Monstruo por error

Como irresponsablemente los medios destrozan la honra de las personas.

Por Victorio Neves de Baers – 14 de Diciembre del 2012

Según las autoridades, esta mañana Ryan Lanza mató a tiros al menos a 26 personas en una escuela primaria de Connecticut, Estados Unidos, de los cuales 18 eran niños estudiantes; es una lamentable noticia.

Luego de algunas horas, cuando las autoridades dieron a conocer el nombre del asesino, algunos medios “importantes”, entre ellos CNN y Huffington Post publicaron fotos del supuesto homicida, obtenidas de su cuenta de Facebook; sin percatarse que se trataba de un homónimo.

Con el transcurso de las horas más de mil sitios de internet y muchos noticieros de TV habían difundido las mismas fotos del inocente Ryan Lanza.

Cuando el dueño de la cara más odiada del día, la vió publicada por todas partes, se asustó y empezó a postear desesperado en su cuenta de Facebook “YO NO FUI”.

Muchos sitios borraron las fotos equivocadas, y algunos se disculparon como Huffington Post:

huff1

Pero otros aún tienen la foto del desafortunado (hasta ahora) joven, del cual dicen “Aquí algunas fotos del monstruo”:

punditpress

En el colmo, El Comercio (sí, nuestro decano), también publicó su foto y le adjudicó la muerte de sus padres:

http://elcomercio.pe/actualidad/1509702/noticia-autor-matanza-connecticut-tambien-asesino-sus-padres

ec_ryanlanza

En la cacería de McAfee, los medios son parte del cuento

A fines de Noviembre, el jefe de edición de la revista Vice, Rocco Castoro, acompañado por el fotógrafo Robert King, lograron obtener en exclusiva la cereza deseada por todos: una invitación a viajar junto con el millonario de la tecnología John McAfee, fugitivo en ese momento.

Por Jeff Wise – Publicado en New York Times el 9 de diciembre del 2012

Años antes, McAfee se había instalado en un refugio en la selva de Belice, rodeado de guardias armados y varias amantes jóvenes; luego, hace unas semanas, con la noticia de que era una “persona de interés” en la muerte de un vecino, McAfee se había dado a la fuga. El lunes pasado, después de varios días de andar a salto de mata, los periodistas King y Castoro publicaron su primer reportaje. Llevaba el chacotero título: “Estamos justo ahora con John McAfee, perdedores”.

Sin embargo, la celebración no duró mucho, en cuestión de minutos, un lector se dio cuenta de que la fotografía publicada con la historia contenía las coordenadas GPS registradas por el iPhone 4S que la tomó, y envió un mensaje por Twitter: “Comprueben los metadatos de la foto. Uuuups …”. Vice rápidamente reemplazó la imagen, pero ya era demasiado tarde. “Uups! ¿Reveló Vice la ubicación de John McAfee con los metadatos de la foto?”, se preguntó en un titular Wired.com. El artículo incluía una vista en Google Earth del lugar exacto donde se había tomado la foto – junto a la piscina en el Hotel Nana Juana en Izabal, Guatemala.

Rapidamente la policía guatemalteca dio con John McAfee. Este fin de semana, él está en custodia y se espera que sea extraditado a Belice, donde enfrentará un interrogatorio en relación con el asesinato de Gregory Faull, un estadounidense de 52 años de edad, quien era su vecino. Abogados de McAfee están apelando su extradición.

Simbiosis McAffe – Prensa descartable

La debacle de Vice fue sólo una variación en la relación entre la prensa, que siempre parece dispuesta a complacer a pintorescos sujetos, y McAfee, que siempre estaba dispuesto a torcer la cobertura de las noticias para sus escondidos intereses. Yo escribí por primera vez sobre McAfee hace cinco años, cuando todavía no era más que un excéntrico pionero de software – un ciudadano de vida aparentemente limpia, que cortejó a la prensa sobre todo para promover su pasatiempo favorito, volar aviones ultraligeros. Desde entonces, su vida ha tomado varios giros siniestros. Justo acababa yo de publicar un largo artículo sobre sus supuestas conexiones con bandas de narcotraficantes beliceños en el sitio web Gizmodo, cuando el 11 de noviembre recibí un escueto e-mail de un policía de Belice, “es posible que le interese saber que hubo un asesinato ayer en San Pedro, Cayo Ambergris y que McAfee es el principal sospechoso.”

