María Mendoza y un recorrido por el periodismo peruano durante el siglo XX

LaPrensa.pe conversó con la periodista y autora de 100 años de periodismo en el Perú (Universidad de Lima, 2013), uno de los grandes éxitos editoriales de la reciente Feria Internacional del Libro.

Por José Miguel Silva – Publicado en La Prensa el  26 de agosto del 2013

Con casi dos décadas entregadas a la formación de periodistas en las aulas de la Universidad San Marcos y más recientemente en la Universidad de Lima, la periodista María Mendoza Michilot también se dio un tiempo para aportar con una publicación fundamental: 100 años de periodismo en el Perú (Universidad de Lima, 2013).

En dos tomos muy bien armados, Mendoza realiza una nutrida recolección de hechos, personajes y sobre todo de situaciones ocurridas dentro y fuera de las redacciones peruanas durante el siglo XX.

Como bien refiere la propia autora, su investigación puede ser leída no solo por periodistas, sino también por cualquier persona interesada en los sucesos que marcaron el devenir del periodismo, un apasionante oficio.

En los inicios del periodismo en el Perú ocurría algo que hoy no podría contemplarse como posibilidad: los medios tenían una función altruista, al servicio de los indígenas, de los más pobres…

Lo que ha hecho el periodismo es reflejar las realidades de sus contextos. En esos años, esos eran los temas no resueltos, eran temas de fondo. Sí creo que había una mayor preocupación, porque a través de la prensa se ventilaron esos asuntos porque no había otros canales de discusión. Ahora, si lo comparamos con la actualidad, evidentemente hay una suerte de despreocupación en algunos medios en discutir los grandes temas de fondo. Por eso las críticas de que divagamos entre lo espectacular y la espectacularización, pero los temas de fondo están ahí, existen y simplemente falta tocarlos.

Desde los inicios del periodismo, los medios de comunicación tomaron posición por algún candidato o por alguna opción política. ¿Por qué esto no pudo cambiar incluso a finales del siglo XX?

Al parecer, hay una suerte de cordón umbilical que une a la prensa con los políticos. Hay un autor que menciono en el libro que analiza la relación como “antagonistas complementarios”. Él dice que siempre la relación de la prensa con la política ha sido muy complementaria. Ambas partes se necesitan y, al mismo tiempo, miran hacia objetivos diferentes. Lo que yo he notado es que en la época que tú señalas el compromiso de los medios con la política era más abierto. El periódico no tenía ningún tapujo en decir que iba a apoyar a un candidato determinado. Era un compromiso evidente. Luego, a partir del 80 y del 90, los compromisos se camuflan, como que se ocultan y se convierten en tácitos.

A pesar de esto que usted dice, los periódicos cada vez se venden más y la gente los compra en el kiosco. ¿Por qué la gente no tiene una noción de objetividad y va y compra lo que le gusta?

La gente va y compra el periódico que cree que coincide con él. Las teorías de la comunicación nos han explicado eso, nos dicen que los medios de comunicación difícilmente cambian actitudes, lo que hacen es sobre todo confirmarlas y ratificarlas. Te encuentras con gente que lee un periódico que tú jamás leerías, pero esa persona se siente gratificada, probablemente porque ese diario le dice lo que quiere leer. Ahí vemos un usuario que no es pasivo, sino que sabe lo que le están dando.

Si bien su libro habla de la situación en Lima, ¿cómo era la prensa durante el siglo XX en provincias?

No estudié el fenómeno en provincias. Hay algunos recuadros (en mi libro) que registran algunas publicaciones representativas y emblemáticas de cada localidad. La impresión que tengo es que eran publicaciones muy localistas. Lo que tenemos ahora es un fenómeno diferente. Probablemente habría que ver los índices de lectoría de publicaciones de provincias y descubriríamos que hay varias que (siendo de la zona) son las más leídas. Por lo mismo que mencionamos hace un rato, la gente busca información que requiere y necesita.

También usted dedica varias páginas al diario La Prensa, un medio con una historia fascinante y que rompió esquemas. ¿Por qué desapareció?

Al parecer hubo varios factores, que fueron desde los más crematísticos (como el tema de la publicidad), hasta cuestiones que he recogido de otras fuentes, que van en torno a que La Prensa no se había preparado para la devolución. En tercer lugar, ya no estaba Pedro Beltrán. Cuando los periódicos fueron devueltos, sus dueños originales ya no estuvieron. No sé si eso fue elemento de peso, pero fue una pena. La Prensa tuvo una historia fascinante y es uno de los periódicos al cual le pasó de todo. Nació por la impronta de un grupo y en el camino, y eso lo digo en mi libro, fue el primer diario que tuvo que cambiar su línea editorial porque llegó otro dueño y así lo decidió.

Durante el gobierno de Leguía, La Prensa la pasó realmente mal…

La Prensa, que había sido oposición, se convirtió a la fuerza. Este periódico fue expropiado por Leguía y entonces le dijeron que ahora debía ser “leguiísta”. Más adelante, el diario supera esta etapa, regresa a sus propietarios e inicia un proceso diferente. Yo cito a Juan Gargurevich, quien hace un muy buen recuento de las etapas por las que pasó este periódico.

¿Qué le daba plus le daba a La Prensa que haya abogados en sus redacciones?

