El demérito de cierta prensa

La mujer objeto de la broma de una reportera que se hizo pasar por la reina Isabel II es una víctima colateral del mal periodismo

Publicado en El País el 8 de Diciembre del 2012

Cuando se conoció el embarazo de Kate Middleton, la esposa del príncipe Guillermo de Inglaterra, muchos observadores giraron su foco hacia la prensa. El anuncio coincidió con las recomendaciones de la comisión presidida por el juez Brian Leveson para evitar los excesos de periodistas que, como los de News of The World, no parecían tener empacho en sobornar a las fuentes o interceptar las comunicaciones de cualquier ciudadano; entre ellos las de una joven secuestrada y asesinada después. ¿Respetaría ese tipo de prensa la intimidad de la familia real? ¿Cómo haría el seguimiento del embarazo de la popular pareja, llamada a subir al trono de una de las monarquías de mayor alcurnia de Europa?

Como si el destino se hubiese empecinado en torcer vidas inocentes, los acontecimientos se han desarrollado de la manera más inesperada. El martes pasado una periodista llamó al hospital donde estaba ingresada la duquesa de Cambridge por los vómitos y mareos provocados por su embarazo para interesarse por su salud y obtuvo la información que buscaba.

El problema es que la periodista no respetó el código deontológico de la profesión y no solo no se identificó como profesional de la información, sino que se hizo pasar por la reina para lograr su propósito. El truco le dio resultado. Obtuvo los datos y, además, su conversación telefónica quedó grabada de manera que, en días posteriores, fue reproducida en todos los medios. Tres días más tarde, la persona que recibió la llamada, la que creyó estar hablando con Isabel II y pasó la llamada a otra enfermera que pudo darle cumplida cuenta del estado de la duquesa, ha sido hallada muerta.

Nadie dudaba ayer de que fuera un suicidio y de que este estuviera relacionado con la broma de la que fue objeto.

Jacintha Saldanha, la mujer muerta, se ha convertido así en una víctima colateral de un periodismo sin respeto por la propia profesión; lo que no es exclusivo de los medios británicos. De hecho, la broma partió de una radio australiana, a la que no se puede culpar de una muerte, pero sí de colaborar en el desprestigio de una cierta prensa incapaz de medir su poder y de ejercerlo con responsabilidad.

Comisión británica recomienda autorregulación a la prensa

La comisión Leveson recomienda un órgano de autorregulación para la prensa

Por Claudia Rahola – Publicado en AFP el 29 de Noviembre del 2012

LONDRES — La comisión Leveson recomendó este jueves la creación de un nuevo órgano de autorregulación, respaldado por la ley, para una prensa británica que a veces en los últimos años se ha comportado de manera “vergonzosa”, en un anticipado informe fruto de ocho meses de investigación.

El primer ministro británico, el conservador David Cameron, artífice de esta comisión, creada a raíz del escándalo en el hoy desaparecido News of the World, debe responder en el Parlamento a esta recomendación, que provoca divisiones dentro de la propia coalición gubernamental con los liberaldemócratas.

Cameron, expresó este jueves “serias preocupaciones” con respecto a la propuesta de la comisión Leveson de una nueva legislación para respaldar un nuevo sistema independiente de autorregulación de la prensa. “Tengo serias preocupaciones y dudas sobre esta recomendación”, declaró el primer ministro en la Cámara de los Comunes poco después de que el juez Brian Levesos, presidente de la comisión sobre la ética de la prensa creada en 2011 a raíz del escándalo de las escuchas en el News of the World presentara sus conclusiones fruto de ocho meses de investigación.

En su presentación a la prensa en Londres, Leveson negó que estuviera planteando una regulación de la prensa por ley. “Propongo una regulación independiente para la prensa organizada por la propia prensa, con un proceso de verificación estatutario para apoyar la libertad de prensa, dar estabilidad y garantizar para el público que este nuevo órgano es independiente y eficaz”, explicó el juez.

