Jueces señalan imprecisiones en informe fiscal del caso Ciro

Penalista afirma que se debe respetar la presunción de inocencia de Rosario

Publicado en El Comercio el 11 de Noviembre del 2012

Contrariamente a lo que se creía, Rosario Ponce tiene ahora mayor garantía de que su presunción de inocencia sea respetada por la fiscal María del Rosario Lozada Sotomayor en la investigación por la muerte de Ciro Castillo Rojo, sucedida en abril del año pasado en el nevado Bomboya, en el cañón del Colca.

El abogado Luis Lamas Puccio explicó que durante la investigación preparatoria la fiscal Lozada está obligada a fundamentar por qué pide que se realice una determinada diligencia, por ejemplo sobre el levantamiento del secreto de las comunicaciones de Rosario Ponce López y Víctor Cabrera.

“En la investigación preliminar las diligencias se hacían porque la fiscal consideraba que eran necesarias, ahora tiene que demostrar primero que persiguen un objetivo concreto, que buscan probar algo específico, no porque la magistrada crea que es lo correcto” dijo el jurista.

Lamas Puccio aclaró que hasta ahora la fiscal solo tiene sospechas de que la muerte de Ciro Castillo Rojo fue un crimen. No tendría ninguna prueba, pues de lo contrario ya habría formalizado una denuncia . “Como solo tiene indicios de que se habría cometido un delito, entonces decide judicializar el caso, para que sea el juez quien le permita realizar nuevas diligencias. La fiscal enfrenta ahora un proceso difícil en el que debe probar lo que sospecha o archivar la investigación. Si es que no puede hacerlo, se está jugando su prestigio”, afirma el jurista.

Lamas recordó también que el Nuevo Código Procesal Penal la obliga a actuar con objetividad y le pone plazos para que realice su investigación, puede ser llevada a una audiencia de tutela de derechos si la defensa de la parte investigada considera que se violentan sus derechos.

El penalista concluyó que en caso la fiscal no encuentre pruebas, es ella quien debe ordenar el archivo del caso y no acudir sin el sustento necesario ante el juez.

DECISIÓN CUESTIONADA

En Arequipa, la resolución de la fiscal Lozada fue analizada por varios jueces de la Corte Superior. Ellos encontraron algunos puntos que no están claros.

Uno de los cuestionamientos es que durante la investigación fiscal se haya llegado a la misma hipótesis que se formuló cuando encontraron el cadáver del universitario una año atrás: “Ciro murió por desbarrancamiento, el cual pudo ser causado por un agente externo o por un accidente”. Es decir que no se tiene la certeza de que se cometió un delito.

Para los jueces consultados, la fiscal habría incurrido en una falta al principio de imputación correcta. Esto no la ayudaría a resolver el caso.

ROSARIO SE DEFIENDE

ACUSA A LOS MEDIOS

La familia de Rosario Ponce considera que la joven es víctima del fenómeno conocido como criminalidad mediática. Es decir que es la historia difundida por los medios de comunicación que presenta a las personas como criminales y no la investigación fiscal.

INVESTIGACIÓN A PERIODISTAS

Los padres de la joven seguirán la recomendación hecha por representantes de organismos de derechos humanos y acudirán ante el Consejo de la Prensa Peruana y la Sociedad Interamericana de Prensa, para solicitar a ambos organismos que investiguen el comportamiento de los periodistas durante la cobertura del caso.

La doble sentencia a Eva Bracamonte y Rosario Ponce

Son dos de las jóvenes más mediáticas de los últimos años. Sus intimidades se han ventilado en la prensa con el pretexto de ser las sospechosas de un asesinato. Aun cuando nadie tenía la certeza de que fueran culpables, su sentencia ya había sido dictada.

Por María Isabel Gonzales – Publicado en La República el 11 de Noviembre del 2012

A estas alturas de sus historias todos tenemos en la retina algún episodio de la vida de Eva Bracamonte y Rosario Ponce. El nombre de la primera tiene más de dos millones de resultados en Google y en Youtube.