Al parecer esa es la impronta que le pone Beltrán. Dice Salazar Larraín en testimonio recogido que Beltrán pensaba que la gente que venía de derecho podía ser el recurso que necesitaba la información. ¿Por qué? Porque el abogado era el conocedor, el abogado era el que conocía una realidad y todas sus vertientes, no solamente del derecho. Pero esa idea de que en los periódicos hay muchos abogados es cierta. Los abogados han estado muy ligados históricamente al periodismo. Luego, Salazar Larraín dijo que cuando él entró las cosas cambiaron: ya no buscaban abogados, sino gente de letras. Hay un cambio en lo que había sido el capital humano de la prensa pero creo que el abogado era este personaje que tenía una perspectiva de las cosas macro. Ahora podríamos hablar de los sociólogos, antropólogos. Es un período en el que el periodismo no es el periodismo moderno. Los que hacían periodismo eran empíricos, no habían estudiado periodismo.

¿Hay algún momento en el que empieza este boom de las escuelas de periodismo?

La escuela más antigua es la Universidad San Marcos, pero eso no marca el desarrollo de la profesionalización del periodista. A partir de los 50, hay una mayor preocupación porque el periodista sea profesional, pero yo creo que van a pasar muchas décadas para que eso se cumpla. Estamos hablando de los años 60, 70, en donde hay una mayor preocupación por ello. Aunque yo creo que en la práctica, podíamos estar hablando de los 90 y en los centros laborales ya te están pidiendo ser graduado. Son pocos los periodistas que en la década del 80 salen de la escuela de la PUCP. Luego desaparece la escuela de la Católica de donde salieron muchos profesionales graduados. Lamentablemente desaparece esta escuela y luego vienen todas las universidades privadas.

¿Cuál cree que fue la época más negativa de la prensa en la historia del Perú?

Para mí, la más terrible fue la de Fujimori. En ese régimen se multiplicaron las cosas ocurridas durante el gobierno de Leguía. En el oncenio se expropió un periódico y al expropiarlo generó una corriente de temor para que nadie más alzara la voz. Es decir, promovió algo terrible: la autocensura. Leguía también generó una prensa palaciega, es decir “que se subió al carro”. Todo esto se multiplicó con Fujimori. Si bien los diarios no se expropiaron al comienzo, sí hubo un intento de expropiación en 1992, que felizmente fue parado por la protesta internacional. Años después hubo una “toma sin toma”, a través del dinero se compraron las líneas editoriales.

A través del dinero…

Así es. Y eso es peor. Hay un libro muy bueno de Pedro Planas que se llama La República autocrática y allí analiza el proceso de Leguía, pero todo lo que dice parece que estuviera describiendo a Fujimori. El símil que se hizo en los 90 fue ese. En retrospectiva, como dice Mirko Lauer, el fujimorato multiplicó lo de Leguía bajo otras herramientas como por ejemplo las nuevas tecnologías.

En una parte de su libro también se habla de lo ocurrido en Uchuraccay. Es triste y contradictorio quizás que en la propia prensa no haya una respuesta concreta y final de lo que ocurrió hace 30 años.

Encontré una decisión de la Comisión Internacional de Derechos Humanos en el sentido de atender los reclamos de las familias, porque son ellos quienes están mayormente inconformes con la versión brindada. A raíz de ese pedido de los familiares es que se pide cuentas al gobierno de García. Lo que él hizo fue reafirmar lo que en su momento se dijo (la versión oficial). Sin embargo, esto no ha cerrado el caso. La Comisión de la Verdad también se refiere a este caso y retoma muchas cosas que en el pasado no se creían. Creo que es un caso muy triste, podría decirse que sí es la tragedia más grande del periodismo en este siglo. Mira, en la década del 20 o 30, yo me quedé muy impresionada al ver que los periodistas no se defendían con la palabra, sino con revólveres. El tipo tenía un lapicero en un bolsillo y un arma en el otro. ¿Qué tipo de sociedad es esa? Ese es un punto de violencia muy dramático. Probablemente Uchuraccay pone otra vez en el tapete el tema de la violencia y el periodismo, en la que el periodista se convierte en víctima, por su tarea de informar.

Cuando uno se forma para periodista no lo hace con la idea de ser mártir…

Creo que esto ha sido una de las cosas más graves que han sucedido, que el periodista no sea un portador de noticias, sino “la noticia” en sí. Efectivamente, no nos formamos para ser mártires, por ende, en una sociedad que permite eso, algo no está marchando bien, o en el Estado, o en los factores sociales o quizás en la misma prensa.

Ya durante la época del terrorismo. ¿Cómo evitar que un medio no sea una espacio de propaganda de la violencia de Sendero y del MRTA?

La experiencia fue la que enseñó eso. El terrorismo fue un fenómeno que no logramos asimilarlo como tal. Apareció y en esta idea de que Lima es Lima y el resto del Perú no sé, como que todo lo que pasaba en provincias era extraño. Lo que hizo la prensa fue recurrir al expediente policial. Perros colgados en los postes, las caídas de torres de luz. No estuvimos preparados para recoger eso. Es cierto, estábamos ante un fenómeno nuevo, pero creo que no se supo atender a la urgencia que se presentaba. Recuerdo en el gobierno de Alan García una reunión en Palacio con los directores de los medios para hablar sobre esto. Me parece que fue Genaro Delgado Parker quien dijo “hemos decidido poner un hasta aquí”. Es decir, nos fuimos al otro extremo, el callar. Te cuento esto para decirte que hemos pasado de unas posiciones a otras sin evaluar mucho el “qué estamos contribuyendo”. Es reflexión no se dio.

