las nuevas empresas ganadoras de concesiones en los famosos “corredores viales”. Aunque la mona se vista de seda…

La policía dice que, como no pueden acceder al ranking de multas, no se dan cuenta de nada. Habría que advertirles que estos conductores y unidades circulan diariamente, por rutas más o menos fijas y los podrían agarrar con sencillos operativos. Pero, municipio y policía, tienen tareas “más importantes”: multar a los conductores particulares que sobrepasen caprichosas señales de velocidad. ¡La inteligencia en acción!

Como si faltara algo, se suelta a asesinos verdaderos, como aquel que se subió a la vereda para pasar a un rival y atropelló, y no mató, de milagro, a una embarazada.

Delincuencia

Somos suertudos, se detuvo a senderistas y ahí se centra la propaganda oficial. Es una buena noticia pero ¿Y los secuestradores, los extorsionadores, las pandillas, los narcotraficantes et al? Aparecen noticias alarmantes sobre estos y… no pasa nada.

Todo lo anterior sucede “bajo el manto de la ley”. Bueno, o las leyes no se cumplen o están mal hechas y no sirven. Y nos siguen prometiendo más espejitos, más policías, más control, más tecnología, más mases…

Y esto no se quita con maquillaje, se enfrenta de verdad. Primero, entendiendo su génesis, segundo dando respuestas realmente efectivas, cuyos resultados sean el rasero y no las noticias efectistas. En ello, deben opinar los que saben, y no políticos poco serios, que quieren aprender haciendo.

La solución encontrada debe tener, además de un conjunto de medidas correctas, estabilidad en el tiempo, y que no sea tema de luchas electorales o personalistas. Nos enfrentamos a un monstruo de 7 cabezas y, para matarlo, hay que cortarle todas. No basta una o dos; ni menos, quitarle un rabo o una oreja.

Merecemos también, indicadores sencillos, públicos; independientes de quienes gobiernan; que midan las distintas formas de inseguridad y corrupción; para que los ciudadanos vean cómo estaban al inicio -del periodo de gobierno y de cada año- y a qué valor llegaron al terminar. Sólo así sabremos, quién hace y quién miente; quien vale la pena de ser elegido y seguido, y a quién debemos botar.

Operativos de Wilfredo Pedraza no frenan la delincuencia

Asaltantes armado desatan pánico en bus interprovincial y en dos restaurantes de Lima. Exdirector PNP dice que ministro engaña a la población. Señala que debería establecer estrategias.

Publicado en Peru21 el 2 de mayo del 2013
Pese a los continuos megaoperativos que son encabezados por el propio ministro del Interior, Wilfredo Pedraza, la delincuencia ha comenzado a arremeter con mayor fuerza en la capital. La madrugada de ayer no fue la excepción: asaltantes armados desataron el pánico en un ómnibus interprovincial –al extremo de que uno de los pasajeros sufrió un paro cardiaco– y en dos concurridos restaurantes.

El atraco al vehículo de la empresa Soyuz que cubría la ruta Ica-Lima se produjo en Cerro Azul (Cañete). Cinco delincuentes –entre ellos dos mujeres– se hicieron pasar como pasajeros y subieron a la unidad durante el trayecto. Armados, hicieron disparos y obligaron a los aterrados viajeros a entregarles sus pertenencias. Dos víctimas fueron golpeadas al resistirse al robo. Una de ellas sufrió un paro cardiaco.

NADIE ESTÁ A SALVO

Asimismo, la pollería Pihuicho, ubicada a solo dos cuadras de la comisaría de Salamanca –en el distrito de Ate–, fue el blanco de un nuevo asalto.

En apenas un par de minutos, dos hampones –cuyo accionar fue registrado por las cámaras de videovigilancia– les quitaron sus pertenencias a los comensales, como joyas, celulares y otros objetos. Además, se llevaron S/.15 mil de la caja registradora.

Más tarde, a la 1:00 de la madrugada, otra banda irrumpió en la pollería Norkys de la avenida Bocanegra, en el Callao. Ahí, los suboficiales Miguel Ríos y Manuel Ríos se enfrentaron a los facinerosos, produciéndose una balacera. Uno de los maleantes, identificado como Franklin Caballero (25), fue herido. Sus cómplices fugaron.

“NOS ENGAÑA”

Frente a esta ola delictiva, el exdirector de la Policía general en retiro Luis Montoya señaló que el ministro Wilfredo Pedraza “está equivocando” su labor. “Un ministro no está para hacer operativos de alcoholemia, sino para establecer planes estratégicos y políticas en contra del crimen”, subrayó.

Dijo que el funcionario “está engañando a la ciudadanía con operativos rimbombantes. El crimen organizado se combate en silencio y con inteligencia policial”, agregó. Sostuvo que, al enviar a altos mandos a esas redadas, también se afecta la moral de las fuerzas del orden.

DATOS

– Cuatro encapuchados asaltaron el sábado a 30 personas que celebraban un cumpleaños en una casa de Los Cedros, en Chorrillos.

– Soyuz se comprometió a resarcir parte de lo robado a los pasajeros.

– Pedraza y el director de la Policía, Jorge Flores, lideraron un operativo en San Juan de Miraflores, en el que se intervino a conductores ebrios y se desarticuló una banda.

Delincuencia extrema

Brasil.

El ladrón había robado un carro, “nuevecito” según él; para usarlo en asaltar una farmacia, pero mientras realiza el asalto, llega otro ladrón y se lleva “su” auto.

Mientras, estupefacto, trataba de encontrar su carro, otro delincuente le arrebata la bolsa con el dinero del asalto.

Mauricio Ferro, el ladrón, fue a la comisaría a denunciar el robo de su bolsa, y resultó detenido al encontrarse con el dueño de la Farmacia, también haciendo su denuncia.

Mauricio relata indignado, cómo perdió el carro, y “su” dinero. “Ud. sale para asaltar y regresa más pobre aún. ¡La gente ya no puede asaltar honestamente! ¡Falta de respeto!”

Cuatro robos en el mismo lugar, en cuestión de minutos.