Su desmayo y las convulsiones que le vinieron durante la lectura de su sentencia se han reproducido cerca de 30 mil veces. En el caso de la segunda, el buscador muestra poco más de ocho millones. La traducción de estos datos es muy sencilla. A la gente le interesa Eva Bracamonte y Rosario Ponce. Para satisfacer ambas demandas, que los propios medios de comunicación han incentivado, se ha trabajado en varios capítulos. Para empezar tomemos el caso de Eva Bracamonte. Estas entregas de las que hablamos han sido tantas que la curiosidad del público se fue convirtiendo en un vocal más del proceso judicial. Con derecho a voz y voto. Al respecto, Juan Gargurevich, decano de la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación de la Pontificia Universidad Católica del Perú, señala que la prensa judicializa los casos que sigue. Al punto de que mucho antes de que Bracamonte fuera sindicada por el Poder Judicial como una parricida ya tenía una condena impuesta por los medios y su público.

Llegados hasta aquí hay que aclarar que estas líneas no son una defensa de Eva Bracamonte. Es, en todo caso, la historia de un juicio paralelo. Cosa muy usual en nuestro país. Roberto Pereira, asesor legal del Instituto Prensa y Sociedad, explica que esto pasa en el Perú porque no existen poderes disciplinarios de los jueces sobre terceros como los medios de comunicación. Como sí sucede en el derecho anglosajón.

Sobre todo en Inglaterra, en donde los jueces prohíben a los medios que incidan de una manera negativa en un proceso judicial. “Acá sería visto como un exceso contra la libertad de expresión pero creo que es una experiencia que habría que tener en cuenta ya que la autorregulación es poco efectiva”, señala.

Bracamonte fue señalada como la conspiradora, la joven adinerada y rebelde. Su orientación sexual, sus decisiones y su vida con Liliana  Castro fueron cuestionadas. A esto, July Naters –quien asegura estar en la fase de investigación de un documental sobre la cobertura mediática del caso Fefer– dice que se le agrega en el 2009 el artículo en un diario de Salta, Argentina, en el que un periodista aseguraba que el sicario Alejandro Trujillo Ospina había sido contratado por la hija. “A raíz de esa noticia se retoman las investigaciones. Pero a las únicas que investigan son a Eva y Liliana”, dice Naters. Según sus propios sondeos, los siguientes tres años el 80% de los medios tuvo una actitud inculpatoria. “Era casi un juicio popular”, apunta.

Sobre esto el abogado Roberto Pereira coincide en parte con su argumento. La manera como se presenta la información en los medios sobre hechos relacionados con imputaciones penales puede afectar la presunción de inocencia y más aún en contextos institucionales como el peruano, señala Pereira. Por lo menos así lo han determinado el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, la Corte Constitucional de Colombia y el Tribunal Constitucional de España.

En este sentido Teresa Quiroz, presidenta del Tribunal de Ética del Consejo de la Prensa Peruana, sostiene que las implicadas en este caso –Eva Bracamonte y Liliana Castro– han sido presentadas en los aspectos más espectaculares de sus vidas. O, mejor dicho, los hicieron espectaculares. Les practicaron seguimientos con el pretexto de descubrir sus intenciones. “Aunque no tengan la facultad de determinar las responsabilidades penales, juegan con estos temas porque saben que hay un morbo en el público de seguir los detalles más íntimos. Como la homosexualidad, alegando que podía ser un detonante”, sostiene. Según dice, tampoco hay que dejar de lado ‘el factor’ que va alimentado la maquinaria mediática. Son los propios implicados quienes recurren a los medios. “Este es un esquema en el que todos se necesitan. Una relación perversa que va virando según crean necesario”, afirma Quiroz.

Sobre este argumento, en las últimas semanas las portadas para Eva Bracamonte han tenido otros tintes. Ahora es una joven con una severa condena. Liuba Kogan, jefa del Departamento Académico de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad del Pacífico, explica que una sociedad como la peruana tiende a ver a los jóvenes como víctimas. Esta sentencia se ve como algo que no debería suceder.

ROSARIO Y EL COLCA

En mayo del 2011, a menos de un mes de haber sido encontrada en el nevado Bomboya (Caylloma), Rosario Ponce había pasado de víctima a presunta asesina de Ciro Castillo, su enamorado desaparecido en el valle del Colca. Solo fue cuestión de unas cuantas portadas y algunas declaraciones, escribía Patricia Wiesse, directora de la Revista idéele, en un artículo en el que analizó la cobertura mediática sobre Ponce durante el 2011. De resaltar que para sobrevivir comió hierbas e insectos y tomó su propia orina, los periodistas empezaron a desconfiar de la heroína. Ya no parecía tan maltratada por la montaña.