Pasé la información a través de Twitter y en Gizmodo y la noticia cobró vida propia. “Estuvo en todo tipo de sitios Tumblr, la gente hablaba de ello en Twitter, y eso impulsó a muchos de los profesionales de medios a decir, ‘OK, todos hablan de esto, nosotros también deberíamos tener una historia sobre él'”, dijo Mat Honan, escritor de Wired que se ha ocupado del caso.

McAfee pasó a la clandestinidad con una novia de 20 años, pero seguía invisible para todos. En 36 horas, él comenzó una campaña agresiva para cambiar su historia. Empezó llamando a Joshua Davis, un escritor de Wired quien había pasado el verano reportando su perfil para el ejemplar de enero de la revista, y lo alimentó con detalles frescos del escape con actualizaciones cada pocas horas. Davis también publicó vía Twitter actualizaciones minuto a minuto y diariamente su blog.

Los medios de todo el mundo estaban absortos: no era sólo que el apellido del señor McAfee era obstinadamente familiar, una reliquia de los primeros días cuando los usuarios de computadoras instalaban su software para evitar los virus. “Un millonario de la tecnología, un exótico lugar de Centro América, el asesinato, la posibilidad de drogas – la historia justo tiene de todo”, dice Nathalie Malinarich, editora mundial de la página web de BBC News.

Sin embargo, Wired tenía un problema. El asesinato y la fuga de McAfee habían hecho que el artículo impreso de Davis quedara obsoleto antes de que incluso pudiera llegar a los quioscos. Wired y Davis actualizaron el material y lo reformatearon en un e-book que vendió más de 22 mil copias, en cierto momento llegó a ser el número 1 en la lista de no ficción de Kindle.

Las “exclusivas” de Davis no duraron mucho tiempo. A medida que pasaba la semana, McAfee concedió entrevistas telefónicas a más periodistas (aunque no a mí, se negó a comunicarse conmigo desde mi primer reporte en Gizmodo). Luego se dedicó a difundir su mensaje a través de nuevas plataformas electrónicas. Comenzó una cuenta de Twitter y, con la ayuda de un dibujante con quien había hecho amistad en Seattle, un blog. Para mantener fresca la historia, McAfee mantuvo en alto su exposición a los medios y la extravagancia de sus historias. Arregló entrevistas cara a cara, primero con una periodista del Financial Times, y luego con Martin Savidge de CNN. (A ambos se les dijo esperar en algún lugar público y luego de allí fueron llevados a encontrarse con McAfee en lugares desconocidos.) Luego, en un último acto de valentía, invitó a los periodistas de Vice para acompañarlo.

Para los periodistas, una exclusiva de McAfee garantizaba una enorme porción de lectores y espectadores, y mucho interés en las redes sociales. Sin embargo, muchos encontraron el favor con un beneficio ambiguo. McAfee parece entender la dinámica del periodismo suficientemente bien como para saber qué afirmaciones los periodistas se tragarían sin verificar, sin pensarlo dos veces – como su afirmación de que había eludido a la policía enterrándose en la arena y colocándose una caja en la cabeza – aunque su propia versión mejorada la desvió en lo surrealista.

“En cuanto los periodistas comiencen a pensar: ‘Espera un minuto, estamos poniendo en peligro nuestra objetividad y la reputación de este hombre’, él sólo los dejará, y pasará al siguiente”, dice el escritor de Gizmodo Joel Johnson, que se quedó plantado después de la publicación de un artículo que a McAfee no le gustó. “Eso es lo que él me hizo, eso es lo que ha hecho a muchos de los periodistas, y él lo va a hacer con los muchachos de Vice, si es que no lo ha hecho ya.”

El cuento desgastado

Vice parecía permanecer en gracia con McAfee, incluso después de la metida de pata que puso en peligro su libertad. Después de que el secreto de su ubicación se difundió a través de Internet, McAfee rápidamente se puso en línea para afirmar que la fuga de datos fue en realidad una malversación intencional. King, el fotógrafo de Vice, apoyó esta idea en los medios sociales. Esto equivalía a “tapar un error con otro peor” escribió luego Honan en un post de Wire la semana pasada, “King aparentemente mintió en su página de Facebook y Twitter con el fin de proteger a McAfee.”