Leveson defendió su propuesta diciendo que algunos periódicos ignoraron en numerosas ocasiones durante los últimos años su actual código de conducta y “causaron estragos en las vidas de gente inocente” al priorizar de “una manera temeraria” las exclusivas.

“Ha habido demasiadas veces en las que, persiguiendo una historia, parte de la prensa ha actuado como si su propio código, que ella misma escribió, simplemente no existiera”, explicó. Según él, “en algunas ocasiones su conducta sólo puede ser descrita como vergonzosa”.

El juez Leveson lamentó también que la prensa hubiera desarrollado una “relación demasiado estrecha” con la clase política, como ya admitió el propio Cameron en su comparecencia ante la comisión.

Cameron, que no está obligado a acatar sus recomendaciones, debe presentar ahora su respuesta al informe, de alrededor de 2.000 páginas, que ha podido estudiar desde el miércoles.

El primer ministro, que creó este comisión en julio de 2011 debido a la oleada de indignación provocada por la revelación de que el News of the World escuchó ilegalmente el contestador automático del teléfono de una adolescente secuestrada y asesinada, tiene ante sí un dilema.

Cameron debe responder por un lado a las exigencias de las víctimas, que como gran parte de la opinión pública, quieren una mayor regulación de la prensa, sin granjearse por otro la antipatía de los medios que, respaldados por una mayoría de diputados conservadores, defienden el actual sistema de autorregulación a través de la Comisión de Quejas de la Prensa (PCC).

Su viceprimer ministro, Nick Clegg, favorable a una mayor regulación que Cameron, hará una declaración separada después, algo inédito desde la creación de la comisión en mayo de 2010.

Para elaborar su informe sobre la cultura, las prácticas y la ética de los medios, la comisión Leveson interrogó durante ocho meses, en audiencias públicas y bajo juramento, a 474 testigos que fueron desde Cameron hasta Rupert Murdoch, pasando por víctimas como el actor Hugh Grant, Sienna Miller o los padres de la asesinada Milly Dowler, que presionan por un endurecimiento de las reglas.

Los testimonios sacaron a relucir prácticas discutibles por parte de la prensa sensacionalista, pero también su relaciones con la policía y los políticos.

El propio Cameron admitió que existe una relación “demasiado estrecha” entre la prensa y el poder, después de que salieran a la luz sus vínculos cercanos con dos exprotegidos de Murdoch, Andy Coulson y Rebekah Brooks, quienes comparecieron este jueves ante un juez por cargos derivados del escándalo de las escuchas por los que deben ser juzgados en 2013.

El informe cierra la primera parte de la investigación de la Comisión Leveson, que ha costado unos cuatro millones de libras (6,4 millones de dólares, 5 millones de euros) y continuará una vez terminado el proceso judicial.

La cochinada daily news

Prensa y poder, mejor peleados que aconchabados.

Por Augusto Alvarez Rodrich – Publicado en La República el 28 de Noviembre del 2012

Un exceso de franqueza de Ollanta Humala al sumarse con entusiasmo a la crítica de siempre de Rafael Correa contra la prensa, desató iras y furias de distinto calibre en el periodismo local, pero sería bueno recordar que, en la relación entre prensa y poder, mejor andamos peleados que aconchabados.

“Cada vez que me hacen esa pregunta en Europa les digo que allá jamás permitirían publicar la cochinada que publica la prensa aquí (en Ecuador). En el caso peruano no puedo decir lo mismo porque son capaces de publicar eso y más”, dijo el presidente Correa el viernes pasado, en Cuenca, lo cual no sorprendió a nadie pues su animadversión a la prensa ya es tradicional.

Lo que sí sorprendió fue que, a continuación, Humala dijera que “(en el Perú) son iguales”.

El premier Juan Jiménez trató de ‘barajarla’, aunque con poco éxito pues concluyó que “bueno, uno puede tener una opinión, pero es parte de la libertad de expresión”.