Según apuntó Wiesse, había tres hechos que perfilaban la tendencia acusadora en los medios. Primero, Ponce exacerbaba los ánimos cuando no se presentaba ante la Divincri de Arequipa, y las dudas sobre su equilibrio emocional luego de ser sometida a un examen psicológico. Segundo, la intervención de la Fiscalía anunciando una investigación. Tercero, la presencia del padre de Ciro, quien se yergue como un protagonista apoyado por los medios. Así, con el transcurrir de los meses, el linchamiento mediático se iba justificando.

Al respecto, Liuba Kogan también hizo un análisis. Señala que, a pesar de no existir pruebas de delito alguno, una gran parte de la sociedad peruana empezó a condenarla por la forma en que era presentada en los medios. La prensa, precisa Kogan, resaltaba su personalidad valiente en términos negativos. Cuando se afirmaba que no era una mujer temerosa y a la que, por el contrario, le gustaban las emociones fuertes.

También fue condenada por no expresar sentimientos de duelo y tristeza en público por su enamorado. Los televidentes y lectores iban tomando bandos. En las tres ocasiones que declaró para la fiscalía en Arequipa fue llamada “asesina” por la gente que se encontraba en el aeropuerto o que aguardaba afuera de la sede del Ministerio Público. Le arrojaron piedras, naranjas podridas y huevos. Pero los ánimos tampoco se calmaron cuando en octubre del 2011 hallaron el cadáver de Ciro Castillo. Una declaración de su hermana encendió la mecha una vez más. Dijo que le parecía extraña la forma en que se encontró el cadáver. Se desató un debate sobre si el joven cayó o fue empujado por Ponce o terceros.

En este caso, señala Teresa Quiroz, la familia de Ciro Castillo pretende tener una injerencia en el proceso judicial. Para eso se ha apuntado a todo aquello que hubiera podido pasar. A sus parejas anteriores y su vida como madre soltera. Todo ha sido válido con tal de lograr la sostenibilidad del caso. Desde el punto de vista de Juan Gargurevich, no es sorprendente la conclusión a la que llegó la fiscal: indicios de que Ponce haya empujado a Ciro Castillo. “Hay tal presión mediática que no puede contradecir a la mayoría”, señala.Tanto él como Quiroz creen que es necesario el debate público para señalar las evidentes limitaciones que tiene la autorregulación.

Al Borde del Abismo

“No lo empujé. Ciro derrapó como en un resbaladero”, asegura Rosario Ponce.

Por Patricia Caycho – Publicado en Caretas el 8 de Noviembre del 2012

Rosario Ponce, la sobreviviente del Colca, enfrenta ahora insólita investigación fiscal por el presunto homicidio de Ciro Castillo.

El pasado miércoles 31, tras 19 meses de pesquisas, la fiscal de Arequipa, María del Rosario Lozada, formalizó investigación preparatoria a Rosario Ponce López (26) por el delito de homicidio simple en contra de su ex enamorado Ciro Castillo Rojo.

El increíble y extendido “Caso Ciro” empezó cuando ambos se extraviaron en el nevado Bomboya, en Chivay, el 4 de abril del 2011.

Nueve días después, Rosario fue rescatada con vida en un estado físico deplorable, mientras que el cadáver de Ciro fue descubierto semimomificado en un desfiladero a solo 800 metros de distancia de donde se separó de Rosario, al cabo de 206 días (CARETAS 2204).

Durante todo ese tiempo, Rosario fue llamada mentirosa y asesina en la prensa chicha y las redes sociales. Lo sorprendente es que, en su dictamen, la fiscal Lozada opina lo mismo: para ella, Rosario empujó a Ciro, producto de una pelea sentimental, matándolo en el Bomboya.

El sábado último, Rosario Ponce concedió una entrevista a CARETAS en su casa de La Molina. Estaba un poco afónica, pero de buen ánimo. Ya había leído de cabo a rabo el informe completo de la fiscal Lozada y aseguró que posee los argumentos para refutarlo. Este es su testimonio.

–La fiscal Lozada sostiene que usted empujó a Ciro.