En un comunicado, Vice dijo que no haría comentarios sobre la presentación de su reportaje del caso McAfee.

“La fuga que nosotros reportamos estuvo desde el comienzo llena de desinformación, rumores, mitos alimentados desde la social-media, mentiras descaradas y en general de rarezas”, dijo la revista. “A pesar del obvio júbilo de muchos medios de comunicación en condenarnos inmediatamente, Vice ha decidido esperar y hablar con las personas de nuestro equipo quienes estuvieron realmente en el terreno y que por lo tanto podrán decirnos lo que pasó realmente, y no caer los mismos rumores, mitos y la locura en que esta historia ha consistido desde el principio. ”

En efecto, mientras McAfee parece decidido a alargar su drama todo el tiempo que pueda, algunos de los periodistas que lo han cubierto dicen que ya fue suficiente. “La gente trata de comportarse éticamente”, dijo Johnson, quien escribió su mensaje final sobre McAfee hace tres semanas. “Y él les exprime hasta el punto donde les hace quedar como tontos.” Y añade: “Sé que como periodista yo no puedo contar esto, así que tengo que dejar este cuento”.

Medios locos

Por Victorio Neves de Baers – 16 de Noviembre del 2012

Los medios de comunicación siguen apostando por el caso Ciro, asignan reporteros para cubrir los diferentes eventos del caso, quienes gastan horas aguardando la salida o entrada de algún personaje del caso, a la caza de sus declaraciones; mientras tanto comparten chicles, cigarros y chascarrillos.

La Dra. Lozada ha afirmado que el caso es reservado, pero a la hora de llevar los reportajes a sus cuarteles, los reporteros compiten unos contra otros y no se ahorran en especulaciones.

La contradictoria información puede causar confusión, y podría a Ud. producirle malhumor, yo no dejo que me eche el guante.

Imagine a los reporteros compartiendo su información y, yendo un poco más allá, elaborando un único reporte, para lo cual he combinado los reportajes sobre las declaraciones del Coronel Miranda a la salida del Ministerio Público la tarde del Miércoles 14. Aquí aparecen textos publicados en El Comercio, Peru21, La República, Andina y Ojo.

Oficial PNP brindó declaración ante MP de Arequipa

El perito Edmundo (a veces Eduardo) Miranda Cabello, al retirarse de la Fiscalía no quiso dar mayores detalles de su intervención y sólo afirmó que se ratificó en su declaración, recordando que la “investigación” es reservada.

El oficial se ratificó en todo lo indicado en su peritaje y al mismo tiempo se rectificó sobre lo mismo.

El perito físico, analizó el guante que Ciro llevaba en la mano cuando fue encontrado en las entrañas del Bomboya, en Octubre del año pasado.

Ratificó que el guante no tenía rasgaduras, y que éstas habían sido producidas por fricción, pero se encontraba casi intacto y al mismo tiempo roto; además descartó que haya realizado alguna investigación a esta prenda, pues se dedicó a revisar la ropa de Ciro.

El Coronel de la policía de Alta Montaña, fue quien encontró los guantes junto al cuerpo de Ciro Castillo; extrañamente los guantes se encuentran intactos, pero tenían restos de sangre, tierra y de vegetales.

Se ratificó en su informe, donde señala que Ciro falleció luego de resbalarse en el nevado Bomboya; contrariamente al informe de Parra que dice que Ciro cayó por acción de una fuerza extraña (ya no externa).

El oficial insistió en recordar que la “investigación” es reservada.

Espero se haya formado una correcta opinión.

Medios de comunicación y vulneración del derecho a la presunción de inocencia

Dr. Manuel Javier López Méndez

Fiscal Provincial de la Fiscalía Penal Corporativa de Ascope. Magíster en Derecho Civil y Comercial por la Universidad Nacional de Trujillo y egresado del Programa de Doctorado de dicha casa de estudios.

Primer Puesto – TERCER CONCURSO NACIONAL DE ENSAYOS JURÍDICOS 2011

Academia de la Magistratura

https://elcrimenperfecto.files.wordpress.com/2012/10/medios_presuncion_inocencia.pdf