¿Lo ocurrido con la prensa durante el gobierno de Velasco justifica la alerta constante que existe en defensa de la libertad de prensa?…

No es por Velasco mismo, sino por lo que significa la interrupción del Estado de derecho. Así como acá tuvimos a Velasco y luego a Morales Bermúdez, en esa época toda América Latina estaba envuelta en esos movimientos. Hoy el mundo ha cambiado, ya no se piensa en un golpe de Estado. La interrupción del Estado de derecho es una cosa impensada. Los militares tienen sus roles y la sociedad civil los suyos. Creo que el tema va más allá de Velasco y llega a una suerte de maduración de nuestras autoridades en torno a que nada justifica la interrupción del orden legal. Creo que el Perú ha madurado en este sentido. Un cúmulo de experiencias nos ha enseñado que la interrupción del Estado de derecho es nociva.

SOBRE EL LIBRO

¿Cuánto tiempo tomó y quiénes estuvieron detrás de esta publicación?

La investigación fue realizada durante varios años. Formó parte de un esfuerzo institucional de la Universidad de Lima liderado por Ricardo Bedoya. En realidad empezamos varios y la idea era esta, sacar la historia de los medios de comunicación. Del grupo, finalmente concluimos cuatro. Ricardo hizo la parte relacionada al cine. José Perla analizó la historia del derecho en la comunicación. Luego, Emilio Bustamante analizó la historia de la radio y bueno, yo fui la última en terminar la parte relacionada a los periódicos.

No es un libro dirigido únicamente a periodistas…

No, creo que no. La inclusión de contexto en algunos recuadros puede ser muy útil para analizar diferentes partes de nuestra historia en la vida nacional al amparo de la prensa. Como digo en la introducción, esta es la versión de una periodista. Yo no soy historiadora. Encontré en la revisión de los contextos una manera de explicar el quehacer de la prensa. Así como te he dicho que la prensa caminó muy de la mano con la política, también es imposible entender nuestro desarrollo sin los contextos. La prensa es a los contextos como los contextos son a la prensa. Es una relación indisoluble.

El linchamiento de George Zimmerman

En mi opinión, Zimmerman cometió un error al desobedecer al consejo de no seguir a Martin; sin embargo se debe separar ese error del hecho de que disparó en defensa propia; lo cual lo hace inocente de homicidio en segundo grado como lo ha determinado el jurado.

También desde mi punto de vista, la prensa, y varios líderes han calificado irresponsablemente este hecho como un acto racista, encendiendo una peligrosa chispa; lo cual no es cierto; aunque es probable que algunos policías -luego del hecho- hayan actuado bajo motivaciones raciales, pero eso es otra cosa.

Este periodista, contrario a casi toda la corriente de opinión de los medios y de la población, se atreve a mostrar algunas evidencias que ni la fiscalía ni la prensa ha querido mostrar.

El arte de la prensa: La imagen miente, pero vende

118399

Con el titular “Serenos de Pachacamac agreden a mujeres de Lurín” acompañada con la foto pegada arriba, Peru21 hoy sorprende a sus lectores.

La imagen ha sido tomada adrede de un video, donde se aprecia que es la mujer la que ataca al hombre con el palo, y éste se lo quita para luego perseguir con el mismo a otro hombre. Peru21 ha capturado la imagen exacta para dar a entender que es el hombre quien está golpeando con el palo a la mujer.

El video (minuto 0:35):

Este diario -Peru21- es el que publicó el día Domingo 14 una nota alejada de la verdad sobre la diligencia en el Colca:

En la diligencia participaron un equipo de peritos físicos de la División de Investigación Criminal de la Policía Nacional y el fiscal adjunto Eden Apaza Mamani, quienes llegaron hasta el mismo punto donde se encontró el cuerpo de la expareja de Rosario Ponce, en octubre del 2011. Además, se determinaron los posibles lugares desde donde se habría caído el joven universitario.

http://peru21.pe/actualidad/culmina-inspeccion-valle-colca-caso-ciro-castillo-2126474

La verdad es que el Fiscal y los peritos no pudieron descender al lugar del hallazgo por el mal clima como informaron correctamente Correo y El Búho.

Buscando un Django para este “arroz con mango”

Hace algunas semanas escribí una nota “Hola crimen”, no creas que no le verás la cara.

Mataron a una familiar del expresidente del Congreso -y aun legislador- Daniel Abugattás, y a su empleado, lamentable.

Como siempre, ante un nuevo caso mediático, el Ministro del Interior ha actuado. Se ha enviado a los mejores elementos policiales a Arequipa para resolver el caso. Muy pronto tendremos circo.

Improvisación es su divisa

No tengo buenas noticias. La inseguridad ciudadana no mejorará en el corto plazo. La policía parece que hace su mejor esfuerzo, pero sólo actúan como bomberos moviendo recursos de emergencia para apagar los fuegos que aparecen aquí y allá.

La solución a esto pasa por eliminar la pobreza y mejorar la educación, temas que no tienen resultados ni a corto ni a mediano plazo, estamos hablando de períodos de tiempo que sobrepasan a los 5 años para los cuales un presidente es elegido. Se necesita una política a largo plazo. Si la inseguridad ciudadana está empeorando no es el resultado sólo de malas decisiones de este gobierno, sino también de los anteriores.

Lamentablemente al asignar recursos a la corrección se está quitando recursos de la prevención. Así es, y nada bueno traerá eso.

Yo he pasado por esto. En los últimos años el crimen se asomó por mi familia, he pasado experiencias con la gente de Criminalística, y he palpado de cerca las malas artes de la prensa. Entiendo la reacción de Abuggatás, y la de Reggiardo, y la de todos los que se encuentran cara a cara con el crimen.

