Desastres en la época del Social Media

Por Cristina Sanz – Publicado en el blog Iter Criminis el 5 de Julio del 2013

Como ya sabéis, me encanta las infografías. Hoy os traigo otra sobre cómo se afrontan los desastres en plena era de la Web 2.0 y el Social Media. Ya sabéis que en España ya se han dado casos de rescates que se han podido lograr gracias a herramientas como Whatsapp. De hecho, aquí tenéis un vídeo del 112 Comunidad de Madrid en el que podéis ver como el Grupo Especial de Rescate en Altura (GERA) de los Bomberos de la Comunidad de Madrid rescatan a un esquiador de montaña perdido en el entorno de 7 Picos y cuya ubicación exacta se confirmó gracias a Whatsapp.

Y ahora, la infografía.

desastresenlaepocadelsocialmedia

¿Qué os parece?

¿El Social Media es verdaderamente útil en casos de emergencia? ¿Depende de qué casos?

El Escuadrón de Rescate de la Policía tiene la tarea más fea de las tragedias

ESFUERZO.

Están preparados física y mentalmente para asistir a otras unidades de la Policía en casos difíciles, como rescatar cuerpos en zonas agrestes o buscar desaparecidos durante semanas. No siempre se llevan los créditos, como en los casos de Ciro y Olivier.

Por Arlen Palomino – Publicado en La República el 19 de Mayo del 2013

Cuando un miembro del Escuadrón de Rescate de la Policía sale en una misión, no sabe cuándo regresará. Puede volver el mismo día o varias semanas después. Los veinticuatro efectivos que conforman este pelotón tienen que estar preparados para todo, aunque todo signifique a veces rescatar los cuerpos destrozados de las víctimas de un accidente, como el despiste del ómnibus de la empresa Andares, en marzo pasado. Esa vez murieron 27 pasajeros.

Sacar los cuerpos mutilados de los asientos de este vehículo que cayó a un barranco en la carretera Arequipa-Puno, dejó una cicatriz en el alma de Lucio Mendoza, efectivo policial a cargo del Escuadrón de Rescate. Lucio es el miembro más experimentado; con 45 años, su estado físico aún sorprende a sus compañeros más jóvenes.

Los hombres del Escuadrón de Rescate tienen la tarea más fea y difícil de las tragedias: descender quebradas para rescatar muertos, caminar días enteros para buscar desaparecidos (como el caso de Ciro Castillo Rojo y Olivier Toledo), entrar en las gélidas aguas de ríos para rescatar cuerpos, etc. La mayoría de casos demanda esfuerzos físicos y resistencia.

Pero aunque en el desfile por Fiestas Patrias tienen una presentación pomposa, amarrados con sogas y arneses, trabajan con muchas carencias de equipos y logística.

Un helicóptero, carros modernos que permitan el ingreso a cualquier terreno y el cambio adecuado de implementos como sogas y kits de primeros auxilios, son primordiales. El director de operaciones de los Bomberos Unidos Sin Fronteras, Alonso Málaga, detalló que en el país esta situación ha mejorado en los últimos años, pero aún no superamos a países como Brasil y Colombia. Los brasileños, por ejemplo, cuentan con policías bomberos, capacitados para todo tipo de emergencias.

De los cinco patrulleros destinados a este escuadrón, uno tiene 12 años de antigüedad. Todos son 4×2 y no pueden acceder a terrenos accidentados. El grupo forma parte de la Unidad de Emergencia de la Policía, a cargo del comandante PNP Raúl Acosta Vera.

Contra el tiempo

Su última misión los llevó por cinco días a caminar en el desierto de Polobaya en busca de Olivier Toledo, quien se perdió caminando a Chapi. Pasaron hambre, sed y la desesperación de ver correr el tiempo con temperaturas extremas.

La misma experiencia por la que pasó el muchacho perdido. Al final, el crédito del rescate se lo llevó el guía de montaña Eloy Cacya. Lo mismo sucedió con el caso de Ciro Castillo Rojo en el Bomboya. Por esta razón, la opinión pública cuestiona sus capacidades y condiciones.