–Mira, el perito judicial Roberto Parra descartó la caída libre. Ciro derrapó como en un resbaladero. El día de la reconstrucción incluso tuvimos que agarrar al doctor Cabrera para que no se vaya precipicio abajo. (Nota de redacción: el 21 de octubre el turista español Javier Gonzales Bautista, de 35 años, murió al desbarrancarse 50 metros en el sector de Malata, en el Colca. Hacía treking en la zona cuando resbaló por intentar recoger dos botellas de agua que había dejado).

–¿Pudo haberlo empujado de casualidad, digamos, en el fragor de una discusión?

–No es posible. La única discusión que tuvimos fue cuando él estuvo ebrio en Cusco (antes de ir al Colca). No solo lo digo yo, lo corrobora su amigo Juan Pablo Gonzales Gonzales. Entró en diablos azules y discutió con los vigilantes de la discoteca y nos sacaron a los cuatro.

–¿Quiénes pueden acreditar que no peleaban?

–Su mejor amigo Juan Manuel Pichón deja en claro en su declaración que yo era una persona tranquila y con él hemos vivido un mes.

–Ustedes compraron dos botellas de champán. ¿Tomaron durante el viaje?

–Compramos el champán más barato porque inocentemente creíamos que el más barato tenía más alcohol y que con eso podríamos prender la fogata. ¿Lo consumimos?, no. Además, ¿quién se toma un champán de a sol cincuenta?

LOS TRES GUANTES

–El documento de la fiscal Lozada señala que se halló tres guantes, uno en la mano de Ciro, otro cerca de él y un tercero en las inmediaciones de su cuerpo. ¿Eran suyos?

–Yo tenía mis dos guantes (un par) que los llevaba a todos los viajes desde que mi hermana se los compró en Vancouver, en las olimpiadas de invierno. Los llevaba porque si servían para Vancouver, aquí en la Sierra también. Cuando estábamos en la montaña, al ver que Ciro estaba con frío, le di mis guantes para que él los use.

–¿Y el tercer guante del que habla la fiscal?

–Tú crees que si ese tercer guante hubiera existido, ¿no hubiera salido en prensa hace tiempo? ¿Por qué entonces no se hizo un peritaje si el guante existió?

–La fiscal también recoge lo que dijo la bombero María Teresa Pillco, quien señala que al ser rescatada usted declaró que Ciro estaba con una pierna rota cerca de la zona que luego se conocería como el de las mochilas. ¿Es cierto?

–Ella dice eso, pero su jefe la desdice y dos bomberos que estaban ahí no escucharon que le dijera eso. ¿Por qué la fiscal le cree a ella y no a las otras tres personas?

SOBREVIVIR AL BOMBOYA

–La fiscal señala también que es imposible que haya sobrevivido sin comer, beber, con temperaturas extremas durante tantos días. 

–Yo permanecí durante varios días en el lugar de las mochilas. Tomé mis propios orines, agua de lluvia, cogí granizo que se derritió y lo tomé. Comí hormigas, pasta dental. Cuando salí del refugio comí esta planta que se parece a la Matara y que rescatistas que han estado caminando por la zona han dicho que han encontrado plantas mascadas, esas son las que he comido. He tomado agua de los riachuelos. Yo no soy una persona asquienta, peor cuando estás perdida. Todo lo que se mueva te lo comes.

–El padre de Ciro dice que su hijo era atlético y que por lo tanto pudo sobrevivir.

–Cuando Ciro llevaba perdido un mes, vinieron rescatistas de Estados Unidos y dijeron que mientras él tuviera agua y un buen refugio, podía sobrevivir. Muchas personas afirman que tomando solo líquidos uno puede vivir. Ahora, ¿por qué se han empecinado en decir que yo no podía sobrevivir si tenía un buen refugio y tenía suficiente líquido? No me rendí y no bajé muerta de esa montaña. ¿Qué tal si él hubiera bajado vivo? Hubieran dicho que el hombre fuerte sobrevivió y la mujer por ser débil se murió en la montaña, porque eso es lo común. El padre de Ciro dice que su hijo era atlético. Sin embargo, él nunca hacía deportes.

Caso Ciro Castillo se lleva de manera imparcial, aseguró fiscal de la Nación

José Peláez le respondió a Rosario Ponce y señaló que la fiscal de Arequipa, María del Rosario Lozada, actúa con total autonomía e independencia

Publicado en El Comercio el 7 de Noviembre del 2012

José Peláez, titular del Ministerio Público, descartó cualquier arbitrariedad en el caso Ciro Castillo y aseguró que la fiscal de Arequipa, María del Rosario Lozada, quien inició una investigación preparatoria contra Rosario Ponce López por el presunto homicidio de su ex pareja, actúa con total autonomía e independencia.