No escupas al cielo

La solución también pasa por mejores leyes, tocan a la puerta. Nombraré dos puntos que se evidencian del caso Ciro Castillo. Primero, duplicidad de funciones entre la Policía y el Ministerio Público, ¿a cuál de ellos asignar una pericia?, los dos necesitan laboratorios especializados que duplican funciones y pueden emitir pericias dirimentes, ¿quién debe resolver eso?. Segundo, los fiscales se comen los tiempos de las etapas y no reciben sanción; la justicia es lenta, y por lo tanto ya no es justicia, ni para el denunciante ni para el denunciado. ¿Quién es responsable de esto? ¿Quién es responsable de que el Nuevo Código Procesal Penal que acaba de cumplir 10 años de formulado tenga estos huecos?. Así que no sólo hay “arroz con mango” en el Ministerio del Interior, sino también hay responsabilidad en los legisladores. Sin buenas leyes ni la Policía, ni el Ministerio Público, ni el Poder Judicial pueden actuar con eficiencia.

Como en la película de Tarantino premiada con el Oscar al mejor guión original, se busca un Django que cace a los criminales. Hace unas semanas Abugattás y la bancada oficialista apoyaron a Pedraza, ahora su opinión es otra, esto es un “arroz con mango”, es decir una improvisación, ahora.

La ciudadanía no saldrá ganando en el corto plazo. La prensa sí. Ojalá me equivoque.

El servicio está por delante del negocio

María del Pilar Tello considera que si los medios de comunicación no quieren una regulación del Estado, deberían comenzar a autorregularse.

María del Pilar Tello tiene una mirada amplia sobre la realidad periodística. Sabe que los medios de comunicación se encuentran en una crisis económica que los debilita ante las presiones de los poderes económico y político; que falta una orientación sobre el manejo de la publicidad en la prensa por parte del Estado… Son muchas las preguntas que pueden hacérsele al respecto. He aquí algunas respuestas.

Por Marco Fernández – Publicado en La Primera el 11 de marzo del 2013

NI DIOSES NI DIABLOS NI FIERAS

Yehude Simon, congresista. “Es un libro no solo para políticos, periodistas o estudiantes de comunicación, sino especialmente para los lectores, el ciudadano común y corriente que tiene que defender sus derechos. Es un libro absolutamente crítico, que no perdona nada, pero que dice verdades, y nos está advirtiendo de que el periodismo tiene más poder que los políticos, por eso es que cuando mencionaba que no queremos a los diablos, tampoco queremos a los dioses y menos a las fieras”.

Alberto Adrianzén, parlamentario andino. “Se trata de un libro que dará mucho que hablar. Es un libro muy valiente, inteligente, polémico y bien escrito. Lo califico de mayor. Los medios no son una empresa cualquiera. No son una fábrica de zapatos o polos. Yo creo que los medios son actores políticos. La pregunta es ¿por qué los medios tienen más poder?

Francisco Miró Quesada Rada, director de El Comercio. “Si los medios tuvieran ese poder, Rockefeller hubiera sido presidente. La pregunta es cómo se ejerce el poder desde diversos lugares, desde el Estado, la sociedad y los medios. Ese es el tema central del libro”.

El servicio está por delante del negocio

Doctora en Ciencias Políticas por las universidades de San Marcos del Perú y Grenoble de Francia, ha sumado un libro a su biblioteca de autoría personal: “Dioses, diablos y fieras. Periodistas en el siglo XXI”, publicado por el Fondo Editorial del Congreso de la República. Anterior presidenta de Editora Perú, empresa que edita el diario El Peruano y gestiona la agencia de noticias Andina. Para ella, si los medios no quieren que el Estado los regule, deben empezar por una autorregulación; en la que una de las figuras claves para que ello se realice es la figura del defensor del lector.

-Cuando dice que actualmente hay libertad de expresión, ¿lo dice por este gobierno, por este año, por esta década?

-Lo digo por este gobierno y creo que en el anterior también la hubo, pero de todas maneras hay que relativizar, en el sentido de que esa libertad de expresión muchas veces está influenciada por fuerzas internas que no son aparentes, que no son visibles, y eso es una limitación que el usuario, el público, no puede percibir. Incluso se habla de la ‘esponsorización’ de los medios y es que cuando los medios están en crisis económica como están ahora, es posible que los publicistas que hacen una inversión fuerte en los medios, puedan influir en la línea editorial.

-¿Ha conocido algún caso en específico?

-Bueno, de interferencia lo hemos tenido en el Fujimorismo, que más que interferencia fue una compra de líneas editoriales evidente.

-Usted habla del defensor del lector.

-Del lector, en la prensa escrita, y de la audiencia, en radio y televisión.

-¿Por qué cree que es menos factible de ser comprada la línea editorial de la prensa escrita que la de la televisión?

-No, no creo que sea menos factible. Yo creo que cuando hay dinero y voluntad de tener un medio, las compras se hacen de la manera más fácil. Estamos en un mercado.

-Dice en su libro que hay más interés por la TV que por los medios impresos.

-Bueno, porque la televisión tiene mayor llegada. Pero a pesar de que existen medios más rápidos, su poder es fugaz. Yo creo que la prensa escrita tiene menos impacto, pero sí una mayor permanencia.

-Habla del caso del grupo Eco, de que tiene un buen Código de Ética, pero no es aplicable, porque no existe…

-No digo que no es aplicable. Digo que no hay quién vele por su aplicación. Pienso que todos los medios o grupos de medios deberían tener un código de ética. Pero cuando no tienen el mecanismo del defensor del lector o de la audiencia que lo haga valer, entonces queda en letra muerta.