Desafío de rescatista

Integrar el Escuadrón de Rescate no es para cualquiera. De 60 estudiantes en promedio se gradúan solo unos 25 policías. Los requisitos básicos son: tener buen físico y estar preparado psicológicamente. Cuando Lucio Mendoza realizó su curso de capacitación corría el 2005. Fue la primera promoción en el sur del país y hasta la fecha solo se programaron cuatro cursos.

Los efectivos se preparan por un periodo de tres meses. Cada prueba es eliminatoria; es decir, si no pueden escalar, utilizar las cuerdas o concluir una larga caminata, no podrán graduarse: serán separados inmediatamente. El último desafío es caminar cerca de 180 kilómetros en tres días, desde la playa de Mollendo hasta la base en Mariano Melgar. Lucio recuerda su experiencia y reconoce que la pampa de San José es lo más duro.

“Nosotros hallamos el camino por donde Cacya encontró a Olivier”, dice como consuelo uno de los efectivos. Su trabajo muchas veces no es comprendido.

Salvavidas de vocación en cada caminata cargan cerca de 10 kilos

Lucio Mendoza Mendoza lleva la vocación de salvar vidas en el alma. En verano se traslada a las playas para custodiar a los veraneantes desde su puesto como salvavidas y el resto del año lidera el Escuadrón de Rescate. En los años que lleva vistiendo el uniforme policial, recuerda que un día arrancó de las manos de la muerte a 18 personas en las playas de Ilo.

Con su experiencia sabe que un rescatista carga en su mochila un promedio de 8 a 10 kilos. Aunque existen reentrenamientos periódicos, cada efectivo es responsable de mantener su excelente estado físico.

En el sur solo existe un Escuadrón de Rescate, en Arequipa. En Cusco se formó un grupo hace poco, pero el resto de ciudades no cuenta con este personal especializado.

Una nueva mentira del Dr. Ciro

¿Cómo sabemos que el Dr. Ciro está mintiendo? Vea la respuesta al final del artículo

Por Victorio Neves de Baers – 5 de Noviembre del 2012

Trome, diario en el que el Dr. Ciro tiene las puertas abiertas para despacharse a su gusto con su repetida secuencia de falsedades, publicó ayer una entrevista a él, titulada ‘Don Ciro: “Le pregunté por Ciro y no me contestó”‘, en un párrafo de la cual se lee, vea aquí la nota:

“…El día que la rescataron, yo estuve al pie de la montaña esperando a que llegue y pensé que, a las pocas horas, llegaría Ciro. No quise molestarla, pero tuve que preguntarle dónde estaba Ciro, estaba tapada y no me contestó…”

En este video se puede apreciar la escena, el Dr. Ciro inclinado sobre la camilla de Rosario, y claramente se escucha el siguiente diálogo:

Minuto 2:43, vea aquí el video

Rosario soy yo el papá de Ciro, ¿hace cuantos días que no lo ves a Ciro?

Desde el día Martes.

Ya, y ¿a qué lado se dirigió?

Se fue desde donde estaban nuestras cosas, como yendo a Tapay.

A Tapay, gracias.

¿Cómo sabemos que el Dr. Ciro está mintiendo?, porque se mueven sus labios.

El 4 de Abril

Por Victorio Neves de Baers

Un día como hoy, hace un año, el Lunes 4 de Abril del 2011, Ciro Castillo y Rosario Ponce se declararon perdidos en la ruta que habían emprendido 5 días atrás desde Madrigal teniendo como destino a Tapay.

En realidad, 3 días antes, el 1ero de Abril ya se habían extraviado al apartarse de la ruta correcta, luego de pasar por Malata Vieja, y ascender por algunas horas, ya a los 4500 msnm, en vez de continuar ascendiendo hacia la parte alta y nevada del Cerro Bomboya, donde estaba el sendero caminable hacia Tapay, se internaron en la parte media, la parte más rocosa y escarpada del Bomboya, donde las pendientes van desde 45 hasta 90 grados.