Es evidente que, desde hace tiempo, Humala demuestra una animadversión creciente hacia el periodismo, pero no sería el único.

El presidente Correa me contó en una entrevista que, en todas las reuniones de jefes de Estado de la región, cuando están en privado, los presidentes ‘rajan’ sin misericordia de la prensa, solo que –agregó– muy pocos lo dicen, como él, en público.

Ollanta Humala tiene, además, buenas razones para creer que el periodismo difunde cochinadas. Durante la campaña electoral, varios medios le echaron excremento con ventilador para impedir su victoria.

Lo paradójico es que esos mismos medios son hoy sus principales adulones, pero eso, en lugar de limpiar su imagen ante Humala, simplemente constata que, antes que un compromiso con la verdad –el fin del periodismo–, lo que les interesa realmente es la plata, el vil metal.

De otro lado, como consumidor diario de unos quince periódicos peruanos, además de revistas, programas de televisión y radio, puedo dar fe de que, en mi humilde opinión, no todo lo divulgado recibiría el premio Pulitzer. Es más, se puede concluir que la cochinada abunda en todos los sentidos de este término.

Pocos son los mandatarios que, al menos mientras ejercen la función pública, se dan cuenta de que la fiscalización de la prensa los ayuda a gobernar mejor. Y casi ninguno estaría dispuesto a coincidir con Thomas Jefferson en que “es preferible una prensa sin gobierno, que un gobierno sin prensa”.

Mientras la hostilidad del gobernante no llegue a acciones ilegales como las que, lamentablemente, se ven en varios países de la región, en la relación con el poder, los periodistas debiéramos preferir insultos antes que elogios. Mejor de lejitos.

Australiana quiere escribir libro sobre Rosario Ponce y Ciro Castillo

Publicado en La República el 27 de Mayo del 2012

La periodista australiana Rochelle Jakson se mostró muy interesada en escribir un libro sobre la historia de Rosario Ponce López y su ex pareja el fallecido Ciro Castillo Rojo cuando estuvieron perdidos en el Cañón del Colca, en Arequipa.

En una carta enviada al abogado de la joven estudiante, Jorge Carpio Valencia, la periodista extranjera da a conocer las razones que la motivan a escribir este libro.

Rochelle Jakson asegura que una de sus motivaciones es el trato “injusto” e “imparcial” que la prensa tiene contra Rosario, a pesar de que aún no hay una sentencia del Poder Judicial. Además anunció su llegada en junio próximo y pidió reunirse con la joven.

El abogado adelantó que su patrocinada no participaría de este proyecto. Sin embargo, la periodista también tiene previsto hacer un documental sobre el tema.

Cuando el melodrama se hace noticia

Por David Valdez E.

Publicado en lamula.pe el 29 de Octubre del 2011

Todos tememos a la muerte, ya sea la propia o la de algún ser querido. Su arribo inevitable une a aquellos que ven partir al elegido y llegado el momento se agitan los pañuelos, se escapan las lágrimas, se pronuncian palabras tardías e inolvidables. Las personas cercanas, y las que no son tanto, acompañan la despedida con rostros serios, con sentidos de pésame y algunas flores que a los pocos días también morirán.

El adiós al joven Ciro Castillo Rojo hubiera sido así, sin embargo algo sucedió en el camino, algo que se acumuló durante los seis meses de búsqueda y que detonó finalmente esta semana. Primero en Arequipa, en donde había permanecido perdido su cádaver; y luego en Lima donde fue finalmente enterrado por su familia, ante los ojos de una multitud que sin saber nadie cómo, también quería decir adiós.

¿Qué fue lo que pasó?

“El melodrama clásico”

Para Santiago Alfaro, sociólogo y profesor de la Pontificia Universidad Católica, el caso Ciro “tiene todos los componentes del melodrama clásico que siempre ha movilizado pasiones: una desaparición misteriosa, una víctima y un héroe”. Sin embargo para el docente lo que llama más la atención es el manejo mediático del caso.