“Lo que la doctora [Lozada] estuvo llevando a cabo es una investigación o una indagación preliminar, esto es para reunir elementos que nos lleven a presumir que se ha cometido un delito. Esta es una investigación que la lleva la fiscal con una total autonomía e independencia y ella responde además por los actos que ella ejecuta, declara o manifiesta en su resolución”, dijo en declaraciones a Ideeleradio.

“Ella (la fiscal) considera que hay algunos elementos fuertes de convicción que nos podría llevar a suponer que se ha cometido un hecho delictivo, por eso es que luego de una indagación preliminar ha considerado pertinente abrir una investigación preparatoria, que no creo que sea ya muy larga”, anotó.

INVESTIGACIÓN PREPARATORIA 

El magistrado explicó que las investigaciones preparatorias le permiten al Ministerio Público descartar o confirmar las sospechas de un ilícito. Remarcó que, oportunamente, el juez del caso estará fiscalizando, controlando plazos y actuaciones que la fiscal determine.

“El juez va a estar fiscalizando, controlando plazos y actuaciones que la fiscal determine, y también las partes pueden estar activamente controlando el avance de la investigación y haciéndose respetar los plazos y los fiscales responden administrativa, civil y penalmente por los actos que realizan en sus actuaciones. Esa es una labor que va a realizar la fiscal y ella es la responsable de lo que ha gestado durante este tiempo”, aseveró.

Fiscalía evalúa pedir prisión preventiva para Rosario Ponce López

Se especula que la expareja de Ciro Castillo Rojo estaría planeando viajar a Canadá. Pedirían su arresto por entorper las investigaciones y por peligro de fuga.

Publicado en Peru21 el 6 de Noviembre del 2012

La situación de Rosario Ponce, investigada por el delito de homicidio simple en contra de Ciro Castillo Rojo, podría empeorar. Según información extraoficial de la fiscalía, ahí se evalúa presentar un pedido de prisión preventiva de la expareja de Ciro por el entorpecimiento de las investigaciones pendientes y por peligro de fuga.

Al respecto, el presidente de la Junta de Fiscales Superiores de Arequipa, Jesús Fernández, manifestó que, durante esta nueva etapa, se puede formular el pedido de prisión preventiva al juzgado de investigación preparatoria a cargo del caso. No obstante, aclaró que, al ser un proceso reservado, no puede adelantar información y que todo dependerá de la evaluación que realice el equipo de fiscales.

SUSTENTO

Según se informó, el principal motivo por el que la fiscalía pediría la prisión preventiva sería por el riesgo de que familiares o amigos de Rosario puedan entorpecer las investigaciones, y para evitar la salida del país de la investigada. De acuerdo con la información que trascendió al cierre de esta edición, Ponce estaría planificando un viaje a Canadá.

Cabe señalar que, el plazo máximo de prisión preventiva que podría pedir la fiscalía es de nueve meses. Aunque este se podría ampliar dependiendo de la demora de las diligencias.

Sobre la posibilidad de que la fiscalía determine la prisión preventiva de Rosario por una probable fuga, el Dr. Ciro Castillo refirió que también está al tanto del posible viaje a Canadá de la joven.

“Como se sabe, la parte denunciante no puede pedir la prisión preventiva, esta es una decisión de la fiscalía, pero, si hubiera el peligro de fuga de la investigada, yo creo que debería formularlo. La fiscalía debe adoptar la medida más efectiva para garantizar la culminación de esta nueva etapa de investigaciones”, dijo el padre de Ciro.

Al respecto, el abogado de Rosario, Jorge Caro Valencia, reconoció que se puede solicitar la detención de su defendida. Sin embargo, negó la posibilidad de que Rosario vaya a abandonar el país. “No tiene visa para ir a Canadá o a Estados Unidos. Hace mucho tiempo ella hizo un comentario sobre el tema, pero nunca más me lo mencionó como una posibilidad”, aseguró Carpio.

DATO

– Para que la fiscalía sustente el peligro procesal, debe comprobar que la investigada no cuente con arraigo laboral, domiciliario ni familiares.