Desde el día 2 de Abril empezaron a percatarse de que la realidad no correspondía con el folleto al cual le habían tomado foto en una tienda en Madrigal, pero esa interrogante no les amilanó en continuar su ruta, así como tampoco la pérdida de las carpas y comida el día anterior, pues ellos pensaban que en cualquier momento su caminata culminaría al encontrarse finalmente con su destino.

El día 4 esa percepción de que la ruta era incorrecta había crecido, como también lo era el hambre que padecían, a pesar de tomar agua de los arroyuelos y comer frutos de la zona; sin embargo, hicieron de tripas corazón, y llamaron temprano, alrededor de las 7 y media de la mañana, a sus respectivas madres, inhibiendo esa sensación de desconcierto que ya empezaba a apoderarse de ellos.

La caminata matinal de ese día sólo les llevó a convencerse de que realmente estaban extraviados, hacia adelante sólo observaban precipicios y rocas, pero nada de Tapay, así que, luego de discutirlo, optaron por lo que creyeron más sabio, pedir auxilio. Llamaron a la Policía de alta montaña sin obtener respuesta, entonces intentaron con Juan Manuel Pichón, el amigo de Ciro que los había alojado en Arequipa, repitiéndose la respuesta, por último llamaron al amigo común, a Efraín Matos, el cual sí contestó, y se encargó de llamar inmediatamente a la policía de Alta Montaña; fue Rosario quien asumió la labor de comunicarse con Efraín y posteriormente con la policía.

Ciro y Rosario se establecieron en el único espacio horizontal cercano, donde apenas se podían acomodar 2 personas para descansar, a los 4000 msnm, ese sitio sería llamado en adelante como “el lugar de las mochilas”, porque allí las dejaron los jóvenes luego de abandonar el lugar.

Efraín informó del extravío de sus amigos a la policía y estableció una comunicación con Rosario y con la policía con el propósito de ubicar cuanto antes a los estudiantes; lastimosamente la policía no logró ubicarlos principalmente porque entendieron que Ciro y Rosario estaban en la ruta a Tapay, es decir unos mil metros más arriba, y allí se dirigieron sus miradas de búsqueda.

Las referencias que tuvo la policía para hacer la búsqueda, fueron “frente al nevado” y “ruta a Tapay”, por eso la policía siempre pensó que probablemente se habían estancado en la nieve en alguna parte de la ruta hacia Tapay que bordea el nevado entre los 4900 y 5000 msnm; si Ciro y Rosario hubieran estado seguros que hace 3 días habían abandonado la ruta a Tapay probablemente no habrían dado eso como referencia.

Posteriormente en la tarde, informaron a los policías que estaban frente a un mirador, y que podían divisar la camioneta de los policías que los estaba buscando, pero los policías seguían dirigiendo sus miradas hacia la parte alta, nevada, del cerro Bomboya, y no hacia la parte intermedia donde los jóvenes se encontraban.

La caída de la tarde fue frustrante para los jóvenes, no habían sido rescatados, la batería del celular estaba agotándose, y no tenían comida apropiada; en palabras de Rosario, era Ciro el que estaba decepcionado y se acostaron sin hallar una respuesta satisfactoria.

El hallazgo y rescate del cuerpo

Por Victorio Neves de Baers – 22 de Febrero del 2012

Desde finales de Junio la búsqueda se concentró en el cerro Fortaleza, dirigida por los Topos; la teoría de que el cuerpo estaba allí se basaba en videntes, médiums y opiniones de terceros. En los últimos días de Setiembre los topos recomiendan al doctor Ciro la contratación de Christian Tataje y Soluciones Verticales SAC, para continuar con la búsqueda, porque ellos contaban con los equipos necesarios para hacer una búsqueda mas profunda y profesional.