“En el melodrama clásico siempre hay una víctima y un victimario. Entonces los medios se han convertido en jueces y han creado sus propios relatos para tener más tiraje y más audiencia” explicó.

De similar forma opinó la psicoanalista Matilde Caplansky, para quien hubo un “manejo mediático bastante criticable” en torno a la figura de Rosario Ponce, ex pareja que se extravió junto a Ciro Castillo Rojo pero que finalmente fue rescatada con vida.

“Creo que le hubiesen perdonado si se hubiese muerto. Creo que lo que queda pendiente es porqué ella se salva y él se muere” expresó la también miembro de la Sociedad Peruana de Psicoanálisis.

“Un fenómeno universal”

Consultada sobre qué fue lo que movilizó a tantas personas a asistir al entierro del joven perdido en el Colca, Caplansky señaló que se trata de un fenómeno de masa universal que ha sucedido en países tan civilizados como Alemania o Italia.

“Podemos pensar en un pueblo más culto que el nuestro como el alemán y que sin embargo deliró ante un tipo como Hitler” explicó precisando que no se debe considerar como normal la “poca inteligencia” del comportamiento de la masa.

Para el sociólogo Santiago Alfaro, el multitudinario adiós a Ciro Castillo se explica con la “relación cercana” que mantuvo la población con los familiares del joven desaparecido. “Uno vive dentro de los medios de comunicación [por ello] muchos han sentido como propia la historia de Ciro”.

Agregó que mucho tiene que ver la visibilidad mediática del caso el cual fue aprovechado con fines lucrativos: ”Es la conversión de la información en mercancía y no en bien común. Los medios han creado sus propios relatos para tener más tiraje y más venta […] Ya no se apela al argumento, sino a las narraciones, la cuales se venden en partes”.

Diez cosas que la prensa peruana no debió hacer al cubrir el caso de Ciro Castillo

Por Roberto Bustamante

Publicado en clasesdeperiodismo.com el 26 de Octubre 2011

Una declaratoria: Mi opinión sobre lo que debe hacer o no el periodismo peruano sobre el caso Ciro Castillo es más o menos externa. Aunque soy profesor de la carrera de Periodismo de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, no soy periodista. Mi opinión es básicamente la de alguien que consume medios y enseña a futuros periodistas sobre producción y uso de medios digitales. Así, haré una suerte de top ten de cosas (como es el estilo de Clases de Periodismo) que no me han gustado, tanto en fondo como forma para presentar todo lo que ha pasado en el caso de Ciro Castillo.