-¿Usted cree que un defensor del lector hubiera podido, en la anterior campaña presidencial, hacer que el medio no se muestre tan pro Keiko Fujimori?

-Podría haber sido en la medida en que el defensor del lector es una bisagra entre el lector y el medio. No se debe al medio, se debe al lector. Si hubiera habido una presión suficiente con quejas o reclamos, tal vez no hubiera sido tan visible el apoyo de los grandes medios a una persona.

-Pero ni siquiera Mario Vargas Llosa pudo revertir eso.

-Bueno, él era un defensor de la democracia, no un defensor del lector. Porque el defensor del lector trabaja sobre la base de un código de ética y funciona para evitar que los reclamos de los lectores llegue a la vía judicial. El defensor lo que hace es procesar los reclamos al interior del medio. Por ejemplo, el diario El País tiene un excelente defensor del lector, que dura un tiempo, pero que se va turnando, y tiene una columna en la que informa a los lectores cómo se va evolucionando. Por ejemplo, el defensor del lector hizo una excelente columna cuando se produjo el error de El País sobre la foto presunta de Hugo Chávez. Él sacó un artículo que titulaba “Tremendo error”. En nuestro ambiente periodístico esto no existe.

-¿Existe en Latinoamérica?

-Existe en Bolivia, en México, en Colombia, pero en nuestro medio no se ha tomado con seriedad la autorregulación, porque el defensor del lector forma parte de la autorregulación.

-¿Quién le paga al defensor del lector?

-Le paga el medio, pero es independiente, es decir, no se debe al medio; no está obligado a obedecer consignas u orientaciones del medio. Es un funcionario notable de reconocimiento social que está obligado a procesar las quejas y su lealtad es más con los usuarios que con el medio.

-Cree que en un país que ha pasado por un proceso de corrupción tan grande, ¿eso es factible?

-Creo que todos los medios tienen problemas de autofinanciación y en la medida en que los tengan pueden tener problemas de independencia, no solamente respecto del gobierno de turno, sino también de los poderes económico y político. Es difícil. Pero para esto está la institucionalidad, para que obligue al medio a la autorregulación, porque si no quiere una regulación del Estado, se debe autorregular. Si hay tanto temor que el Estado pueda regular, mellando libertades, es el propio medio o grupo el que debe asumir esa necesidad de autorregularse, porque en el sistema neoliberal está claro, y bien lo dice Stiglitz, que las empresas deben tener una regulación, porque si no, caen en excesos. Las empresas mediáticas no dejan de ser empresas y tienen, además, el servicio a su cargo, que es el deber de informar. Entonces, con mayor razón, esta regulación debe venir, y si no del Estado, de las propias empresas.

-Usted dice que los medios estatales no debieran ser caja de resonancia del gobierno de turno. ¿Pudo cambiar usted eso en Editora Perú?, ¿lo intentó?

-Los medios de propiedad estatal deben convertirse en públicos, de manera que el gobierno comparta la gestión con los representantes de la sociedad a fin de que el interés general se vea reflejado en el medio. El modelo de medio público es la BBC de Londres o los de otros países europeos. En los cuatro años que estuve en Editora Perú, designada por el gobierno al igual que los directores, no recibimos ni orientaciones ni presiones. Aunque algunos aspectos se consultaban, la información en general era libre y sin sesgos. Las páginas de opinión de El Peruano publicaban artículos de todas las tendencias políticas como podría usted comprobarlo. Andina (agencia de noticias estatal y en internet) llegó a su mayor influencia como banco de información de segundo piso cuando en el 2006 la abrimos y la hicimos gratuita.

-¿Qué opina de que el Estado publique más en periódicos chicha que en periódicos serios?

-Yo creo que falta una orientación del uso de la prensa por el Estado. Incluso creo que sus propios medios debieran tener una orientación pública y no gobiernista.

-¿Puede mencionar usted a algunos dioses, diablos y fieras del periodismo peruano? ¿Usted en qué categoría se ubicaría?

– Buscar nombres de dioses, diablos o fieras es inútil, todos actuamos según el desafío que nos pongan por delante. El ser humano es todo eso y más. Como dice Manuel Castells, podemos ser ángeles o demonios de acuerdo a las circunstancias. Nuestras elecciones de conducta dependen de cada caso, aunque deberíamos asumir como norte el rescate de los valores y la ética para el periodismo poniendo por delante el servicio de información sobre el negocio de las empresas mediáticas.

-Una última pregunta. ¿Cuál es el personaje político más interesante que ha conocido?

-Mira, aquí se mezclan los afectos con la admiración. Para mí, un gran personaje político, que lamentablemente se fue a destiempo, fue Gustavo Mohme Llona, un hombre que utilizó la tribuna periodística para la lucha democrática y que tenía bien en claro los valores del periodismo.

Wilfredo Pedraza: “A la prensa solo le interesa el morbo”

Según Pedraza las compras grandes para la PNP las hace su ministerio: “Los policías lo que tienen que hacer es ser policías, no manejar recursos”.

Entrevista por Rosa María Palacios – Publicado en La República el 17 de diciembre del 2012

Publicados los Decretos Legislativos que regulan el sistema policial, la atención se centró en la sanción homofóbica e inconstitucional contenida en el Régimen Disciplinario de la PNP. Publicada el viernes una salvadora “fe de erratas” el ministro Wilfredo Pedraza no ha parado de dar entrevistas explicando los temas de fondo de la reforma y minimizando lo que califica como un “asunto doméstico” fruto del morbo periodístico. De estos temas hablamos el viernes en la tarde en el despacho ministerial.

