Policía denuncia a Ciro Castillo por injuria y difamación

De ser declarado culpable, Ciro Castillo, virtual candidato a presidencia regional del Callao, podría ser condenado a prisión

Publicado en El Comercio el 29 de Junio del 2014 

El capitán PNP Leonardo Guitiérrez denunció por injuria y difamación al doctor Ciro Castillo Rojo, diez días después de que fuera agredido verbalmente en la intervención policial que le realizó el pasado 15 de junio, cuando el galeno condujo su vehículo en estado de ebriedad, en Miraflores.

“A la policía se le respeta. Ustedes [la prensa] todos tienen los videos y yo como policía hago prevalecer el principio de autoridad, nada más”, dijo Gutiérrez.

El general PNP Máximo De la Cruz, asesor legal de la policía, oficializó la denuncia por resistencia a la autoridad y peligro común en contra del médico.

“Esperamos que la parte judicial haga lo que le corresponde. Castillo Rojo ha ofendido a la institucion policial y tildó de mentiroso al oficial que lo intervino. Además, estuvo manejando en estado de ebriedad, con 1.60 grados de alcohol”, manifestó De La Cruz.

De ser declarado culpable, Ciro Castillo Rojo podría ser condenado de seis a doce años de prisión.

El gran mentiroso

Cuando los medios y casi toda la opinión pública empezó a dudar de la supervivencia de Rosario en el Colca, en Setiembre del 2011, la incógnita era, si no pudo sobrevivir sola, entonces ¿quién le ayudó?

Por Victorio Neves de Baers

Debido a lo poco conocido, agreste, y supuestamente extremadamente frío e inhóspito del lugar, las sospechas se dirigían a alguien que conociera muy bien el lugar; por descarte, Tito Lupa, lugareño y minero informal, satisfacía ese perfil, con el ingrediente adicional, que era la última persona, en compañía de su amigo Moisés Condori, en hablar con la pareja, esto, el día 31 de Marzo, cuando se cruzaron en el cerro Fortaleza.

Por esa fecha, además, se tejía la teoría que en Fortaleza fue un tercero el que les tomó una foto, y aunque esto fue negado por Rosario Ponce, las conjeturas empezaron a apuntar al mismo Tito Lupa de haber sido quien presionó el disparador de la cámara, y no el impulso eléctrico del temporizador programado por Rosario.

Cuando Tito Lupa salió a los medios a desmentir su participación en ayudar o encubrir a Rosario, o en participar de algún crimen, el abogado del Dr. Ciro, Juan Medina, replicó inmediatamente en los medios: “Tito Lupa es un gran mentiroso“.

¡No le creemos! La verdad saldrá pronto a la luz y se darán cuenta que Tito sabe más de lo que dice y debe confesarlo”, afirmó el letrado.

Tito Lupa no soportó la presión mediática, lloró ante cámaras clamando inocencia y afirmó que había empezado a padecer pesadillas.

Ayudé de forma desinteresada a buscar a Ciro, y su padre lo sabe. Mis hijos han dejado de comer, porque me comprometí en cuerpo y alma a buscarlo, y ahora me duele que me traten de mentiroso. Solo pido que no me hagan daño, ni a mis hijos”, reclamó entre sollozos.

Añadió como dato adicional que por la ayuda que brindó al Dr. Ciro en los primeros días, éste le ofreció pagar cien soles, los cuales no había recibido hasta esa fecha.

Cuando la Dra. Lozada retornaba de la diligencia en el Bomboya el 13 de Octubre, realizó una diligencia no anunciada a la casa de Tito Lupa, entre Fortaleza y Madrigal, por presión de los acusadores, para buscar algún indicio que involucrara al minero; se aplicó luminol en varios ambientes de la casa sin hallarse evidencia de sangre, pero se encontró una ropa ensangrentada la cual fue tomada como indicio y llevada a los laboratorios para determinar su exacta naturaleza.

En el transcurso de la diligencia en casa de Tito Lupa, la ira se apoderó de sus familiares, los cuales buscaron al Dr. Ciro para increparle su falta de gratitud al manchar la honra públicamente de un inocente.

Cuatro días después el resultado del análisis en la ropa encontrada, demostró que la sangre era de animal.

Tito Lupa es inocente, aunque su carácter ahora no es el mismo, y aún sigue sufriendo pesadillas.