  1. No te conviertas en juez. El periodismo, como lo entiendo, no ofrece pruebas de culpabilidad de nadie. Para eso está el sistema de justicia. El periodista ofrece, por otros lados, elementos y criterios para que la opinión pública evalúe y saque sus propias conclusiones. Elementos, no pruebas. Eso del “cuarto poder” es mentira. Deja a los funcionarios responsables que hagan bien su trabajo.
  2. No entrevistes charlatanes. Aunque parezca gente seria, no se puede sacar un perfil psicológico a partir de los gestos de la aparición pública de una persona. No existe algo así como el “mago de los gestos” que sabe hasta de qué equipo de fútbol eres hincha a partir de un levantamiento de ceja. De verdad. Los profesionales del tema se toman su tiempo para hacer algo así. Y además serán bien cautos para decirte si una mujer está loca o no, así se lo preguntes veinte veces.
  3. Un chamán no es una fuente. Con el fin de inventar una primicia, es posible que a alguien se le ocurra entrevistar a un brujo o chamán para saber dónde está el cuerpo desaparecido. Nunca entenderé este lado folclórico de nuestra prensa.
  4. No subestimes al consumidor de medios. Una de las mejores cosas que han ocurrido con Internet, es que ahora hay más personas que son conocedoras del tema que se expresan a través de las redes sociales, de blogs, etc. Así, es posible que si dices alguna sandez, esta pueda ser rápidamente desbaratada por algún verdadero capo del asunto. No subestimes al lector, en serio.
  5. No eres el protagonista. No sé de dónde viene esta idea del periodista como protagonista de la noticia. No sé si viene del Periodismo Gonzo de Hunter Thompson. O de ver demasiadas veces a César Hildebrandt. Pero, no se debe olvidar que en estos tiempos digitales, la información es la protagonista absoluta. La información, no tú. Aprende a sacarle la vuelta, a hacer mejores infografías, a hacerlas más útiles y utilizables. Prepárate harto antes de meterte al tema. No queremos verte subir un cerro. No nos interesa.
  6. No olvidar lo sustantivo. Entiendo claramente que un noticiero es parte de un negocio. Que el fin es el rating. Pero se puede buscar un justo equilibrio entre la noticia/espectáculo como el tema de fondo. ¿Qué medio tocó la inoperancia de la policía frente a la desaparición de dos turistas (Castillo y Ponce) en una zona de harto flujo turístico? ¿Qué noticiero habló sobre la poca capacidad para auxiliar personas que se extravían en una zona complicada? Un poco de equilibrio puede significar más trabajo, pero al menos se deja el tema para que la opinión pública elabore sus conclusiones.
  7. No convertirse en un cómplice de la policía. Como hacer buen periodismo es mucho trabajo, muchos caen en el juego de apelar a material reservado (interrogatorios, peritajes psicológicos, fotos, etc.) para presentarlos como “exclusiva”. Se pasa así del uso al abuso de este tipo de documentos con la excusa de que son de interés público. Al final, lo que termina ocurriendo es el fortalecimiento de una mafia dentro de la policía que trafica este material. Gracias a la prensa que les hace el juego.
  8. No respetar la privacidad. Una de las consecuencias del punto anterior es tirarse abajo la privacidad de las personas involucradas en un caso policial. El menor daño puede ser enturbiar un justo y debido proceso, influyendo sobre las autoridades encargadas. El mayor daño es dañar la imagen y el nombre de una persona, más allá que finalmente sea considerada culpable.
  9. No olvidar los principios rectores del medio. Todo lo que hemos visto hasta ahora podría haberse evitado si el periodista tuviera al costado de su computadora o como protector de pantalla, el documento con los principios rectores de su medio. Todos los medios hablan de respetar los derechos humanos (por ejemplo, el Grupo El Comercio). Varias de las cosas que hemos visto durante estos más de 200 días de búsqueda de Ciro Castillo (y los días post rescate del cadáver) se han saltado olímpicamente este principio. Sobre todo el último punto.
  10. NO PUBLIQUES LA FOTO DEL CADÁVER. No hay una sola excusa para publicar la foto del cadáver de Ciro Castillo. Su publicación no contribuye un solo punto a esclarecer el caso a la opinión pública. Si no quieres usar un difuminado o un mosaico encima de la foto, puedes hacer una reconstrucción gráfica. Hay miles de formas para presentar la información que no implican publicar la foto de un muerto. Respeta al muerto. Respeta a la familia.

Esta suerte de antidecálogo, sí pues, es más trabajo para el periodista y para el medio. Seguramente implicará un riesgo. Pero ya es justamente la pericia del periodista cómo darle la vuelta a la información y hacerla atractiva, al mismo tiempo que equilibra negocio/rating con información de calidad. Del lado del consumidor de medios es algo mucho más que cambiar de canal. Es también exigir por un lado una mejor calidad del producto que se le brinda y, al mismo tiempo, reclamar porque se cumplan los principios rectores, que son parte de la publicidad del medio, por lo que uno ha decidido comprarlo. Quién sabe, si hasta se les pueda demandar por publicidad engañosa.