-Ya terminaron de aprobar el paquete de decretos legislativos que van a regular a la Policía Nacional. ¿Cuáles son los grandes cambios para la seguridad ciudadana que vamos a ver los ciudadanos?

En principio, una Policía que en el marco normativo tiene una nueva estructura, un nuevo sistema disciplinario, un nuevo sistema de ascensos de carrera policial y un nuevo sistema educativo, cada uno con sus características. En segundo lugar, la reforma pensionaria y remunerativa; y en tercer lugar, la inversión en infraestructura y equipamiento para la Policía.

-En lo primero, en estos nuevos marcos normativos, no se ven grandes cambios. En la estructura del Ministerio del Interior ¿el gran cambio es que se han creado dos superintendencias?

Migraciones y control de armas responde a la necesidad de potenciar. En el tema de migraciones, por ejemplo, de hacer una entidad autónoma que responda a la demanda que hoy tiene el país en materia de turismo. Queremos potenciar el control, pero sobre todo el servicio a estas doce millones de personas que tienen contacto con el tema de migraciones. Yo diría que la reforma fundamental, el policía tiene varios parámetros. Primero, finalmente hoy la Policía tiene un sistema de administración organizada, estructurada, sistémica que no tenía.

-¿No tenía Oficina General de Administración el Ministerio del Interior?

La tenía pero dependiente del Director General de la Policía Nacional. Lo que hemos hecho es sacar todo eso, sacar áreas que estaban en el Estado Mayor.

-Para que el lector lo tenga claro, áreas de administración que correspondían a la estructura de la Policía Nacional hoy corresponden a la estructura del Ministerio del Interior. ¿Ese es el cambio administrativo más grande?

En términos administrativos, sí. Lo que hemos hecho es crear una dirección que agrupa logística, administración, asesoría jurídica, que digamos potencia el sistema de administración de recursos en la Policía que es una tarea complicada.

-Si la Policía como institución no podía manejar bien su administración ¿qué nos hace creer que el Ministerio del Interior va a poder manejarla mejor?

Yo creo que a las pruebas me remito. Nosotros tenemos 9 unidades ejecutoras en la Policía y el nivel de ejecución de esos presupuestos ha sido del 10% aproximadamente. ¿Por qué no ejecutan más?, por temor, y yo diría que por desconocimiento. El policía no tiene conocimiento en el sistema de compras. Los recursos grandes de inversión en Policía hoy se manejan en el Ministerio del Interior. Hoy tenemos un sistema mucho más grande de compras, manejamos en simultáneo 300 proyectos (42 proyectos de inversión) y por tanto tenemos un nivel de compra bastante importante.

-Es también un tema de poder. Quien tiene el presupuesto es el que manda. ¿Le ha quitado al Director General de la Policía la capacidad de manejar las compras?

Desde la reforma anterior, de hace 3 años, las compras grandes siempre se han hecho ya por el sector. Los policías lo que tienen que hacer es ser policías, no manejar recursos.

-Si ya se había hecho hace tres años entonces, ¿qué es lo que se está reformando ahora?

Lo que hemos hecho es organizar el sistema de administración de la Policía para que responda a la estructura de un sistema y no de una dirección. Lo explico así: el ministerio conserva la capacidad de hacer las grandes compras policiales. En Policía se mantiene las compras pequeñas: equipamiento, refacciones, etc. Hay 9 unidades ejecutoras; pero en perspectiva la idea es que la Policía fuera a retomar a un sistema de compras y por eso es que fue necesario fortalecer y crear esa dirección de administración.

-Entonces, no entiendo, ¿quién va a comprar?

Vamos a compartir compras. En términos de administración es muy simple el tema. Toda organización que maneja recursos tiene que tener un sistema de administración, logística, asesoría legal, abastecimiento; eso no tiene la Policía de un modo organizado. Ocurre que la Policía de todas maneras maneja recursos pero lo hace de un modo desordenado. O sea, no toda compra se hace desde el ministerio, aquí se hacen las grandes compras que se van a seguir haciendo.

-Entonces ¿cuál es la reforma?

Yo diría es un trozo pequeño: el fortalecimiento del área de administración en Policía.

-Entonces, ¿no es una gran reforma?

Es que depende, me has preguntado sobre el tema de administración. La gran reforma en la Policía está en la nueva estructura que supone nuevas grandes direcciones en las que resalto la dirección de seguridad ciudadana, la dirección de tránsito –que estaba muy relegada– y la dirección de criminalística. Tres temas que son vitales. Seguridad ciudadana, hoy va a ser una Dirección General. En la Policía no la había, es un tema que compete al sector pero estaba disperso por todos lados, hoy habrá una gran dirección general que va a tener como tarea articular con los gobiernos regionales, los gobiernos locales, con las juntas vecinales; segundo gran tema, criminalística ha sido una oficina dependiente del director general, perdida, y no hay Policía científica. Ahora sí.

-¿Y qué va a pasar con medicina legal que depende del Ministerio Público ?

Simplemente es un tema de delimitar adecuadamente las funciones.

-Leyendo la norma hay un conflicto de competencias.

No. El código procesal penal señala claramente que el responsable de decidir qué pericias se hacen es el fiscal y nosotros somos los ejecutores. Además, estamos en proceso de aprobar con el Ministerio Público un protocolo de intervención que fija y delimita las funciones de cada uno. Recuperar criminalística supone para la Policía que finalmente tenga un sistema de laboratorios propios. Vamos a construir un gran laboratorio para la Policía en Lima y laboratorios regionales en Trujillo, Arequipa, y pequeños laboratorios en comisarías que tengan vinculación con el nuevo modelo procesal. Es un sistema de criminalística que potencia algo vital, o sea, si la Policía no brinda peritajes sólidos con base científica la investigación se cae.