Cuando la Dra. Lozada decide ir al Bomboya, al lugar de las mochilas, conversa con Eloy Cacya, quien le manifiesta que le quedaba un sinsabor de no haber hecho una búsqueda completa descendiendo desde la parte superior al lugar de las mochilas, en las primeras semanas de búsqueda, principalmente por falta de equipo.

A partir de las declaraciones de Rosario, y de la conversación con Cacya, la Dra. Lozada coordina con todos los rescatistas para que hagan un último esfuerzo y busquen en la zona indicada por Cacya.

COMO FUE EL HALLAZGO

Eloy Cacya fue quien dirigió la estrategia de búsqueda a partir de ese momento, empezaron a hacer descensos en el corredor al oeste del lugar de las mochilas, desde abajo hacia arriba a partir del lugar de las mochilas. En esta etapa se contrató a Michel Obando como director técnico, y se tuvo el apoyo de Alberto Mamani y Ángel Paco.

El la tarde día del hallazgo, el Domingo 16 de Octubre, Christian Tataje, Eloy Cacya y Michel Obando, descendieron 500 metros y se acercaron a la pendiente para observar el cañón, fue entonces cuando Cacya divisó unas manchas rojas en la pared del frente; Michel Obando procedió a hacer filmaciones y tomar fotografías de lo que parecía ser el cuerpo de Ciro. Debido a anteriores malas experiencias de anunciar el hallazgo, mantuvieron cautela hasta que el hallazgo del cadáver sea confirmado por la fiscalía, a quienes llevaron el material para su visualización en forma exclusiva.

La visualización del material grabado se realizó hasta la tarde del Jueves 20, cuando la Dra. Lozada aceptó la existencia de este indicio y anunció a los medios la noticia, y la realización de una diligencia al Colca con una comitiva de forenses, la cual sobrevoló al día siguiente la zona en helicóptero, y se trasladaron el Sábado hasta la Casita de Peigh, donde armaron un campamento y pernoctaron hasta el día siguiente.

COMO FUE EL RESCATE

El Domingo 23, desde las 4 de la mañana, y con un amanecer despejado, se iniciaron las labores de rescate, con todo el país a la expectativa de la confirmación del hallazgo del cuerpo.

Nuevamente la responsabilidad estratégica recayó en Eloy Cacya, quien junto a Alberto Hung diseñaron el plan para extraer el cuerpo, su idea era evitar hacer un descenso, y tratar de recuperarlo ascendiendo desde la parte baja.

Se afianzó una ruta horizontal por la pared del nevado, lo cual aseguraba un recorrido menos pronunciado. Seis personas participaron en la operación: Eloy Caclla, Cristian Tataje, Alberto Hung, Roberto Mamani, Aldo Chapi, y Ángel Paco. Les acompañaron 2 peritos del Ministerio Público que certificaron las condiciones en que se hallaba el cadáver.

Llegar al lugar de las mochilas les llevó 4 horas. Cristian Tataje, gerente de Soluciones Verticales, manifestó que toda la jornada significó más de 10 horas de trabajo. A partir del medio día enfrentaron fuertes corrientes de viento,  éstas son muy peligrosas ya que pueden desestabilizar a los rescatistas. Una vez extraídos los restos, los trasladaron en una camilla hasta su campamento donde llegaron el Lunes 24 en horas de la mañana.

El Lunes por la tarde el cuerpo llegó transportado por una cuadrilla hasta la mina de Madrigal, desde donde fue transportado en helicóptero hasta Arequipa.

PROBLEMA CON TOPOS Y MICHEL OBANDO

En esta diligencia no participaron ni los Topos de México, ni  el andinista Michel Obando, uno de los guías presentes en el hallazgo. “Los Topos son expertos en zonas colapsadas, más no en trabajos verticales. Durante este tiempo nos han apoyado moralmente, nos cocinaban, nos traían agüita y nos esperaban, ese ha sido su apoyo. Michel Obando tomó una posición personalista y decidió renunciar a Soluciones Verticales para entregar un material privado a los medios. Él dio su historia, por eso es que en la segunda etapa deciden no traer a los topos ni a Michel” aseguró Cristian Tataje.