Para terminar con criminalística, ¿no se ha podido tener el sistema de huellas digitales para todo el país? La última vez que conversamos nos dijo que iba a salir muy pronto y hasta ahora no tenemos el sistema.

No es exacto. Ya estamos en proceso de instalar el nuevo sistema tetradactilar. Desde la última vez que conversamos por ejemplo ya tenemos el sistema de control balística funcionando, estamos en proceso de implementación del control de huella dactilar no solo en Lima sino en Trujillo y en dos ciudades más. Es que estas cosas cuando se hacen con seriedad toman tiempo.

-¿Mérito o antigüedad para ascender? He recibido algunas quejas de policías en actividad diciendo que hemos regresado nuevamente al sistema en el cual se le da mayor peso a la antigüedad que al mérito.

No es verdad. Hemos cambiado el sistema de ascenso. Se valora 1) la formación académica, 2) la disciplina, 3) la experiencia policial, y 4) la antigüedad. La antigüedad tiene peso 1 de 10, entonces, ¿qué peso tiene? Ninguno. ¿Y por qué es importante esto? Porque junto a eso hemos prolongado la permanencia del policía sobre los 40 años y hemos prolongado la permanencia en grado para postular al siguiente grado de 4 a 6 años en algunos casos y en otros de 5 a 6.

-¿Por qué quieren tener policías más viejos?

Porque nuestra percepción es que los policías se iban muy jóvenes, a los 50 a 55 años. Queremos que esos policías que tienen gran experiencia permanezcan en el servicio, por tanto no es verdad que se haya perdido la meritocracia.

-El régimen disciplinario –con la destitución del policía si tuviera sexo con persona del mismo género y causara escándalo– es el tema que más atención ha recibido. Han tenido que sacar una fe de erratas para corregir lo que era ya un escándalo público. ¿Por qué se ha hecho por fe de erratas si claramente no era una errata?

Lo fue.

-Fue un error pero no una errata.

Yo creo que fue un error que en su momento se detectó y que no se cambió en la versión final. Esa infracción tiene tres años de antigüedad. Es una ley que aprobó el Congreso que en la propuesta inicial se mantenía pero en la revisión de consistencia de la norma se pidió corregir y no se corrigió.

-¿Y no saben corregir?

Yo creo que es un tema absolutamente doméstico porque la reforma real en el sistema disciplinario no está en esa falta, que la verdad que yo sepa nunca se aplicó en los últimos tres años. La verdadera reforma está hoy en Inspectoría. En el plano disciplinario se hará un sistema con inspectorías regionales en todo el país.

El año pasado 32 mil policías recibieron sanciones. En una fuerza que no llega ni a los 100 mil hombres.

Sí. Pero hay que decir que son 32 mil, de los cuales aproximadamente 20 mil son sanciones leves por temas pequeños. Las cifras son cifras acumuladas, no es la cifra anual. La cifra anual es de 18 mil sanciones leves y más o menos unas 330 muy graves. Para las muy graves que son imputaciones de delitos la gran reforma tiene dos características. Primero que ya no la va a imponer en decisión final la Policía sino que estamos creando en el Ministerio del Interior el Tribunal Disciplinario Policial que va a ver el 100% de las sanciones vía consulta y el 100% de casos de inconductas que se imputan a generales de la Policía. Esto muestra la vocación de no impunidad y de acabar con ese falso espíritu de cuerpo.

-Las normas de disciplina establecen que las relaciones extramatrimoniales escandalosas entre miembros de la PNP tienen una sanción de 15 días. Sin embargo, todas las relaciones sexuales escandalosas (ahora con la fe de erratas) tienen una sanción de destitución. Entonces, si un PNP tiene una relación con un miembro de la PNP tiene 15 días de sanción, pero si tiene una relación con alguien que no es miembro de la Policía lo destituyen. ¿Tiene eso algún sentido?

No es la interpretación. Principio de especialidad: cuando la relación extramatrimonial incluye sexo con escándalo es muy grave, cuando no la incluye, no.

-Discúlpeme, ¿cuál es la relación extramatrimonial sin sexo?

Una relación de pareja.

-Eso es un disparate pues, ministro, ¿cómo va a ser así? Aquí dice: relación extramatrimonial. Si estoy fuera de un matrimonio y me he ido con otro u otra. ¿A qué me he ido?

A lo que tú puedes presumir, pero para fines sancionatorios tú no lo puedes presumir.

-¿Una es besito nomás y la otra es sexual?

Es que la sanción disciplinaria no la puedes presumir. En verdad para nosotros este es un asunto absolutamente doméstico que resumo del siguiente modo: hay un tema de género y especie, una relación extramatrimonial entre miembros de la Policía sin sexo evidente es falta grave. Imagínese la pareja de policías que vía relación extramatrimonial hacen visible la relación o discuten en la comisaría. El policía que es reclamado por la amante y que evidencia una relación extramatrimonial esa es la falta grave; pero cuando la falta grave evidencia el sexo entonces es muy grave.

-¿No cree Ud. que la fe de erratas ha terminado siendo un mal parche? Han debido eliminar todo pero ahora han sancionado con destitución todas las relaciones sexuales que causen escándalo o menoscaben la imagen de la institución.

Yo creo que nadie pretende ser homofóbico. La verdad que a mí me parece un tema absolutamente doméstico. La reforma que el país demanda no pasa por ese tema, la verdad. Creo que es un escandalete que no tiene ningún significado, que nunca tuvo ninguna aplicación y que simplemente suena porque a la prensa solo le interesa el morbo. Creo que el tema de la reforma que yo quiero rescatar es el tema de fondo que apunta a tener una nueva Policía más especializada, adecuadamente organizada.

-Pero si fuera así y usted presenta un paquete legislativo, ¿no lo debió prever?

Yo suscribo todo porque cada letra la he revisado yo. Cada letra la hemos trabajado con un equipo integrado por civiles y policías. He formado grupos de trabajo presididos por un civil. Han hecho propuestas, por supuesto que ha habido muchas versiones de este tema, yo mismo he participado en ese proceso y en la revisión final de cada texto. Pero es verdad, se nos pasó obviamente porque uno se preocupa más del texto de la ley y no de esa lista larga de sanciones. Además cuando lo detectamos pedimos que lo corrijan, como que se corrigieron 50 versiones anteriores.

-Nuevas superintendencias en migraciones y control de armas. ¿Terminará la corrupción en estas dependencias?

Los cambios que son serios tienen que hacerse por etapas y de modo progresivo. Migraciones hoy es una superintendencia que va a tener un régimen privado. Vamos a cambiar toda su estructura, dotarla de logística, de informática, y nos vamos a vincular al sistema internacional que permite anticipar quiénes vienen al país para un seguimiento de seguridad. Por supuesto, eso nos va a permitir reformular todos los procedimientos de expedición de pasaporte, de revalidación y de nacionalización…

-En reforma del Estado a veces se le pone un cartel muy grande a algo que sigue siendo exactamente lo mismo …

La ley tiene 5 días.

-Lo sé, pero las coimas tienen años. Se ha mejorado remuneraciones y pensiones pero la pregunta sigue siendo la misma. ¿Qué hacemos con el problema de la corrupción de la Policía Nacional? ¿No hay ninguna norma que trate directamente el tema?

Falso. Hay una reforma que jamás se ha dado en la historia del país. El sistema disciplinario estuvo siempre en manos de la policía. Hoy finalmente lo que tenemos en el Ministerio del Interior es una Inspectoría que va a ser el órgano rector de todo el sistema disciplinario policial. Esta y el Tribunal Disciplinario Policial serán manejados por civiles, absolutamente.

Esto no es un juego. Es una política de estado reformar la Policía, fortalecer la Policía, que creo que es importante verlo en paquete completo y el paquete completo significa cambio de estructura, cambio de sistema de ascenso, cambio en el sistema disciplinario, en el sistema educativo, en el sistema remunerativo, más policías, ampliación de la capacidad de formación. También equipamiento diferenciado en comisarías, unidades especializadas y Vraem por más de 800 millones de soles. Es decir, esto no es un juego, el gobierno no está jugando con el tema de la Policía. Y no se parece, ni de lejos, con esos intentos que simplemente han quedado en norma, esto es una reforma presupuestada, el tema remunerativo vale mil 200 millones de soles, en equipamiento este año y el siguiente 800, es decir, hay dos mil millones de soles que el gobierno decide poner a la Policía porque queremos una Policía fuerte.

-¿Cuánto significará esto en reducción de los índices de criminalidad en el Perú?

Lo que estamos haciendo es un overhaul en la Policía. Yo tengo la absoluta certeza de que con ese grado de equipamiento, con una Policía mejor remunerada y además con un rediseño por supuesto en la forma como se va a operar con gobiernos locales, regionales y juntas vecinales estoy absolutamente seguro de que la situación va a cambiar, esta es una reforma seria. Lo que puedo decir es que para diciembre del próximo año vamos a tener 300 comisarías equipadas, ampliadas, con sistemas de comunicación, con un nuevo modelo de trabajo, vamos a tener unidades especializadas

-Pero, ¿si lo pone en cifras de éxito, al menos en percepción?

Es muy complejo decirlo pero estoy absolutamente seguro de que va a tener un gran impacto en dos, en percepción así como en victimización. Hay un dato que es vital. El INEI ya ha reportado que en diciembre del 2011 el nivel de victimización era de 41%, hoy estamos en 36%.

Monstruo por error

Como irresponsablemente los medios destrozan la honra de las personas.

Por Victorio Neves de Baers – 14 de Diciembre del 2012

Según las autoridades, esta mañana Ryan Lanza mató a tiros al menos a 26 personas en una escuela primaria de Connecticut, Estados Unidos, de los cuales 18 eran niños estudiantes; es una lamentable noticia.

Luego de algunas horas, cuando las autoridades dieron a conocer el nombre del asesino, algunos medios “importantes”, entre ellos CNN y Huffington Post publicaron fotos del supuesto homicida, obtenidas de su cuenta de Facebook; sin percatarse que se trataba de un homónimo.

Con el transcurso de las horas más de mil sitios de internet y muchos noticieros de TV habían difundido las mismas fotos del inocente Ryan Lanza.

Cuando el dueño de la cara más odiada del día, la vió publicada por todas partes, se asustó y empezó a postear desesperado en su cuenta de Facebook “YO NO FUI”.

Muchos sitios borraron las fotos equivocadas, y algunos se disculparon como Huffington Post:

huff1

Pero otros aún tienen la foto del desafortunado (hasta ahora) joven, del cual dicen “Aquí algunas fotos del monstruo”:

punditpress

En el colmo, El Comercio (sí, nuestro decano), también publicó su foto y le adjudicó la muerte de sus padres:

http://elcomercio.pe/actualidad/1509702/noticia-autor-matanza-connecticut-tambien-asesino-sus-padres

ec_ryanlanza